Andrea Kimi Antonelli se ha adjudicado el Gran Premio de Miami de manera impresionante, aunque esa victoria vino acompañada del estrés necesario. El piloto de Mercedes se enfrentó durante la carrera a prácticamente todos los escenarios posibles: una salida mediocre, una importante decisión estratégica y la presión constante del vigente campeón del mundo Lando Norris.
«Fue una buena carrera, pero desde luego no fue fácil», recuerda Antonelli en la rueda de prensa. «En realidad tuve un poco de todo. La salida no fue genial y también cometí un error. Después tuve suerte con cómo salió, a pesar de ese error.» El joven italiano se vio envuelto en un intenso duelo con Norris y Charles Leclerc, en el que las posiciones cambiaron varias veces.
En un momento dado, Antonelli incluso tuvo que reconocer la superioridad de Norris. «Me adelantó después de que cometiera un pequeño error con la gestión de la energía. Después tuve que perseguirlo», explica. El giro llegó gracias a un undercut exitoso, con el que Antonelli volvió a tomar el liderato. A partir de ese momento cambió la dinámica: ya no era el cazador, sino la presa.
Andrea Kimi Antonelli moest er hard voor werken in Miami.
Foto door: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
Ese papel resultó al menos igual de duro. Norris se mantuvo dentro de la distancia de DRS y aumentó la presión de forma continua. «Fue muy estresante», admite Antonelli con sinceridad. «Estaba constantemente detrás y a menudo estaba en el límite del overtake mode. Sabemos lo potente que es, así que sabía que no podía permitirme ni un solo error.»
Las condiciones lo hicieron aún más difícil. La lluvia caída anteriormente había hecho que el circuito estuviera más resbaladizo. «Fue complicado, porque la lluvia había lavado parte del caucho de la pista. Por eso estaba muy resbaladiza.» En combinación con la presión desde atrás, esto significó que Antonelli tuvo que conducir constantemente al límite sin sobrepasarlo.
Como si eso no fuera suficiente, el piloto de Mercedes también tuvo que lidiar con un pequeño problema técnico. «Tuve un par de vueltas en las que la caja de cambios no reducía bien y más tarde tampoco quiso subir de la séptima a la octava marcha durante un momento. Por suerte eso duró poco, pero sí provocó estrés adicional.» Justo en ese momento Norris estaba muy cerca detrás de él, lo que hizo la situación aún más delicada. Aun así, Antonelli mantuvo la calma y se llevó la victoria. «Sabía que no podía cometer errores y por suerte lo logré.»
Con vistas a la próxima carrera en Montreal, Antonelli mira hacia adelante con confianza. «Tengo mucha confianza en el coche y estamos en una buena dinámica. Pero también vemos que McLaren ha dado un gran paso, así que tenemos que seguir presionando y seguir mejorando.»

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