Benedetto Vigna tiene un enfoque muy preciso cuando se enfrenta a un problema: partir de los hechos. Es una consecuencia de su formación científica, pero también una filosofía que el consejero delegado de Ferrari aplica a la gestión de la empresa. Observar, verificar y solo después llegar a conclusiones.
Es también la clave con la que Vigna interpreta lo que ocurre en torno a la Scuderia, que en las últimas semanas se ha visto envuelta en un creciente número de rumores. El tema más candente ha sido el relativo a la posición de Frederic Vasseur, alimentado por unos resultados que no han estado a la altura de las expectativas y por los rumores sobre posibles alternativas al frente del equipo. Ferrari ya ha aclarado públicamente su postura, confirmando su confianza en el director del equipo, y Vigna ha ampliado el debate a la situación actual de la Scuderia, constantemente inmersa en un contexto de rumores, interpretaciones y comentarios que circulan a una velocidad cada vez mayor, a menudo amplificados por las redes sociales.
A este respecto, en una larga charla con Motorsport.com, Vigna relató un episodio que ilustra bien la distancia que, en su opinión, puede crearse entre la realidad y la narrativa. Hace algún tiempo estaba cenando precisamente con el director del equipo de la Scuderia y, durante la velada, se topó con un contenido en el que se afirmaba con rotundidad que la relación entre ambos era pésima, hasta el punto de que Vigna y Vasseur no se soportaban. La paradoja era evidente: Vigna estaba leyendo esas afirmaciones mientras cenaba junto a la persona con la que, según esa versión, tendría una relación ya deteriorada. La reacción fue, inevitablemente, una sonrisa
Es un ejemplo que Vigna utiliza para introducir un tema que le importa mucho: la verificación de la información. No cuestiona el derecho a analizar, criticar o expresar opiniones. El problema surge cuando una interpretación se convierte en un hecho sin haberla verificado.
«¡Pero compruébalo, observa con tus propios ojos!», lanza como una invitación. Un principio que, según Vigna, corre el riesgo de perderse cada vez más en estos tiempos. Una noticia repetida muchas veces puede acabar percibiéndose como cierta, independientemente de su origen. Y es precisamente esta dinámica la que el director general de Ferrari considera especialmente peligrosa.
Vigna también aporta ejemplos vividos personalmente, recordando cómo, a lo largo de sus treinta años de carrera, le ha ocurrido leer entrevistas en las que se le atribuían declaraciones que no había pronunciado y que posteriormente fueron rectificadas por los medios en cuestión. El problema, señala, es que la rectificación llega cuando la primera versión ya ha llegado al público: quien haya leído la noticia inicial difícilmente volverá a leer la corregida. En las redes sociales y en los blogs, añade, este mecanismo resulta aún más difícil de controlar.
Frederic Vasseur, Ferrari
Foto de: Simon Galloway / LAT Images vía Getty Images
Es aquí donde la conversación vuelve inevitablemente a la Scuderia Ferrari. Pocas entidades deportivas generan tanta atención y, en consecuencia, tantos rumores. Una presión que no se limita necesariamente al paddock: los rumores llegan a las personas que trabajan en el equipo y a sus familias, creando un revuelo que puede convertirse en una presión adicional y en una fuente de distracción.
Por eso, en las últimas semanas, Maranello ha decidido pronunciarse públicamente sobre la situación de Vasseur. El objetivo era poner fin a las especulaciones e impedir que el tema siguiera alimentándose. Según Vigna, la aclaración ha cumplido su propósito: una vez abordada directamente la cuestión, las preguntas al respecto han disminuido.
Sin embargo, sigue existiendo el problema al que Ferrari debe hacer frente en la pista. En este sentido, Vigna no busca atajos: el monoplaza debe mejorar porque, a día de hoy, los rivales han hecho un mejor trabajo. Pero se trata de una valoración técnica, no de la premisa para una nueva revolución. «La realidad es que Fred y la Scuderia están decididos y centrados en lo que hay que hacer. ¿Tenemos que mejorar el coche? ¡Por supuesto! Los competidores lo han hecho mejor. Como las leyes de la física son las mismas, eso significa que se puede hacer mejor».
El mensaje que se desprende de la conversación es, por tanto, mucho más sencillo de lo que sugieren los rumores que rodean a la Scuderia. Ferrari quiere estabilidad, Vasseur sigue siendo el eje central del proyecto y entre el director del equipo y el consejero delegado no existe esa fractura de la que hablan algunas filtraciones. Vigna no tiene dudas: observar, verificar, confrontar con lo que ocurre realmente. Porque las interpretaciones pueden ser muchas. La realidad, en cambio, es y sigue siendo una sola.

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