22 Grand Slams, 14 de ellos en París y dos oros olímpicos. Así se puede resumir la carrera deportiva de Rafa Nada. Pero detrás del deportista existe una persona. La editorial francesa Assouline lanza el 13 de octubre Rafa Nadal, un libro que recorre las tres décadas de su vida con imágenes inéditas a ras de pista, de su familia y su círculo más cercano.
Mirar atrás ha sido “muy emotivo”, ha dicho Rafa en redes. “Los títulos, los números, están ahí, así que probablemente la gente lo sepa. Pero la forma en la que me gustaría que me recordarán más es como una buena persona de un pueblecito de Mallorca… simplemente un niño que siguió sus sueños”.
Hay vestuarios, entrenamientos, Roland Garros y la Rafa Nadal Academy, pero también las calles de Manacor y sus días en el mar. El recorrido va del niño que empezó a jugar al tenis hasta la retirada, anunciada en octubre de 2024, a los 38 años.
Todo bajo el puño y letra de Jon Wertheim, corresponsal de 60 Minutes, periodista de Sports Illustrated y autor de Strokes of Genius, sobre la final de Wimbledon de 2008. Él mismo define a Nadal como “The warrior next door”, (El guerrero de al lado), con la misión de mostrar su faceta más humana.

El autor recuerda una escena de 2008. Hablaban cerca del vestuario cuando Nadal se agachó para atarse las zapatillas y salió corriendo, sin camiseta. Se había dejado una botella de plástico en la pista de entrenamiento.
Volvió, la tiró al contenedor y regresó a la conversación pidiendo disculpas por la interrupción. Era el número uno del mundo y acababa de ganar un oro olímpico.
En su ciudad natal tampoco dejó de ser uno más. “Cuando volvía a Manacor, me trataban igual que a mi hermana, independientemente del éxito que hubiera tenido”, cuenta en el libro, adelanto por Vanitatis. “Yo no era más importante que nadie. Era Rafa, sin más”.

Por eso, siendo muy joven, rechazó las ofertas de academias de Barcelona, Madrid, Montecarlo y Florida. Tenían mejores medios, pero él prefería tener cerca a los suyos: su madre, Ana María Parera, al frente de la familia; su padre, Sebastián, del negocio de cristales y ventanas; y su tío Toni, de los entrenamientos.
Esa estructura familiar no cambió con los títulos. Mantuvo durante años al mismo agente, al mismo fisioterapeuta y al mismo responsable de comunicación. Toni lo entrenó más de una década, hasta que tomó el relevo Carlos Moyá.
Y los viajes también cuentan. Nadal voló en clase turista durante años porque pagar un asiento delantero le parecía caro, innecesario y una forma de marcar distancias. En 2008, tras su cuarto Roland Garros consecutivo, rechazó el avión privado que le ofrecieron para ir a un torneo a Londres.
Cogió el Eurostar con el trofeo y, al llegar, fue al supermercado a comprar lo necesario para su pasta con gambas.

Ese Nadal invencible convive en el libro con el que una dio una victoria por segura. “Si no tenemos dudas, significa que somos arrogantes”, resumen. Para él, dudar era una forma de detectar que todavía había margen de mejora.
Las lesiones lo obligaron a perderse muchos torneos y a jugar a menudo con dolor, y el libro se detiene en esas recuperaciones. Aun así, después de los 30 ganó ocho grandes, hasta acabar con 22 títulos de Grand Slam, 14 de ellos en París, y dos oros olímpicos.
De Federer, rival y amigo, dice: “Entre Roger y yo había respeto. Había elegancia. Los dos dábamos importancia a otras cosas de la vida, además de ganar”. El suizo afirma en el libro que Nadal es un campeón que “nunca volverá a existir”. Y Felipe VI lo define como “el mejor deportista de la historia de España”.

Rafa Nadal se vende en tres versiones. La Classic cuesta 120 euros, tiene tapa dura de seda, mide 25 por 33 centímetros, pesa algo más de tres kilos y está escrita íntegramente en inglés.
La Ultimate, de 1.200 euros, incluye guantes blancos para manipular el libro y una bolsa de lona, y se presenta en un estuche rígido. En uno de ellos, la contraportada muestra las manos con ampollas de Nadal sosteniendo su séptimo trofeo de Roland Garros, en una foto de 2012.
La edición Ultimate firmada por el tenista cuesta 3.000 euros y pesa cerca de nueve kilos. Su estuche recrea la arcilla de la Philippe Chatrier, la pista central de París.
Antes de que el libro llegue a las tiendas, Nadal volverá a jugar. Será el 3 de octubre, en una exhibición en Manacor por el décimo aniversario de su Academia, con grandes figuras del tenis y retransmisión en Movistar Plus.

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