Russell alista sanción en Singapur; existe la duda de si usará el motor ADUO de forma anticipada

Mercedes llega a Singapur con más interrogantes de los que probablemente le hubiera gustado. El fin de semana de Sepang ha dejado dos cuestiones importantes, una ya resuelta y la otra aún pendiente: George Russell deberá cumplir una penalización por la sustitución de la unidad de potencia, mientras que, en el aspecto técnico, queda por ver con qué configuración aerodinámica saldrán a pista los dos W17.

La situación más clara es la de Russell. La unidad de potencia utilizada por el británico en Malasia falló en las últimas vueltas de la carrera y las comprobaciones realizadas posteriormente han confirmado que no se podrá recuperar. La consecuencia será la introducción de una nueva unidad y la correspondiente penalización, lo que obligará a George a salir desde el fondo de la parrilla.

Es el desenlace de una gestión del kilometraje que en las últimas semanas se había vuelto cada vez más delicada. Mercedes ya había valorado en Bakú la posibilidad de introducir una nueva unidad de potencia en el monoplaza de Russell, aceptando en ese caso la penalización, pero luego decidió prolongar la vida útil del material disponible con el objetivo de llegar hasta Austin.

El motivo también estaba relacionado con los programas de desarrollo. De hecho, para el Gran Premio de Estados Unidos estaba previsto el estreno de una nueva especificación del turbo, actualizada aprovechando las posibilidades que ofrece la ADUO. Aplazar el cambio habría permitido así a Russell concentrar en una única penalización la introducción de la nueva unidad de potencia y de la versión actualizada del componente.

Sin embargo, la avería de Sepang ha adelantado los plazos, obligando a Mercedes a revisar sus planes. Y es precisamente aquí donde surge una primera pregunta interesante. De hecho, en el paddock circula la sospecha de que el nuevo turbo podría estar disponible ya en Singapur. Desde Brackley no han llegado confirmaciones, pero tampoco un desmentido rotundo, lo que deja abierta la posibilidad de que la actualización prevista inicialmente para Austin se adelante en el monoplaza de Russell.

De ser así, el problema surgido en Sepang tendría al menos una consecuencia positiva: la penalización, que se ha vuelto inevitable, permitiría introducir inmediatamente el componente actualizado, evitando el riesgo de tener que afrontar un segundo retroceso en la parrilla unas semanas más tarde.

Pero la unidad de potencia no es el único asunto pendiente en Mercedes. El más delicado, quizás, es el paquete aerodinámico del W17, sobre todo teniendo en cuenta que las últimas actualizaciones que el equipo llevó a la pista en Spa (paquete de baja carga aerodinámica) se descartaron rápidamente al no haber confirmado en pista el avance esperado.


Andrea Kimi Antonelli, Mercedes, George Russell, Mercedes

Andrea Kimi Antonelli, Mercedes, George Russell, Mercedes

Foto de: Srinivasa Krishnan

Tampoco las actualizaciones introducidas en Sepang han dado las respuestas que el equipo esperaba. El comportamiento de los monoplazas durante el fin de semana en Malasia ha suscitado varias dudas y, en Singapur, Mercedes podría optar por una estrategia inusual: sacar a pista a Russell y a Kimi Antonelli con dos configuraciones diferentes.

Un monoplaza podría mantener la especificación utilizada en Sepang, mientras que el otro volvería a la configuración anterior, la empleada hasta Bakú. Sería una prueba comparativa especialmente importante para comprender si las dificultades encontradas en Malasia están realmente relacionadas con los últimos desarrollos o con otros factores específicos del fin de semana de Sepang.

La decisión, sin embargo, no es sencilla. De hecho, volver a la antigua configuración en ambos W17 acarrearía problemas nada desdeñables. Además de la disponibilidad de recambios, sería necesario un trabajo considerable para readaptar ambos chasis a la especificación anterior. Una situación que hace mucho más factible la hipótesis de dividir el programa entre los dos monoplazas.

Además, hay un factor que aumenta aún más la importancia de la decisión: Singapur será un fin de semana de carrera sprint. Con una única sesión de entrenamientos libres antes del inicio de las sesiones competitivas, Mercedes no tendrá la oportunidad de aprovechar el viernes para realizar una comparación y, posteriormente, ajustar los monoplazas a la mejor configuración. La configuración elegida antes de salir a pista se convertirá, por tanto, de hecho, en aquella con la que cada piloto deberá afrontar todo el fin de semana.


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