Hay previas de todo tipo. Las que se viven en la puerta de un hotel, afuera de la cancha, en un bar o pegado a la tele. Y hay otras que arrancan a medianoche en una esquina que, para cualquier argentino futbolero, tiene un condimento único. Segurola y La Habana, la dirección que quedó para siempre asociada a Diego Armando Maradona, volvió a ser punto de encuentro antes de un partido que tampoco necesita demasiada explicación: Argentina contra Inglaterra.
A las 00.00 de este miércoles, hinchas de la Selección se acercaron hasta la histórica esquina para calmar -como podían- la ansiedad. A horas de una nueva semifinal ante el seleccionado inglés, ya se juega en la cabeza, en el pecho y en cada bandera celeste y blanca que flamea frente a la casa del Diez.
La esquina de Diego, otra vez en modo Selección
En la previa de un partido enorme, algunos hinchas sintieron que había que pasar por ahí. No a pedir solamente, sino también a agradecer. La bandera argentina colgada, velas encendidas, el recuerdo de Maradona y también el homenaje a los héroes de Malvinas.
En la mítica esquina de la histórica casa de Maradona se palpitó el duelo entre Argentina e Inglaterra. Video: Nicolás La Rocca.
«Son las 00.00 en Segurola y Habana del miércoles 15 de julio. Hoy Argentina juega con Inglaterra la semifinal de la Copa del Mundo. Estamos acá, en la puerta de la casa del Diego, un santuario para Diego Armando Maradona y para los héroes de Malvinas, en vísperas de uno de los partidos más importantes de la historia del fútbol argentino«, contó Nico La Rocca Narvaez, de Olé, desde el lugar de los hechos.
Velas, ansiedad y una promesa repetida
Entre los que llegaron a la esquina estaban Nahuel, de Villa Luro, y Delfor, de Pueyrredón. Los dos con ropa de la Selección, parados frente al santuario de Diego, atravesados por la misma mezcla de nervios e ilusión. «Desde la Copa América que ganamos vengo acá, siempre que hay un partido previo, a agradecerle a Diego. En todo lo que es definitorio siempre me acerco a agradecer más que a pedir. En un partido tan importante, mirá si no vamos a venir», contó Nahuel.
Delfor, por otro lado, explicó que no se bancaba más la espera. «A mí me trae un poco la ansiedad y las ganas de salir de casa, que no aguantaba más. Esperemos que mañana, en algún momento del partido, nos ilumine un poco y aparezca», dijo, en referencia a lo que representa Diego para la historia de la Selección.
Sobre si habían dejado alguna ofrenda, respondieron. «Dejamos unas velitas», contó Delfor, mientras Nahuel asentía a su lado.
Un cruce que lejos está de ser uno más
El partido que más de un argentino esperó durante décadas no necesita mucha introducción. Y menos si aparece en una semifinal del Mundial. Nahuel, de 32 años, rememoró el duelo de 2002 como un «mal recuerdo», pero también marcó que esta vez lo podrá vivir de otra manera: completo, con otra edad y desde otro lugar.
🥹🇦🇷🏴 NAHUEL Y DELFOR, EN VÍSPERAS AL ARGENTINA-INGLATERRA EN SEGUROLA Y HABANA
▶️ Estos hinchas se congregaron en la histórica esquina donde vivió el Diego para vivir la previa de la semifinal ante Inglaterra.
🎙️ @nicolaroccanarv pic.twitter.com/BWShZ1oVB2
— Diario Olé (@DiarioOle) July 15, 2026
«Por ahí es como dijo el técnico, ¿no? Él dice que no sabe nada y nos hacemos los que no sabemos nada, pero la verdad es que todos sabemos todo. Tiene un contexto muy grande, por más que se lo quiera sacar de todos lados”, expuso Nahuel sobre la relevancia de este partido.
Delfor fue por el mismo camino. «Yo creo que es un clásico y se juegan muchas cosas. No es solamente un partido de fútbol. Si bien tiene una carga emocional que ya todos sabemos, para mí es un partido aparte. Ahí está todo», sostuvo.

Mirá también







Deja una respuesta