
Eduardo Coudet cerró su primer semestre en River hablando de la ilusión de «armar algo muy lindo» y qué mejor si los refuerzos puntuales y de élite que la dirigencia intentará cerrar incluyen a dos frutos del semillero. Partiendo de la base que la ilusión es lo último que se pierde, por qué no soñar con repatriar a Franco Mastantuono y Claudio Echeverri. Dos apellidos ambiciosos que a priori aparecen como opciones complejas de concretar, aunque también ofrecen razones para que en el anillo interno del Monumental se ilusionen con tirar otra bomba de mercado tras la llegada de Nicolás Otamendi.
Tal como lo indicó el presidente Stefano Di Carlo, el objetivo es armar un plantel de 20 jugadores prime para competir con Brasil y Europa. Ese ambicioso plan explica la búsqueda principal orientada al Viejo Continente y ahora no sólo aparecen en el listado Thiago Almada, Giovanni Simeone y Mauro Arambarri. Tanto Mastan como el Diablito transitan presentes marcados por la incertidumbre que, de mínima, invitaron a levantar el teléfono, pedir condiciones, mostrar interés y abrir una puerta que de por sí ya había quedado sin llave desde el momento que emigraron.
Lo del #30 del Real Madrid dependerá en gran parte de lo que decida su nuevo entrenador, que seguramente será José Mourinho. Después de una temporada que inició a pura ilusión por el fuerte respaldo de Xabi Alonso, clave para su rápida llegada al Merengue, la destitución del ex DT del Bayer Leverkusen y el arribo de Álvaro Arbeloa le hicieron perder terreno. Si bien sumó minutos en los últimos cinco encuentros de La Liga y fue titular en el cierre frente a Athletic, no tener un rol protagónico ni una buena cosecha de minutos (1.484 en 35 partidos) le dejó como consecuencia no ser convocado al Mundial.
Con la sensación que quedó en el Liberti de que se fue de forma prematura a la Casa Blanca, Coudet supo decir que «lo esperamos con los brazos abiertos» cuando en una conferencia le preguntaron si le gustaría tenerlo ante su andar irregular en el Merengue.
Sin embargo, después de ejecutar una cláusula de rescisión de 45 millones de euros y con el deseo del jugador de permanecer y crecer en Europa tal como indican desde su entorno, asoma como difícil que la Casa Blanca acepte un préstamo con el aval del jugador, aunque en este caso habrá que armarse de paciencia porque no habrá indicios hasta que conozca los planes del nuevo entrenador.
En el terreno de las posibilidades, Echeverri ofrece una cifra mejor. Después del duro descenso con el Girona a la Segunda de España, es un hecho que no se extenderá el préstamo con el club propiedad del City Group. Ante la salida de Pep Guardiola, tal como ocurre con FM, el futuro del Diablito, que jugó 16 de los 17 encuentros del club de Gerona en el año, está atado a lo que decida Enzo Maresca, el encargado de llevar adelante una transición difícil después del ciclo más exitoso en la historia del club inglés.
Así, en caso de que los Ciudadanos decidan cederlo nuevamente -tiene vínculo hasta 2028- para que siga sumando experiencia, la buena relación que quedó entre los clubes y las ganas de regresar que supo mostrar el chaqueño cuando no tenía rodaje en el Bayer Leverkusen dejan en una postura expectante a la dirigencia del CARP.

Deja una respuesta