Todo sigue igual: Coudet no le encuentra la vuelta a un River que suma golpazos

Todo sigue igual en River, pero no “igual de bien” como el clásico hit que popularizó Viejas Locas a fines de la década del 90. La Copa Argentina, ese terreno que suele ser una trampa para los grandes, volvió a dejar enredado a un equipo cuyo presente se refleja en el semblante de Eduardo Coudet luego de la eliminación temprana frente a Aldosivi, con rasgos marcados de decepción y preocupación más allá de la calentura lógica.

En un momento del año en el que todo debería ser ilusión, expectativa y energías renovadas, el Chacho, golpeado, transmitió un panorama complejo luego de la mordida letal del Tiburón, que apenas había ganado un partido en el año y expuso nuevamente a un equipo apático, desdibujado y que dejó la sensación de que el borrón y cuenta nueva fue apenas un deseo.

El Chacho prometió “armar algo muy lindo” antes del receso. Sin embargo, tras la primera prueba oficial luego de la pretemporada en Alicante, el “algo” se parece demasiado a lo que dejó el semestre pasado. El equipo no fluye, no convence y depende de los jóvenes como Lautaro Pereyra y Joaquín Freitas para romper la monotonía. Y lo más alarmante, sigue sin mostrar una identidad clara, lo que llevó a Coudet a reconocer que no logra plasmar en el césped lo que ensaya en Ezeiza.

Esa confesión, cruda y fuerte, es una señal de alarma que retumba en las paredes del Monumental: el técnico admite que el mensaje no llega o que la materia prima sigue sin responder tras una intensa preparación en el verano español, con jornadas de doble turno y un amistoso top frente a Flamengo, que, de movida, no cambió la ecuación.

Coudet en Salta. Foto: Javier Rueda.Coudet en Salta. Foto: Javier Rueda.

La reestructuración económica que derivó en la decisión de borrar a 14 jugadores para reducir gastos de contrato también dio lugar a una sorpresiva declaración del Chacho, que señaló como responsable total de esas salidas a la dirigencia. Si bien desde Núñez partió la aclaración de que esa frase fue consensuada, la controversia estalló cuando el hincha observa que gran parte de los borrados siguen entrenándose en el predio de Cantilo, sin liberar contratos ni cupos de extranjeros como los casos de Kendry Páez, Matías Galarza, Matías Viña y Kevin Castaño.

Coudet en Salta. Foto: Javier Rueda.Coudet en Salta. Foto: Javier Rueda.

River, de momento, quedó corto, sin respuestas -más allá de que la sensación es que ninguno de los borrados hubieran cambiado el trámite- y el banco de suplentes fue otro signo de incertidumbre. Incompleto, con Juveniles y sin alternativas de peso para poder torcer una historia que sigue sumando capítulos tristes a la espera de un salto de calidad en el mercado que aún no llega al margen de los regresos de Rafa Borré y Lucas Beltrán.

El análisis del Chacho tras el partido eclipsó por un momento la final del Mundial. Calificó el desempeño de “papelón” y les reclamó a sus jugadores otra actitud para representar la camiseta. Pero a su vez, evitó la autocrítica personal luego del 1-3 ante estadísticas que lo incluyen. Porque River ha perdido los últimos 25 partidos en los que comenzó abajo en el resultado, siendo un conjunto de autoestima frágil.

Esta incapacidad para revertir resultados se suma a un historial adverso de ED en las paradas chivas bravas si se tiene en cuenta que de 19 partidos en el ciclo sólo perdió cuatro, aunque tres de ellos fueron vs. Boca, Belgrano -final del Apertura- y Aldosivi. Si la presión sube, el equipo pierde rápido su Norte.

La paciencia se agotó hace rato. En Salta, frente a un público que mayoritariamente no frecuenta el Monumental, el “movete, River, movete”, el “jugadores…” y los silbidos de despedida marcaron el pulso de una hinchada que ya no tolera más decepciones. River entró en modo moroso y se quedó sin crédito, con el Clausura y la Sudamericana como los dos objetivos restantes para tratar de volver a ser confiable y a la vez con la presión encima de que cada tropiezo, de ahora en más, tendrá un impacto mayúsculo.

El reencuentro con el Monumental frente a Barracas Central será otra vez tenso. Subirse al auto en marcha fue parte de la transición de la era Gallardo, pero ahora, luego de su primera pretemporada y sus refuerzos, el margen de error se evaporó para el entrenador. A River le urge reinventarse, pero todo sigue igual…

Coudet y el «papelón» de River en Salta

¿Qué dijo el Chacho sobre los borrados de River?

Tras la dura derrota ante Aldosivi, el Chacho se refirió a los borrados del plantel para este nuevo semestre.

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