La eliminación de River en la Copa Sudamericana magnificó un mal momento que ya era importante, a tal punto de provocar la salida de Eduardo Coudet. En dicho contexto, con Leonardo Ponzio como entrenador interino, el plantel debe enfocarse en buscar la clasificación a la Copa Libertadores del año 2027. Un objetivo que parece muy complicado aunque matemáticamente no es imposible. En cualquier caso, la meta que perseguirán el León y su plantel será achicarles distancias a sus competidores directos. Con un punto a favor: tres de ellos lo esperan en lo que resta del Clausura.
Cuando quedan 10 fechas para que termine la fase regular del campeonato, River se encuentra en la posición número 11 de la tabla anual con 33 puntos, un puesto por debajo del último clasificado a Sudamericana (Instituto), y a siete unidades de Vélez, que ocupa el tercer puesto (último cupo a la CL). El primer rival al que le puede acortarle diferencia de forma directa es Independiente Rivadavia (1° con 42), en la octava fecha y en el Monumental. En el debut de Ponzio en casa.
Además, también llegarán con el devenir del almanaque dos duelos con condimentos de sobra: uno de ellos será ante Belgrano (séptimo pero ya clasificado a CL por la obtención del Apertura), por la fecha 13 en Córdoba . Y en la penúltima jornada se disputará el Boca-River en la Bombonera. ¿Llegará con todo definido o será crucial el derbi para decidir una plaza a nivel internacional?
Por otro lado, el resto de los equipos que se encuentran por encima: desde el comienzo del Clausura, el plantel dirigido hasta este miércoles por el Chacho tuvo la oportunidad de enfrentarse a Gimnasia de La Plata (octavo), Rosario Central (cuarto), Argentinos Juniors (segundo), y Vélez (tercero). Entre dichos cruces logró cuatro de 12 unidades posibles, lo que en parte lo llevó a caer en la tabla general. Y, por consiguiente, a complicar sus aspiraciones de meterse en el torneo más importante de la Conmebol. Con lo que representa no sólo a nivel deportivo sino también económico: los premios por jugar la Sudamericana no están a la misma escala que los que se obtienen por disputar la Libertadores.
¿Cuál es otro inconveniente? Que ni Independiente, ni Instituto, ni Estudiantes, se encuentran en la misma zona, por lo que no hubo ni habrá oportunidad de quitarles puntos directamente: todo dependerá de sus tropiezos. Por si fuera poco, mientras presta atención a quienes debe superar, en puestos inferiores aparecen ocho clubes que se encuentran a dos o tres puntos de alcanzarlo.
Dicho este contexto que se le presenta al equipo recién tomado por Ponzio como entrenador interino, la duda más grande es si es más viable meterse en Libertadores por salir campeón del Clausura, o por quedar tercero (como mínimo) en la tabla anual.
¿Cómo puede meterse en la Libertadores sin ganar el Clausura ni quedando tercero para arriba en la tabla anual?
En caso de quedar cuarto en la Anual y no ganar el campeonato local, entonces River deberá aspirar a que se liberen cupos en alguno de estos casos hipotéticos: uno es que el que obtenga el Clausura (o Belgrano que se quedó con el Apertura) se mantenga desde el tercer puesto hacia arriba en la anual; otro, que en esas posiciones se afirme el campeón de la Copa Argentina o el de la Sudamericana (ya tomarían la plaza por ganar dichos títulos).







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