Marito levantó a Messi a upa: la historia del utilero de la Selección :: Olé

La llegada de Lionel Messi a Kansas para sumarse a la concentración de la Selección Argentina incluyó la recepción a él y Rodrigo de Paul por parte de Mario De Stéfano en el aeropuerto de la ciudad. ¿Quién es? Marito, el utilero que es todo un personaje dentro de la Scaloneta. Se dio el gusto no solo de un abrazo, sino de subirlo a upa al crack.

Marito vio debutar a Messi en aquel mítico amistoso juvenil de junio de 2004, ante Paraguay en Argentina, organizado por pedido de Hugo Tocalli porque, por la legislación vigente, así se bloqueaba cualquier llamado de España. Al recordarlo, comentaba sobre la timidez inicial de Leo: «Era un pibe re introvertido. No hablaba, se tocaba la nariz. Le decía que viniera a tomar mate».

Está tan adentro del plantel que hasta aparece en el video del anuncio de los 26 convocados de Scaloni.

El upa a Leo

El utilero de la Selección en la recepción a Messi. Fuente: D Sports.

Está en la Selección desde 1997: en esa etapa arrancó en la Sub 20 de José Pekerman. Antes, Marito tenía un almacén desde el que proveía a la AFA y cuando el Gallego Manolito, por entonces utilero, se puso grande, empezaron a buscar formar un reemplazante para el futuro. Así conoció a Messi a los 16 años. Forjó una r elación muy cercana con todos los planteles con los que convivió, fue muy cercano a Juan Román Riquelme.

El utlilero Mario de Stéfano en el Olé Sports Summit 2024, junto a Claudio Tapia.El utlilero Mario de Stéfano en el Olé Sports Summit 2024, junto a Claudio Tapia.

Cuando mira el DNI, Martito se ríe y asegura que le va a seguir metiendo, incluso aspira a estar presente en el Mundial 2030, al que llegará con 70 años. «Soy un privilegiado, 48 millones de argentinos quisieran estar en mi lugar», explicó durante la Copa América 2024. Aunque claro, con los años empieza a ponerse más nostálgico: » Veo que se me va yendo la vida y entonces cada vez me quiebro más».

Marito muchas veces postergó sus cuestiones personales por la Selección Argentina. En los Juegos Olímpicos 2008, su madre estaba enferma entonces avisó que no podría viajar, pero los jugadores lo querían al lado de ellos… Primero lo llamó el profe Salorio para pasarle el mensaje del plantel y después el propio Julio Grondona se contactó para intentar convencerlo.

Foto única de Marito: con Messi y la copa del mundo. Foto única de Marito: con Messi y la copa del mundo.

¿Cómo terminó esa historia? Con Marito en China y Riquelme teniendo gesto que jamás olvidará. «Román me pidió llamar a mi vieja, le dijo que me había llevado porque íbamos a ganar la medalla de oro y que a la vuelta él mismo iba a ir a colgársela», recordó. Al volver a Argentina, tras ganarle la final a Nigeria, el de Boca no dudó: «¿Dónde está tu vieja así le llevo la medalla?», le dijo.

Obviamente que manejar la utilería fue todo un aprendizaje y hubo momentos difíciles. Entre risas recuerda que e n su primer año trabajando llevó a un viaje a Punta del Este 22 canilleras para un plantel de 22 futbolistas y que en esos Juegos Olímpicos en Asia le llevó a Pablo Zabaleta dos botines izquierdos.

Claro que tantos años viviendo con la Selección lo hace tener recuerdos de todo tipo: desde anécdotas a materiales. «La medalla del campeón del mundo se va a ir al cajón conmigo», asegura. Además, en la utilería suele tener como compañía al primer muñeco de Chucky de los tantos que suelen vivir en el mundo Scaloneta. Y también guarda algo muy especial de Messi. «Cuando Leo se sacó el short con el que jugó la final en Qatar, lo agarré y le dije que ese se iba para casa. ¡Me lo quedé!», relata el hombre que suele patrullar los pasillos de las concentraciones para chequear que sus chicos estén descansando.

Los jugadores levantaron a Marito con la Copa tras consagrarse bicampeones de América.Los jugadores levantaron a Marito con la Copa tras consagrarse bicampeones de América.

Ojo, Marito controla, pero avisa que «vigilantear nunca». Eso lo aprendió de Pekerman, el primer entrenador con el que le tocó trabajar. «A usted los jugadores le van a contar cosas que no saben ni sus padres», le dijo en uno de sus primeros días en el Predio de Ezeiza. Y así fue, pero él jamás lo contará. Por eso es poco habitual que brinde entrevistas y hasta tuvo una jugosísima oferta en 2012 para contar secretos de la Selección, y la rechazó.

El famoso día en el que Maradona dijo que «la pelota no se mancha», Marito laburó ad honorem para cambiar a todas las estrellas que participaron de la despedida del 10 y en la última Copa América se viralizó cuando le dio un pico a Scaloni tras el triunfo por penales ante Ecuador que depositó a Argentina en las semifinales. «Todos salieron corriendo y lo veo al Gringo que quedó solo. Me acerqué, le fui a dar un beso y él justo giró porque yo le dije que ‘El Barba ve todo’. Pero no fue consentido», relató entre risas.

Para los jugadores, Marito es parte de su familia; para Marito, el Predio de Ezeiza es su segunda casa.

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