
Se picó la final de los Juegos Suramericanos. Cerca del entretiempo, la Selección Argentina reclamó una falta dentro del área contra Ian Subiabre y pidió penal ante Paraguay. Fue en ese instante que, casi sin mediar palabra, se armó revuelo.
Varios futbolistas del equipo de Diego Placente terminaron cara a cara con sus rivales. Aunque la discusión no pasó a mayores, la autoridad del partido sacó varias amarillas para intentar separar a los involucrados, que perdieron el minuto de adición con el tumulto.

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