Facundo Medina, en modo Jordi Alba: asistencia a Messi, marca y empuje :: Olé

“En el barrio hay que sobrevivir. Tuve que salir a agarrar un carrito, y a laburar como todos…”. ¿Presión? Un Mundial puede ser una presión, sí. Aunque también una oportunidad para demostrar el valor de la lucha constante, de la resiliencia. Facundo Medina es ejemplo de ello. Y fue premiado con las palmas que escuchó en el AT&T Stadium después de ser reemplazado luego de 82 minutos en modo Jordi Alba.

Con 27 años, el pibe que hasta los 13 salía con los suyos a cartonear para ganarse el mango, el que de romperla en Los Gauchitos de Fiorito saltó a la pensión de River, salteó líneas y profundizó ante Austria. Estuvo firme en defensa. Fue un animal todoterreno, mucho más suelto que ante Argelia. Ganando las disputas por bajo. Despejando. Mordiendo. Y asistiendo a Leo en el 1-0, con complicidad del pase fantasma de Thiago Almada. Pero también consolándolo en el hidratation break posterior al penal fallado.

Medina hizo un gran desgaste (Reuters).Medina hizo un gran desgaste (Reuters).

La lesión muscular que sacó a Nicolás Tagliafico del primer partido generó un hueco en un puesto sensible de la defensa. Y Medina se impuso en la lucha, aun cuando la opción de Lisandro Martínez estaba latente. Y rindió, especialmente, en la segunda fecha de su primer Mundial.

El torneo que soñó jugar desde muy chico, cuando todavía era un mediocampista dinámico y con buena lectura. Antes de moverse al lateral izquierdo, penúltima metamorfosis antes de volverse central.

Aunque esa última posición la ocupó en la última temporada, rindiendo en el Olympique de Marsella gracias a una estatura fundamental (1,84), su polifuncionalidad hizo match con uno de los criterios que utilizó Scaloni para confeccionar la lista de convocados. Su empuje, el que tuvo para presionar en ataque pero también para aguantar a Schmid y Posch, es el que también le valoran puertas adentro. Porque él siempre tira para adelante.

Medina en pleno aporte defensivo (AP).Medina en pleno aporte defensivo (AP).

Porque nunca fue sencillo para Medina. Aun cuando quedó fichado y realizó todas las Inferiores en River, la espina de no haber podido debutar en Núñez le quedó clavada. Aunque el secreto del éxito de FM fue no dejarse caer, sino confiar en que esa posibilidad que no le daban en el CARP la tendría fuera de Buenos Aires. Talleres fue, entonces, un punto de inflexión: ahí se consolidó. Llegó en 2018 y halló una identidad agresiva, como la que a veces lo destaca de más (la amarilla que se ganó en el segundo tiempo, un ejemplo).

Fue, en cualquier caso, la confirmación de lo que habían notado en River y también en las Juveniles de AFA: Fernando Batista primero y Sebastián Beccacece después fueron encontrando distintas utilidades para un futbolista que parecía sentirse cómodo en cualquier función defensiva. Era un comodín.

El recorrido por las selecciones juveniles fue consolidando su crecimiento. Subcampeón junto a Julián Álvarez y Thiago Almada del Sudamericano Sub 20 de 2019, ganó los Panamericanos de Lima y logró la clasificación para los Olímpicos de Tokio. Coincidiendo, de nuevo, con dos futuros campeones del Mundo: al Araña -a quien ya conocía de River- también se sumó Alexis Mac Allister. El CV se iba nutriendo. Pero el gran salto fue en 2020: Racing de Lens lo fichó. De ahí, el estirón para llegar al Olympique de Marsella. Siempre con Scaloni observándolo.

Argentina's Facundo Medina, top, and Austria's Kevin Danso compete for the ball during the World Cup Group J soccer match between Argentina and Austria in Arlington, Texas, near Dallas, Monday, June 22, 2026. (AP Photo/Jessica Tobias)Argentina’s Facundo Medina, top, and Austria’s Kevin Danso compete for the ball during the World Cup Group J soccer match between Argentina and Austria in Arlington, Texas, near Dallas, Monday, June 22, 2026. (AP Photo/Jessica Tobias)

El deté lo convocó por primera vez en octubre de 2020 y, si bien su nivel de participación no fue alto -principalmente porque delante suyo estuvo Tagliafico y Acuña- siempre estuvo en el radar. Su estreno fue en octubre de 2020 (1’ ante Bolivia), sumó más minutos ante Uruguay en 2021 (9’), fue titular por primera vez en junio de 2023 ante Indonesia (60’), se anotó 1’ más ante Perú en 2024 y en 2025 hubo continuidad: 14’ ante Brasil, 11’ contra Chile y 78’ contra Colombia.

En la previa, sus 45’ ante Honduras y los 90’ ante Islandia le permitieron ganar rodaje para la oportunidad que se abrió en su puesto por la situación que atraviesa Taglia. Jugó los 90’ en el estreno y otros 82 en Dallas. Quizás su lugar ahora le quede al #3, quien volvió tras su lesión. Pero él seguirá alentando. Apoyando. Tirando para adelante. Así es su vida.

DALLAS (ENVIADO ESPECIAL).

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