Una batalla campal con piñas, corridas, amenazas y empujones ocurrió al final del partido de Reserva que Atlético Tucumán le ganó 2 a 0 a Talleres de Córdoba en Ojo de Agua, la sede habitual del segundo equipo del Decano. Sin embargo, el resultado quedó relegado por el escándalo que involucró a futbolistas e integrantes de los cuerpos técnicos de ambos equipos.
A los cuatro minutos del primer tiempo, hubo un evidente error del árbitro Valentín Ibáñez Mesa, quien expulsó por último recurso a Joaquín Soria, del equipo cordobés, cuando claramente la falta había sido cometida por Joaquín Salas. Sobre el final del primer tiempo, Daniel Ribera, también de la T, vio la roja por protestar una infracción y, según la prensa local, por insultar al juez.
Al final de la primera etapa, Rodrigo Acosta, técnico del equipo, y su ayudante, su hermano Lautaro (histórico jugador de Lanús) fueron a protestarle a Ibáñez Mesa y ambos vieron la roja. Hubo varias quejas de ambos.
El partido siguió: Talleres debió aguantar con nueve todo el segundo tiempo. Atlético desperdició un penal y sobre el final llegó un gol discutido: Germain Vallejo remató, la pelota pegó en el travesaño, picó y volvió a dar en el caño. El juez y su asistente dieron el gol por válido, pero en Talleres aseguraron que la pelota no pasó la raya. Sobre el final, Abeldaño metió el 2 a 0 y fue a festejar el gol en la cara de Mariano Albornoz, de la T. Según explicó en La Gaceta, lo hizo porque antes su rival había insultado a su madre. El referí echó a Abeldaño.
Y cuando el árbitro pitó el final llegó el escándalo. Volaron piñas entre los hermanos Acosta, jugadores allegados a Talleres contra el público tucumano. Fueron varios minutos de trompadas y empujones contra un vallado. Esto, sin que nadie pudiera calmar. Del otro lado, un futbolista de Atlético intentaba tranquilizar.
En diálogo con , Rodrigo Acosta explicó: «El árbitro me expulsó mal y lo reconoció. Más allá de eso estábamos mirando el partido, la gente nos gritó el gol (mal cobrado porque la pelota no entró) en la cara y nos pegaron. Solo nos defendimos para poder salir del lugar. Ni siquiera me di cuenta de lo de Abeldaño, ni sabía que lo habían expulsado.
Además, Rodrigo negó haber insultado al referí, dato que fue publicado en medios tucumanos. Tanto él como el Laucha no sufrieron heridas pero sí el médico del plantel, Facundo Vera, a quien le pegaron patadas mientras estaba caído en el piso, con cortes en el cuerpo. También, uno de los jugadores.
Mirá el video de la golpiza
Lautaro y Rodrigo, técnicos de la Reserva de Talleres, protagonizaron un episodio violento al final del partido. Fuente: TyC Sports.





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