En la agonía de un Clásico del Sur que iba a camino a terminar en tablas, un cabezazo del colombiano Yoshan Valois le dio el triunfo a Lanús sobre Banfield por 1 a 0, para romper con una racha de siete derbis sin victorias y nueve años sin poder celebrar en La Fortaleza. Con 22 puntos y a tres fechas del final, el Granate está casi adentro de los playoffs, mientras que el Taladro, con 13 unidades, está cada vez más lejos.
Lanús es más que Banfield. Desde los números, lo demuestran los últimos pergaminos y la posición en la tabla de posiciones. Desde el juego, se ve un equipo mucho más aceitado, que tiene protagonismo, que maneja la pelota y exige al rival tomar recaudos. Por eso el equipo de Troglio fue a La Fortaleza con una línea de cinco. Hay en el experimentado entrenador un análisis de sus fortalezas y debilidades. Hay, también, en la historia reciente una relativa paternidad del equipo que siempre está más cerca de la mitad de tabla para abajo que el de más arriba.
Los clásicos son clásicos y a pesar del domingo del local en el primer tiempo (71 por ciento de posesión de balón, 10 remates, dos al arco), Banfield estuvo más cerca del 1-0. No es fácil encontrar espacios entre los marcadores centrales y el pase de Villegas para Méndez resultó esa perla que estaba buscando la visita. El uruguayo tomó el balón, se metió en el área y definió muy bien.
Pero ahora existe el VAR y las jugadas milimétricas las resuelven desde una cabina trazando líneas. Y la marca roja indicaba que el delantero estaba un pelín adelantado. Son las reglas de juego. ¿La FIFA aprobará la modificación de Arsène Wenger quien propone que un delantero solo esté en fuera de juego si todo su cuerpo está por delante del penúltimo defensor? La actual esta vez perjudicó a Banfield y favoreció a Lanús. Podría haber sido al revés porque las imágenes distan de ser claras. Y así pasa en cada partido de todas las ligas del mundo.
La segunda etapa fue mucho más pareja. El regreso de Marcelino Moreno después de casi dos meses entusiasmó a los locales. Su calidad sigue intacta y, aunque falta de ritmo, siempre marca diferencia. Aun así, generó situaciones y además tuvo un remate que el arquero Sanguinetti, con una buena respuesta, envió al córner. El resultado estaba abierto. Las llegadas eran pocas pero cada centro, de un lado o del otro, era una mínima chance de gol. Pero en el último cuarto del encuentro, el cansancio se adueñó de los dos y el clásico parecía encaminarse hacia un nuevo empate, como los tres anteriores en la cancha de Lanús.
Pero en el fútbol nunca está dicha la última palabra. En una jugada que se ensució un poco por el sector derecho, Besozzi peleó el balón, lo ganó y envió el centro preciso para que Valois, que casi no había tocado el balón desde su ingreso, sentenciara de cabeza el clásico. Lanús pudo así cortar una racha adversa, aunque sigue abajo en el historial general, ahora con 11 partidos de diferencia (42 triunfos contra 53). No ganaba en La Fortaleza desde el 2 de abril de 2017 (4-2) y ahora de los últimos 15 encuentros, ganó 3, perdió 6 y empató 6.

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