Qué mejor que llegar a un Mundial como bicampeón continental. Riyad Mahrez, 35 abriles, está a 52 días de disputar su segunda Copa del Mundo, que arrancará en apenas 47: el 16 de junio hará su estreno con Argelia ante Argentina en el Kansas City Stadium en Estados Unidos/México/Canadá 2026.
Un debut que lo encontrará como figura del campeón de la Liga de Campeones de la AFC: su equipo, el Al-Ahli Saudi, se coronó por segundo año consecutivo luego de vencer 1-0 al Machida Zelvia en el King Abdullah Sports City de Yeda. Y lo hizo aun jugando 70 minutos con un jugador menos…
El gol en tiempo extra del saudí Firas Al-Buraikan le permitió al Al-Ahli ganar su segunda Champions de la AFC consecutiva. Ambas con Mahrez entre sus máximos exponentes. Por caso, sólo en la temporada 25/26 el francés naturalizado argelino disputó 40 partidos, en los que marcó 8 goles y convidó 13 asistencias. La big data del certamen internacional marca que contribuyó con 4 gritos uno de ellos, para derrotar al Al Duhai qatarí en octavos) y 2 pases decisivos en 11 presentaciones.
Por caso, no fue sencillo para el equipo de Mahrez hacerle frente a los nipones: la roja a Zakaria Hawsawi a los 23 minutos del segundo tiempo condicionó el trámite y obligó a un repliegue del elenco dirigido por Matthias Jaissle. Los japoneses no pudieron traducir esa superioridad al vértigo ofensivo (pateó al arco la misma cantidad de veces que su rival) y ya en el alargue, el Al-Ahli golpeó. Y se llevó el trofeo.
En sus 114 minutos de participación en la final, Mahrez fue uno de los futbolistas más desequilibrantes del equipo ante los japoneses: metió cuatro pelotas de gol, erró apenas 8 de sus 45 pases (82%) y se impuso en el 57% de los duelos que disputó para ir en busca de la pelota. Certificando que llega pleno a su segunda participación FIFA (la anterior fue en Brasil 2014; llegó a octavos de final, donde Argelia fue eliminada por Alemania). Esta vez, con una estructura que entusiasma a los hinchas.
Ya con un título en la Copa Africana de Naciones en 2019, el hito máximo a nivel selecciones que logró Mahrez, el objetivo ahora es conducir a su seleccionado lo más lejos posible en la cita máxima. Ya sin el despliegue que lo llevó a brillar en el Leicester y que motivó al Manchester City a comprarlo en €67 millones en 2018, ahora el argelino quiere que este envión sea suficiente para llegar robustecido desde lo anímico al Mundial.
Sólo tiene por delante otros seis encuentros de la liga doméstica (está a diez puntos del Al Nassr de Cristiano Ronaldo, con un partido menos) antes de volar a Estados Unidos para disputar el amistoso ante Países Bajos (3/6) que servirá de medida para lo que vendrá. Argentina lo espera.



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