Un partido similar: cómo respondió River después de los últimos golpazos

Golpe a golpe, así transitó el 2025 de River. Un año de sacudones fuertes, de esos que obligan a levantarse rápido o quedarse en el camino. Y en la antesala del duelo de este sábado a las 21.30 frente a Aldosivi, tras la caída en el superclásico ante Boca, el repaso invita a una pregunta inevitable: ¿cómo reaccionó el equipo después de cada dura derrota?

El uno por uno

La primera gran piña llegó en marzo, con la derrota por penales en la Supercopa Internacional frente a Talleres. Sin embargo, la respuesta fue inmediata: días después, el equipo mostró carácter y venció 1-0 a Atlético Tucumán por la 9ª fecha del torneo. Un indicio temprano de resiliencia.

No siempre fue así de lineal. Tras la eliminación en cuartos del Apertura ante Platense, River volvió a jugar una semana más tarde y empató 1-1 frente a Universitario en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Un resultado que dejó gusto a poco y que evidenció cierta dificultad para recomponerse de inmediato.

Coudet sobre la derrota por 1-0 ante Boca – @gonzalosuli.

Otro momento bisagra fue la salida del Mundial de Clubes, con la derrota frente al Inter. Allí, el calendario le dio aire: pasaron 18 días hasta el siguiente partido. Y la reacción fue contundente: 3-1 ante Platense en el debut del Clausura, con una versión más firme y decidida.

Pero el tramo más crítico del año llegó después. Eliminación en cuartos de Libertadores contra Palmeiras y, apenas cuatro días más tarde, caída en el Monumental frente a Deportivo Riestra. Un golpe doble que sacudió fuerte. Después de esa turbulencia, River encontró algo de oxígeno con un triunfo ante Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina.

La irregularidad también marcó el cierre del año. El 12 de octubre, derrota 1-0 como local ante Sarmiento. Pero seis días después, el equipo se levantó con una victoria 2-1 frente a Talleres en Córdoba, mostrando que todavía tenía respuestas.

La autocrítica del Chacho Coudet – .

Sin embargo, el golpe final fue el más duro. Eliminación en Copa Argentina frente a Independiente Rivadavia y una seguidilla negativa que incluyó caídas ante Gimnasia y Boca, un empate con Vélez y la despedida del torneo en octavos de final frente a Racing.

Así llega River al cruce con Aldosivi: con antecedentes que muestran respuestas rápidas en algunos momentos y baches prolongados en otros. La historia reciente ofrece señales mixtas. El desafío ahora es claro: volver a levantarse. Porque en Núñez saben que, después de cada golpe, la reacción también construye el carácter de un equipo.

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