No le dio muchas vueltas al asunto. De entrada nomás, como para evitar especulaciones, como para esquivar una previa picante, Lionel Scaloni fue clarito en la conferencia de prensa. Corto y al pie más allá que, del otro lado del mostrador, ya se prepara Inglaterra, la misma que desde hace rato aparece en todas nuestras canciones.
«El mensaje es que es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa. Tienen (los ingleses) un gran entrenador, que aprecio, pero repito: es un partido de fútbol». Punto y aparte. El chofer de La Scaloneta marcó la cancha. No habló de paz pero evitó la guerra.
¿Qué une al DT de la Selección Argentina con Inglaterra a pesar de lo que pueda decirse en las redes sociales, en el bar, en los laburos o en los colegios? Para el ahora entrenador, su paso por el fútbol inglés fue una experencia corta pero transformadora. De Pujato a Londres, un abismo.
Lionel Scaloni, sobre el Argentina-Inglaterra en semifinales.
West Ham, un martillo que lo golpeó fuerte
En enero de 2006, con 27 años, Lionel Scaloni llegó al West Ham United a préstamo desde el Deportivo La Coruña, donde su relación con el DT Joaquín Caparrós estaba desgastada. Era el último día del mercado de pases y el objetivo principal era ganar minutos para llegar en forma al Mundial de Alemania con Argentina: José Pekerman lo quería ver otra vez en acción, como en la Sub 20 campeona del mundo. El lateral derecho, con experiencia en LaLiga, ocupó el dorsal 2 que había dejado libre Tomáš Řepka y se adaptó rápidamente al fútbol inglés.
Debutó el 4 de febrero en una victoria 2-0 ante el Sunderland en Upton Park. Bajo las órdenes de Alan Pardew, se convirtió en titular indiscutible en la recta final de la temporada, disputando 13 partidos de Premier League (sin goles) y contribuyendo a que los Hammers evitaran el descenso. Su mayor protagonismo llegó en la FA Cup: jugó varios encuentros de la campaña que llevó al equipo a la final en el Millennium Stadium de Cardiff.
La definición del 13 de mayo de 2006 contra el Liverpool de Rafa Benítez marcó su paso por Inglaterra de forma indeleble, aunque no como esperaba. West Ham ganaba 3-2 en los minutos finales. Steven Gerrard empató con un golazo desde lejos a los 91′, y forzó el tiempo suplementario y los penales, donde los Reds se impusieron. Scaloni jugó los 120 minutos y fue uno de los destacados en la derrota.
Una jugada que le cambió la vida (literalmente)
Scaloni ha reflexionado varias veces sobre ese breve paso por el club de Londres y sus circunstancias. En entrevistas recientes, la describe así: “La experiencia en Inglaterra fue muy buena hasta el último partido que cambió toda mi historia. Jugamos la final de FA Cup con el West Ham contra el Liverpool. Ganábamos 3-2 y quedaba un minuto y medio… Gerrard la agarra de 40 metros, nos hacen el 3-3… Prórroga, penales y derrota”.
Fue la jugada que Scaloni todavía recuerda con absoluta precisión: tras disputar un balón aéreo, el delantero del Liverpool, Djibril Cissé, cayó al césped simulando o sintiendo un fuerte dolor. Por una cuestión de deportividad, Scaloni decidió tirar la pelota afuera para que atendieran a su rival. Cuando el juego se reanudó, el conjunto de Anfield no devolvió la posesión de forma limpia. El West Ham recuperó la pelota, se la pasaron a Scaloni bajo presión y él, en lugar de retenerla, la revoleó hacia el campo contrario.
El despeje cayó en los pies del noruego John Arne Riise, quien abrió el juego; el rebote llegó a las botas de Steven Gerrard, quien sacó un zapatazo inolvidable desde 40 metros para estampar el 3-3 final. Los Hammers terminaron perdiendo el trofeo en la tanda de penales…
Días después, Pardew le dijo que hablarían sobre su futuro, pero no se concretó un traspaso definitivo. “¿Qué hubiera pasado si la ganábamos? Yo seguía en West Ham porque estaba cedido… Ahí me di cuenta que no iba a seguir. Eso me cambió la vida porque vine a Mallorca y ahí conocí a mi esposa”, supo contar Scaloni. Hoy tiene hijos (Ian y Noah) gracias a ese desenlace… Tras West Ham, jugó en el Racing de Santander (2006-07), luego Lazio, Mallorca (donde conoció a Elisa Montero) y Atalanta, antes de retirarse en 2015.
Deportivamente, Scaloni valoró la Premier League. En 2006, tras la cesión, declaró a Sky Sports: “Mi futuro no está en España sino en Inglaterra. Estoy feliz con la experiencia en la Premier League y quiero volver a jugar la UEFA con el West Ham”. Se adaptó al ritmo físico y la intensidad del fútbol inglés, que contrastaba con LaLiga. Jugó ante equipos como Manchester United, Chelsea o Liverpool, y se ganó el respeto del vestuario.
Del living de MTV a las grandes ligas
Más allá de lo deportivo, Scaloni vivió la cultura inglesa de forma positiva. Se integró en el grupo y fue víctima de bromas típicas del vestuario británico. Bobby Zamora recordó en un podcast cómo los compañeros le hicieron una broma pesada en una salida nocturna, haciéndose pasar por algo que llevó a Scaloni a meter la pata. Estas anécdotas muestran que era bien querido pese al poco tiempo.
Lejos de la calidez de España, la adaptación a Inglaterra supuso un choque cultural. Un registro audiovisual imborrable de esa época quedó documentado por las cámaras del canal MTV, que visitaron al futbolista en su departamento de Londres. En aquel fragmento que hoy genera una profunda nostalgia colectiva en redes sociales, se puede apreciar una estética netamente de los años 2000: sillones de cuero marrón, televisores de tubo y paredes minimalistas. Fiel a su esencia humilde y campechana, Scaloni mostraba su heladera frente a la pantalla y bromeaba sobre su nivel de inglés. En el plano cotidiano, el santafesino extrañaba las costumbres argentinas, pero disfrutaba de la tranquilidad de la capital británica, donde podía caminar como un ciudadano común. Sin embargo, la comida y el clima gris siempre fueron los rivales invisibles para su temperamento mediterráneo y sudamericano.
Vivir en Londres/East End le expuso a un estilo de vida diferente: ritmo acelerado, clima, hinchada apasionada y la presión de un club histórico como West Ham. Scaloni llegó como refuerzo de emergencia y se fue con experiencia en una final europea (FA Cup) y partidos de alta exigencia. Aunque breve (un semestre), dejó huella: West Ham lo recuerda con cariño en sus redes y fans destacan su profesionalidad.
Años después, como DT de Argentina, Scaloni ha mencionado indirectamente lecciones de aquella etapa: resiliencia ante la derrota (la final perdida), importancia del grupo y adaptación a contextos hostiles. En 2022, antes del Mundial, reflexionó sobre cómo ese “no” de West Ham lo redirigió a Mallorca, su familia y, eventualmente, a su carrera como entrenador.

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