26/04/2026 15:36hs.
El clásico mendocino empezó con las emociones a flor de piel en el Bautista Gargantini. Con el local Independiente Rivadavia habiendo tocado una sola pelota, Gimnasia de Mendoza dio el primer golpe de la tarde. Desde la mitad de la cancha, la visita empezó con una serie de toques que derivó en la descarga de Esteban Fernández para Ignacio Sabatini, quien levantó un centro de derecha para que Blas Armoa meta el frentazo y ponga el 1 a 0.
Con la explosión de toda la visita tras el chequeo del VAR, que convalido el gol luego del trazado de líneas, el partido siguió con mucha intensidad por parte de los dos equipos, algo que se desmadró en menos de diez minutos de juego. Y es que a los 9′ de la primera mitad, Agustín Modica y Sheyko Studer se encontraron involucrados en una insólita situación.
Tras un rechazo de cabeza del capitán de Gimnasia (M) Diego Mondino, la pelota se elevó hacia la mitad de la cancha y Studer tiró al césped al delantero rival en medio del forcejeo. Con ambos en el suelo y la pelota ya en posesión del local, los dos jugadores siguieron agarrándose y trenzándose, lo que hizo que Yael Falcón Pérez amoneste a ambos y se arme un tole tole entre varios futbolistas.
A los minutos de esta acción, cuando parecía que todo se había calmado, el local igualó la historia gracias al gol de Studer. Después de un córner que casi termina con el gol de Independiente Rivadavia, Sebastián Villa volvió a tener un centro desde la izquierda, el cual se encontró con la cabeza del uruguayo Leonard Costa, quien se la bajó a su compañero de zaga para que con un teztazo iguale la historia.


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