La decisión del presidente del Torino que aleja a Gio Simeone de River

Los mercados de pases siempre regalan novelas que mantienen en vilo a los hinchas y a los propios protagonistas. Sin embargo, hay veces que, por más deseo y las ofertas jugosas se pongan sobre la mesa, las historias no tienen el final feliz esperado. Esto es lo que sucede por estas horas en Núñez: el gran sueño de volver a ver a Giovanni Simeone con la camiseta del Millonario tendrá que esperar. Porque a pesar del esfuerzo económico que estaba dispuesto a hacer River para sumar al #9 que Eduardo Coudet necesita y de la fuerza que hizo el propio delantero, la ilusión chocó contra la firme postura del Torino de no negociarlo.

En los últimos días, las oficinas del Monumental se transformaron en un centro de operaciones. Hubo reuniones, llamados y charlas virtuales entre todas las partes para intentar destrabar la situación ante la necesidad del Chacho de empezar a sumar más refuerzos a la pretemporada. A la par, el compromiso también fue absoluto. De hecho, durante sus vacaciones, el propio Gio decidió regresar a Italia anticipadamente con un único objetivo en mente: sentarse cara a cara con el presidente del club para explicarle su postura y pedirle que facilitara su regreso al club que lo vio nacer.

En esa cumbre clave, el delantero abrió su corazón. El hijo del Cholo le comunicó a Urbano Cairo que las ganas de volver a vestir la banda roja iban mucho más allá de una cuestión deportiva o económica. Le explicó que la familia y los sentimientos pesaban más y que sentía que, a sus 30 años y pleno futbolísticamente, era el momento ideal para pegar la vuelta al equipo de sus amores, respaldado además por una gran última temporada de la Serie A con 11 goles en 35 partidos jugados.

Ante semejante deseo del atacante, el presidente del Torino, por deferencia, respeto y la historia que unió a ambas instituciones después de la tragedia de Superga en 1949, aceptó recibir una propuesta desde Núñez. La misma fue importante con relación a los valores que se manejan en el fútbol argentino, River sugirió diferentes fórmulas y se mostró predispuesto a aumentar la oferta inicial con tal de llegar a buen puerto. Sin embargo, la respuesta fue un contundente baldazo de agua fría porque desde Torino bajaron el pulgar aclarando que no se trataba de un tema de cifras.

La postura de Urbano es tan clara como inflexible. Consideran que Simeone es una pieza fundamental para el proyecto deportivo de la próxima temporada y que no tienen intenciones de desprenderse del delantero. Perderlo ahora significaría un fuerte enojo en los hinchas y un golpe durísimo que la dirigencia italiana no está dispuesta a asumir.

La sensación en Núñez se acerca a la resignación. Tanto River como Gio hicieron todo lo posible para alcanzar un acuerdo, pero el club italiano, con la pelota en sus pies, se mantuvo firme en su posición. De esta manera, aunque los mercado de pases suelen ofrecer vaivenes inesperados, todas las partes ya asumen que en este mercado de pases no habrá ningún movimiento y que el sueño del regreso del Cholito a River deberá esperar.

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