La campaña de Belgrano ya es histórica. Más allá de lo que pase este domingo (24/5) en el Mario Alberto Kempes, la gesta de los dirigidos por Ricardo Zielinski quedará por mucho tiempo en el imaginario colectivo de toda Córdoba. Por la eliminación a Talleres en los octavos de final, el golpazo a un Argentinos Juniors que se sabia favorito en su propia cancha y el corazón de figuras que volvieron para vivir momentos como este (léase Lucas Zelarayán o Emiliano Rigoni, por dar ejemplos).
Pero el Pirata quiere ir por más. Porque pasaron 58 años de su ansiado debut en el fútbol grande de la Argentina y nunca estuvieron tan cerca de la gloria. Claro, es que el Celeste fue el primer equipo de la Docta en disputar un Torneo Nacional, en 1968, tras ganar la Liga Regional de aquel año.
La realidad es que, independientemente de lo que significaría la consagración ante River para Barrio Alberdi, es innegable que también sería un hito de proporciones incalculables para toda la provincia. Las veces que un cuadro cordobés estuvo a tiro de salir campeón de Primera División son pocas. De hecho, una de ellas envuelve uno de los capítulos más recordados en la historia del deporte nacional.
Independiente le arrebató el Nacional de 1977 a Talleres
Talleres se enfrentó al equipo que dominó los años ’70 con diferencia. En 1977, encaraba su sexta participación en Torneos Nacionales, de la mano de Roberto Saporiti. El sistema de competición dividía a los 32 equipos en cuatro zonas, y la T fue puntera del Grupo C. Dejó atrás a River, Racing y Vélez, y se clasificó a las semifinales. Aquel equipo estaba integrado, entre muchos otros, por José Daniel Valencia y Luis Galván, campeones del mundo en Argentina ’78.
En esa instancia se enfrentó a un gigante del interior como Newell’s, pero no tuvo inconvenientes para avanzar a la gran final. Fue empate 1-1 en la Boutique (Roux Larrosa abrió el marcador para la Lepra y Ricardo Cherini lo igualó de penal) y cuatro días después después el conjunto cordobés se impuso en Rosario. Ganó 1-0 en el Coloso del Parque con un gol de Humberto Bravo.
La gran final lo puso frente a frente con el Independiente de José Omar Pastoriza. El Rojo atravesaba una década soñada, con múltiples consagraciones a nivel internacional. La ida se jugó en la Doble Visera, el 21 de enero de 1978. Fue 1-1, con goles de Enzo Trossero para el local y de Cherini para el Tallarín.
El partido de vuelta fue el que pasó a la historia. La Boutique fue el escenario de la primera final para un equipo de Córdoba en la Primera División. Talleres se fue 0-1 al entretiempo por el gol de cabeza de Norberto Outes. En el complemento, el árbitro Roberto Barreiro sancionó penal para los dirigidos por Saporiti por una supuesta mano de Rubén Paganini. Cherini lo cambió por gol y a los diez minutos Bocanelli dio vuelta el partido.
Varias fuentes de la época afirman que ese último tanto fue con la mano. Los jugadores de Independiente estallaron contra el juez, que no dudó y expulsó a Trossero, Rubén Galván y Omar Larossa. Los ocho jugadores restantes amagaron a dejar el campo de juego, pero Pastoriza les ordenó que se queden.
La T tuvo varias opciones para liquidarlo, pero en el minuto 38′ del segundo tiempo fue Ricardo Bochini el que marcó el 2-2 definitivo que, por los dos goles de visitante, le dieron el título a Independiente. La provincia de Córdoba se quedó a las puertas de su primera estrella en Primera.
El olvidado caso de Racing de Córdoba en 1980
La opulencia del caso antes mencionado terminó por opacar la campaña realizada por Racing de Córdoba en 1980. Dirigida por Alfio Baile, la Academia de Nueva Italia fue segunda en la Zona A, por detrás de Rosario Central, y se vio obligado a enfrentarse a una llave complicada. En los cuartos de final eliminó a Argentinos Juniors, que no contó con Diego Maradona porque estaba concentrado con la Selección Argentina, con un global de 4-2 y luego protagonizó una serie épica ante Independiente.
Ganó 4-0 en condición de local y en la Doble Visera el Rojo ganó un increíble encuentro por 5-3. Por un global de 7-5, Racing se metió en la final, donde se enfrentó al Canalla, que llegó envalentonado luego de eliminar a Newell’s en las semifinales. El equipo del Coco perdió en Arroyito por un aplastante 5-0, y el triunfo por 2-0 en el encuentro de vuelta no fue suficiente.
Es cierto que luego Talleres logró bordar dos estrellas en su escudo, correspondientes a la Copa Conmebol de 1999 y a la Supercopa Internacional del año 2023, pero el Pirata está a tiro de sumar el primer título de Primera División para el palmarés cordobés. Lo hará en el Kempes, con su gente, para tocar el cielo con las manos.





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