A la derrota y eliminación de River en la Copa Argentina se la puede asemejar con ese gasto inesperado que deja la cuenta del banco en descubierto, como el fondo del equipo de Eduardo Coudet. Ante Aldosivi se observaron múltiples fallas y a la falta de generación de juego se sumaron las graves desatenciones defensivas ante un rival que apenas había ganado un partido en el año. Por eso, el inminente reencuentro entre Lucas Martínez Quarta con Nicolás Otamendi, la dupla ideal para proteger el arco de Santiago Beltrán, es una luz de esperanza en Núñez.
La llegada de Ota a River no es sólo un golpe de efecto jerárquico por su estirpe de Selección. Es la posibilidad concreta de ensamblar una zaga central de nivel internacional para apagar el incendio en el fondo. Y si de ilusionarse se trata, el historial entre ambos con la camiseta albiceleste ofrece una garantía estadística casi perfecta: compartieron cancha en 10 partidos en la Argentina y no perdieron. Un invicto colectivo que genera expectativa en el Millonario ante la necesidad de recuperar de forma inmediata la solidez perdida.
El recorrido de la dupla empezó en 2020 con un empate 0-0 ante Chile en un amistoso en Los Ángeles. A partir de allí, Lionel Scaloni apostó por ellos como la zaga titular para iniciar las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022 y la fórmula respondió con firmeza en triunfos clave: el 1-0 a Ecuador en la Bombonera, la histórica victoria 2-1 frente a Bolivia en la altura de La Paz y el recordado 2-0 contra Perú en Lima.
A eso se le sumaron dos empates competitivos ( 1-1 con Paraguay y 2-2 ante Colombia en Barranquilla), además del estreno en la Copa América 2021 frente a Chile (1-1). La lista se completa con la vuelta ante La Tri por Eliminatorias, mientras que volvieron a juntarse en la preparación para el último Mundial, con un nuevo 2-0 a Perú como visitante. Por último, compartieron 19 minutos en cancha en un amistoso contra Guatemala (4-1) y en la fase de grupos de la Copa América 2024 disfrutaron de otro 2-0 frente a los Incaicos. El saldo juntos es impecable: seis victorias y cuatro empates.
Con Germán Pezzella relegado del mapa y esperando una salida, entrenándose con los borrados en el predio Cantilo, y con Lautaro Rivero cada vez más resistido por los últimos errores en momentos decisivos, River pretende volver a soldar a la dupla Ota-MQ.
La experiencia de Otamendi, un valor agregado
El papá de Bauti necesita recuperar esa agresividad en el anticipo y la salida limpia desde la cueva que supo mostrar en su prime, con el plus que le aporta ser un producto del semillero de Núñez. Y Otamendi asoma como el complemento ideal para potenciar a su compañero de aventuras en el fondo, con su voz de mando, oficio y la templanza necesaria para sostener a los más jóvenes en momentos de turbulencia.
En un contexto con desatenciones tanto individuales como grupales cerca del arco propio, la química comprobada entre el Chino y el General aparece como el antídoto ideal para curar la enfermedad y consolidar una última línea de Selección junto a Gonzalo Montiel y Marcos Acuña.



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