
De la asistencia a la expulsión y, ahora, al pedido de disculpas. Andrés Gómez tuvo una noche de contrastes en la Bombonera: fue protagonista en el gol que le dio la victoria a Vasco da Gama frente a Boca, pero terminó siendo noticia por una reacción que pudo costarle muy caro a su equipo. Un día después, el colombiano hizo su descargo en las redes sociales y reconoció su error.
“Como ser humano, reconozco mi error en el juego de ayer; también quiero reconocer el esfuerzo y la valentía de mis compañeros al luchar por el resto del partido con un jugador menos”, escribió el extremo en su cuenta de Instagram. Un mensaje que llegó después de una expulsión que cambió el desarrollo del encuentro y obligó al conjunto brasileño a resistir durante buena parte del segundo tiempo.
A los 18 minutos del complemento, Gómez recibió la primera amarilla por impedir que Boca ejecutara rápidamente un tiro libre. Lejos de calmarse, el colombiano protestó la decisión del árbitro chileno Piero Maza y lo empujó. La respuesta fue inmediata: segunda amonestación y tarjeta roja. En cuestión de segundos, pasó de ser uno de los protagonistas de la noche a dejar a su equipo con diez.
Con superioridad numérica, Boca se lanzó en busca del empate y estuvo cerca de conseguirlo, incluso con un remate de Santiago Ascacibar que dio en el travesaño. Sin embargo, Vasco aguantó la presión y se llevó un triunfo clave por 1-0 de cara a la revancha.
Gómez, que había enviado el centro para el gol de Adson, reconoció su responsabilidad. Ahora, los brasileños, sin él, deberán sostener la ventaja en la vuelta, mientras el colombiano queda marcado por una expulsión evitable.

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