La gran falencia que debe resolver Independiente para un partido determinante

La derrota ante Deportivo Riestra por 2-0 fue un duro golpe que Independiente va a tener que asimilar rápido para levantarse de inmediato. El equipo de Gustavo Quinteros quedó sin margen de error: sólo un triunfo ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro le garantizará avanzar a octavos de final del Torneo Apertura. Con un empate, dependerá de una combinación de otros resultados. El técnico quiere evitar tener que depender de la calculadora. Y para lograrlo sabe que primero debe intentar resolver una falencia que el equipo arrastra desde que comenzó el 2026: la fragilidad defensiva.

Son 23 los goles que recibió el equipo de Avellaneda en los 16 partidos que disputó en lo que va del año, contando el campeonato y la Copa Argentina. Una fecha antes, cuando Independiente venció a Defensa y Justicia por 3-1, el entrenador había destacado la firmeza que mostró la última línea: “Cuando perdimos la pelota, el equipo defendió muy bien. Ojalá que sea el inicio de la solidez”.

Su deseo no se cumplió, porque el Rojo volvió a sufrir desacoples defensivos graves en la caída contra el Malevo. En la acción del 1-0 convertido por Bracamonte, tanto Valdez como Lomónaco retrocedieron mal y no se entendieron tras un envío largo del arquero Arce, la pelota le quedó a Alonso y Rey intentó cubrir abajo, pero dio rebote y se la dejó servida al autor del primer grito. Uno de los errores principales fue haber dejado picar la pelota tras el envío desde el círculo central del arquero rival en lugar de anticipar.

Sebastián Valdez, Lautaro Millán y Kevin Lomónaco. (Foto: Prensa Independiente)Sebastián Valdez, Lautaro Millán y Kevin Lomónaco. (Foto: Prensa Independiente)

En el segundo gol del local, que derivó de un córner ejecutado por Monje, quedó en evidencia otro de los déficits que acarrea el Rojo: el juego aéreo. Tras el tiro de esquina, la pelota le pegó en la espalda a Marcone y le quedó servida a Pedro Ramírez, quien definió de cabeza ante la pasividad de Valdez . Independiente marcó en zona en lugar de hacer marcación mixta durante el partido y lo pagó, porque en varios envíos aéreos hubo futbolistas de Riestra libres.

Bajones individuales y grietas a nivel colectivo

La dupla compuesta por Lomónaco y Valdez funcionó bien hasta el año pasado, pero ambos bajaron mucho su nivel. El bajón responde a factores individuales, pero también colectivos: cuando la línea de volantes presiona, la defensa no acompaña el adelantamiento y el equipo queda largo. Y es habitual que los laterales, Arias y Zabala, pasen al ataque al mismo tiempo en lugar de turnarse, dejando al equipo desprotegido.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *