Boca cayó por 1-0 ante Cruzeiro este martes por la noche en Belo Horizonte, en el marco de la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026. Golpe para el Xeneize, que arrastraba un invicto de 14 partidos y que protagonizó un final caliente, con sus jugadores a los empujones y corridas con los futbolistas de la Raposa. Sobre esta última situación hablaron los medios brasileños. Y uno de ellos hasta describió ese accionar de los hombres del club azul y oro como «medidas desesperadas».
¿Qué sucedió? Desde un inicio, hubo calentura entre Leandro Paredes y Matheus Pereira, #10 de Cruzeiro. De hecho, la amarilla que se ganó el capitán de Boca a los ocho minutos fue justamente por un empujón al brasileño. Pero la pica siguió: tras el 1-0 de la Raposa, hubo otro cruce entre ambos, con el argentino pasándole el dedo por la cara a su rival, quien exageró de inmediato arrojándose al suelo y llevándose una amonestación. Hasta el final, donde explotó todo, cuando los jugadores xeneizes acusaron al volante de la Raposa de burlarse de ellos apenas sonó el silbato.
Eso desató que Paredes fuera directo a buscarlo, y que el resto de los jugadores de Boca se lanzara también a correr al brasileño. A partir de ahí, empujones de un lado y del otro, hasta que la cosa se enfrió.
Ese ida y vuelta fue descrito por Lance!, en una nota titulada «Contra Boca, Cruzeiro demostró que sabe manejar situaciones incómodas» como «medidas desesperadas» de un Xeneize que «no quería jugar, solo cumplir los 90 minutos y llevarse un punto a Argentina».
«Con la ventaja en el marcador, Cruzeiro jugó con inteligencia. Esto irritó a los argentinos, quienes finalmente recurrieron a medidas desesperadas. Los suplentes esperaron a que terminara el partido antes de atacar al equipo local. La falta de control de Boca Juniors contrastó fuertemente con la serenidad de Cruzeiro en el estadio Mineirão», completaron en ese artículo del medio brasileño, que aclaró que el juego de la Raposa creció a partir de la expulsión de Adam Bareiro pero que no hizo mención alguna a si se trató de una roja pmica o no.
En el medio UOL, en una nota titulada «Cruzeiro aprovecha la expulsión, rompe la defensa y vence a Boca en la Libertadores», describieron el encuentro como «un partido con más faltas y discusiones que juego propiamente dicho». También evitaron opinar de la expulsión de Bareiro, y que solo se limitaron a señalar, sobre el lío final, que «los jugadores de Boca fueron a encarar a Matheus Pereira, pero los futbolistas de Cruzeiro no entraron en la provocación y separaron la pelea».
Por último, en Ge Globo, en una nota enfocada especialmente en el lío final, describieron que Cruzeiro y Boca «protagonizaron un duelo típico de un Brasil-Argentina por Libertadores: muchas faltas, expulsiones y tarjetas». Y que «el equipo brasileño logró soportar las provocaciones de los argentinos y terminó el partido sin expulsados», una «paciencia que fue recompensada con un gol de Villarreal en los minutos finales del encuentro».
Además, publicaron un artículo en el que recopilaron múltiples amenazas que recibió Pereira en las redes sociales por parte de los hinchas de Boca. Allí, mostraron varios insultos racistas y una frase amenazadora muy fuerte para la fecha en la que ambos equipos volverán a verse las caras pero en la Bombonera: «El mono negro, el 19 de mayo, acabará en un ataúd».
En ese sentido, informaron que desde el entorno del jugador «aún no se ha presentado ninguna denuncia ni informe policial», pero que su representante y Cruzeiro «están en conversaciones para decidir qué medidas tomar». Y agregaron que Cruzeiro «está llevando a cabo una investigación exhaustiva sobre todos los incidentes de racismo y amenazas por parte de los hinchas», además de que el club brasileño tiene previsto «contactar a la Conmebol para que la organización tome medidas y garantice la seguridad de sus jugadores durante el partido en Argentina», en un marco en el que este partido, de hecho, ya dejó a un hincha de Boca detenido por insultos racistas.


Deja una respuesta