¿Un especialista? La alta efectividad de Beltrán en penales

Con su templanza notoria en el semblante, no parece que tenga apenas 21 años y mucho menos que no haya hecho Inferiores en el club. Santiago Beltrán se adueñó del arco de River y, partido a partido, demuestra cómo se agiganta en los momentos determinantes. San Lorenzo, por caso, no fue la excepción, con una actuación en modo héroe total. Una intervención que no solo valió el pase a cuartos de final, sino que además le permitió alimentar una estadística que lo empieza a convertir de a poco en especialista: alcanzó los ocho penales atajados a lo largo de su carrera, entre Primera y Reserva, contemplando partidos oficiales y también amistosos.

De hecho, su historial es más que bueno: con dos tandas incluidas, le convirtieron nueve, incluyendo los tres del Ciclón en la tanda de este domingo. Una efectividad del 47%, muy alta para un arquero: el Dibu Martínez, por ejemplo, roza el 24% en su carrera.

El código penal

El recorrido desde los doce pasos comienza en 2024, en la Reserva. El 29 de mayo, por la Copa Proyección Apertura, River empataba 1-1 ante Rosario Central cuando Beltrán le contuvo el penal a Ramiro Peralta. Fue su primera gran aparición en esta faceta: una atajada clave para sostener el resultado en un partido parejo.

Apenas unos días más tarde, el 10 de junio de 2024, volvió a decir presente en un escenario de máxima exigencia. En el clásico ante Boca por el playoff del torneo de Reserva, River se impuso 1-0 y Beltrán fue determinante: le atajó el penal a Mauricio Benítez, convirtiéndose en figura en un duelo caliente y de eliminación directa.

Beltrán contuvo el remate de Mauricio Benítez (TNT Sports).

Sin embargo, no todo fue perfecto en ese tramo inicial. El 23 de junio de 2024, por otro cruce de playoff, Lanús logró convertirle desde los doce pasos: Dylan Aquino lo pudo vencer en la derrota 3-1 de River. Fue uno de los pocos antecedentes en los que no pudo imponerse en ese tipo de situaciones.

Beltrán, en la Reserva de River (Foto: natyponcefotos). Beltrán, en la Reserva de River (Foto: natyponcefotos).

Ya en 2025, el arquero volvió a reforzar su especialidad. El 22 de noviembre, en el playoff de la Copa Proyección Clausura, River derrotó 2-1 a Huracán y Beltrán le contuvo el penal a Milton Ríos. Otra vez, en una instancia decisiva, su intervención resultó determinante para sostener la ventaja.

Santiago Beltrán, cuando era arquero de la Reserva (Prensa River).Santiago Beltrán, cuando era arquero de la Reserva (Prensa River).

A esa evolución en el ámbito oficial se le suma un episodio que no figura en las estadísticas formales, pero que potencia su perfil: en la última pretemporada, durante un amistoso de verano ante Peñarol en Uruguay, el chico que forma parte de la prelista de la Selección rumbo al Mundial atajó dos penales en la tanda de definición. Aquella noche reafirmó su capacidad para crecer en los momentos de máxima tensión. También le metieron otros dos.

El salto a Primera también trajo nuevos desafíos. En 2026, por la fase regular del Torneo Apertura, tuvo dos ejecuciones en contra que terminaron en gol: Leandro Paredes convirtió en la derrota ante Boca y Jordy Caicedo lo hizo en el triunfo frente a Huracán. Aun así, su presencia bajo los tres palos siguió transmitiendo seguridad.

Por la Sudamericana, uno y uno: salvó a River en Brasil, ante RB Bragantino, luego de que Martínez Quarta cometiera un grave error defensivo que podría haberle costado el primero en contra; y Carabobo en Venezuela lo vulneró con un buen remate esquinado, casi imposible de sacar.

Y el capítulo más reciente, ante San Lorenzo. Primero, con su muy buena atajada cruzada a Gregorio Rodríguez: si bien fue a media altura y no tan esquinado, el remate venía bastante fuerte y puso firme las manos para despejar. Después, hablándole a Nacho Perruzzi, a quien conoce de haberse enfrentado en Inferiores, para intentar distraerlo en Modo Dibu y generar ese penal alto que se terminó dando. Y por último, con ese manotazo salvador ante De Ritis para darle la clasificación al equipo, que tuvo la fortuna de su lado: tras pegar en el palo, la pelota recorrió toda la línea y se terminó yendo por el otro lado. Dos atajados y tres convertidos (el desviado no se cuenta a la estadística).

Más allá de los números, otra cosa que impacta es el contexto de cada intervención. Muchas de esas atajadas llegaron tras errores defensivos propios, en jugadas inesperadas que exigieron una reacción inmediata. Lejos de verse condicionado, el arquero respondió con frialdad y personalidad.

Beltrán, en Brasil (AP).Beltrán, en Brasil (AP).

River celebra. Porque en un puesto donde la confianza lo es todo, Beltrán no solo responde: aparece cuando más se lo necesita. Y en el impredecible universo de los penales, ya empieza a construir su propia historia.

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