Instituto y Quimsa también irán a quinto juego. Como Ferro vs. Regatas e Independiente Oliva vs Gimnasia CR, la definición de esta serie se estiró. Este sábado, en el cuarto juego, la Gloria se impuso por 83-80 a La Fusión en el Ángel Sandrín. Leandro Vildoza fue el jugador más destacado del albirrojo, en tanto que Leonardo Lema fue el MVP del encuentro (24 VAL).
Instituto 83-80 Quimsa
Paridad total en el primer cuarto en La Caldera, con mucha intensidad por parte del conjunto de Sebastián González. Se destacaron: Tomás Monacchi con 9 puntos (3/4 triples) y Gastón Whelan, con 9 puntos. En la visita lo mejor pasó por Leonardo Lema y Brandon Robinson, ambos le permitieron a los dirigidos por Lucas Victoriano irse 21-21 de cara al segundo cuarto.
El siguiente cuarto fue excelente para Instituto, potenciado en defensa y motivado en ataque: el albirrojo contó nuevamente con grandes pasajes del tándem Monacchi – Whelan, sumado a la segura e interesante participación de Kadir Pomare. La Gloria logró anular a Quimsa y se fue al descanso 51-33 arriba, pese al esfuerzo de Brandon Robinson y Diego Figueredo en el elenco santiagueño.
Instituto igualó la serie (LNB).
Quimsa arrancó con todo el complemento, decidido a emparejar el desarrollo del encuentro. Logró achicar rápidamente a 1 punto la diferencia con un gran juego colectivo y un parcial de 18-2. Cuando más se complicaba, el albirrojo sacó puntos de la galera con pura jerarquía de Monacchi que le permitieron cerrar arriba (66-56).
El último segmento arrancó con un triplazo de Nicolás Copello, seguido del aliento ensordecedor de la hinchada gloriosa. Tyren Johnson fue en encargado de mantener cerca del marcador al visitante en esta etapa del partido.El elenco cordobés tuvo templanza para mantener la ventaja y sobretodo la mano caliente de la dupla Whelan-Vildoza. De esta manera logró empatar 2 a 2 la serie de Playoffs.
El martes 19 de mayo Instituto y Quimsa definirán la serie en Santiago del Estero.
Aunque la teoría del favoritismo de Mercedes por el título de Fórmula 1 antes del amanecer de la última era del campeonato se ha demostrado correcta, el nombre en la cima de la clasificación de pilotos es algo sorprendente.
Muchos habrían creído que George Russell sería el hombre a batir dadas sus actuaciones con las Flechas Plateadas durante lo que fue un periodo estéril en los años de efecto suelo entre 2022 y 2025, especialmente con las ideas preconcebidas de dominio con las nuevas unidades de potencia materializándose en gran medida a lo largo de las primeras cuatro carreras de la campaña de 2026.
Pero Kimi Antonelli ha estado sobresaliente en apenas su segunda temporada en la F1, liderando la lucha por el título por 20 puntos con tres victorias en su haber. Russell, por otro lado, ha estado desentonado desde que ganó la primera ronda en Australia.
Y con similitudes empezando a mostrarse entre 2025 y la campaña actual, ¿puede Russell buscar inspiración en el título ganado por Lando Norris?
Lando Norris tiene problemas mientras brilla su compañero de equipo ‘inexperto’
Para 2025, McLaren entró al año como favorito tras un cierre arrollador de 2024 que vio cómo el desarrollo continuo desde un año previo desastroso impulsó a Norris a perseguir a Max Verstappen por el título al final de la temporada, aunque finalmente quedó por detrás del neerlandés.
El británico empezó con una victoria en Australia para subrayar su posición como favorito, liderando desde la pole position para tomar la ventaja inicial. Pero durante la mayor parte de la primera mitad de la temporada, las cosas empezaron a desmoronarse.
Un tramo particularmente difícil se acentuó por los problemas en el Gran Premio de Bahréin, cuatro carreras después, donde Norris estaba a un mundo de distancia de su compañero de equipo Oscar Piastri, que estaba acumulando puntos con múltiples victorias al inicio de su tercera campaña.
Oscar Piastri, McLaren
Photo by: Mario Renzi – Formula 1 – Getty Images
La tercera ronda en Japón, antes de la parada en Oriente Medio, vio a Verstappen dar un respiro a Red Bull en lo que fue un inicio difícil para el entonces campeón reinante, rompiendo el dominio mostrado por McLaren en las primeras etapas.
Norris tuvo que esperar hasta la octava ronda en Mónaco para conseguir su segunda victoria de la temporada, y solo llegaron dos más antes del parón veraniego.
Pero tras un abandono en Zandvoort al regreso de la actividad, Norris encontró la ventaja sobre Piastri mientras el australiano caía en un bajón propio.
Las cosas se complicaron por el resurgimiento de Red Bull y Verstappen en la segunda parte de la temporada, con el neerlandés llevando la lucha hasta la última carrera del año en Abu Dhabi antes de que Norris sellara su corona. Pero en última instancia, Norris había superado su tormenta personal al principio para finalmente derrotar a Piastri en lo que fue en su mayor parte una batalla interna del equipo por el título.
Cómo 2026 está reflejando a 2025
Russell se encuentra en una posición similar tras cuatro rondas este curso.
Una victoria convincente desde la pole en Australia igualó las expectativas de pretemporada, pero desde entonces ha sido todo menos una lectura agradable para Russell, superado por Antonelli en China, Japón y, en mucha mayor medida, Miami.
Al igual que Norris, Russell ha tenido que esperar su oportunidad por el título tras pasar por una extensa formación en la F1 con maquinaria poco competitiva, pero se enfrenta a ser desplazado por un nuevo compañero de equipo más joven.
George Russell, Mercedes, Andrea Kimi Antonelli, Mercedes
Photo by: Sam Bloxham / LAT Images via Getty Images
McLaren, al igual que Red Bull el año pasado, tuvo sus propios problemas en las dos primeras carreras, pero pasó al frente en Japón, aunque la capacidad de Piastri para replicar la victoria de Verstappen en Suzuka quedó anulada por un safety car inoportuno, aunque el ritmo de Antonelli era amenazante en cualquier caso.
Norris continuó esa mejora de forma para la escudería Papaya en Miami, aunque no tuvo respuesta el domingo del gran premio para la velocidad del italiano, mientras que Russell no pudo meterse en la lucha por el podio.
Ahora, Russell debe mirar la propia remontada de Norris el año pasado como prueba de que no todo está perdido. Con 18 rondas todavía por disputarse, la brecha de 20 puntos es relativamente minúscula. Sin embargo, la forma mostrada hasta ahora será motivo de preocupación para Russell.
McLaren podría ser una espina en el costado de Mercedes a medida que avance la temporada, como también podrían serlo Ferrari y Red Bull en ese sentido, así que no es una copia calcada de 2025 en la medida en que hay más variables que podrían intervenir para evitar una fiesta exclusiva de Mercedes.
También está el impacto de la intensificada carrera de desarrollo al inicio del ciclo del nuevo reglamento, que podría poner patas arriba el orden de rendimiento a lo largo de la campaña, aunque Mercedes fue el único equipo de los cuatro punteros que no añadió un gran paquete de mejoras en Miami y podría distanciarse de sus rivales con las incorporaciones previstas en Canadá.
Pero con eso como amenaza, es imperativo que Russell encuentre su forma rápidamente. Un buen resultado en Montreal detendría la sangría, daría un impulso de inercia, recordaría a Antonelli que el británico le pisa los talones y frenaría rápidamente cualquier línea de preguntas difíciles en los medios.
Una racha prolongada sin victorias podría ser suficiente para que Antonelli se estire hasta una ventaja inalcanzable incluso antes del parón veraniego, quitando cualquier presión de los hombros del adolescente que podría entrar en juego si una lucha por el título se vuelve tensa más adelante en el año. Russell debe al menos colocarse de tal manera que genere un final de temporada incómodo para su compañero de equipo.
River le ganó una batalla a Rosario Central y se metió en la final del Torneo Apertura, donde enfrentará a Argentinos o Belgrano. Un triunfo sin dudas especial para el grupo, por todo lo que se había calentado la previa y porque dejó huellas: supo jugarlo, también sufrirlo y al final tuvo premio.
Ni bien el árbitro Ramírez marcó el final del partido, mientras el Chacho Coudet salía disparado para el vestuario, los jugadores de River se acercaron a uno de los arcos y estuvieron cantando un rato largo con los hinchas.
A poco menos de un mes del superclásico, en el mismo Monumental que en octavos vs. San Lorenzo cantó «que se vayan todos», ahora la onda se transformó completamente. Y no es para menos, ya que River sacó pasaje a la final y va con todo por el título.
El festejo de River con la gente (EFE).
Por eso el gran alivio en los festejos y, de paso, los jugadores se acordaron de Boca y le dedicaron la clasificación a la final: «Es para vos…». Y la gente se prendió a la ilusión.
El festejo de River con la gente (Fotos Emmanuel Fernández).
El festejo de los jugadores y los hinchas
El Millonario venció a Central y jugará la final (ESPN).
Mientras Boca se prepara de lleno para el partido del martes frente al Cruzeiro por la Libertadores, su rival tuvo un picante duelo por el Brasileirao frente al líder Palmeiras. Con un 11 colmado de titulares y muy similar al que entre semana le ganó a Goias por 1 a 0 en la primera ronda de la Copa de Brasil, el equipo dirigido por Artur Jorge batalló en el Allianz Parque y empató con el Verdao.
En el amanecer del partido, el ecuatoriano Keny Arroyo, quien no podrá jugar el partido frente al equipo de Claudio Ubeda por su expulsión en el último duelo de la Copa – 0 a 0 frente a U Católica-, sacó un fuerte zurdazo desde afuera del área que se clavó bien abajo contra el palo derecho del arco defendido por Otávio.
Pero esta felicidad para el equipo de Belo Horizonte poco duró en la cancha del Palmeiras, ya que a los nueve minutos del 1 a 0, Felipe Anderson convirtió el empate con un nuevo golazo. Tras un rechazo de Jonathan Jesus, el ex West Ham y Lazio controló con el borde interno de su pie derecho y sacó un bombazo de cachetada que se clavó en el ángulo derecho del arco del Cruzeiro.
Pasado este cúmulo de emociones en los primeros 20′, el partido se amesetó y se volvió muy metido. Bajo una lluvia torrencial, que primó durante gran parte del segundo tiempo, los dos equipos brasileños empezaron a meter y mucho, relegaron los ataques y se dedicaron a cuidarse, en gran parte por las malas condiciones climáticas.
Cruzeiro y Palmeiras empataron (Reuters).
Así, aguantando, el conjunto de Artur Jorge se llevó un punto que lo dejó en la 12° posición de la tabla del Brasileirao y que lo alejó de la zona roja, donde se encontraba hace menos de un mes. Esto, antes de visitar al Xeneize por la quinta fecha de la fase de grupos de la Libertadores.
¿Qué necesita Boca para meterse en los octavos de final de la Libertadores?
Tras el empate entre los chilenos y los brasileños, a Boca ya le alcanzaría con igualar ante Cruzeiro y ganarle a la U. Católica. Si es al revés, es decir, que vence a la Raposa pero empata ante los Cruzados, necesitaría en lo posible que esa victoria ante los brasileños sea por dos goles, por ejemplo, 2-0.
¿Por qué? Porque si la Católica y Cruzeiro vencen a Barcelona de Ecuador, los brasileños y Boca quedarían igualados en diez puntos. Y si el triunfo del Xeneize ante la Raposa fue por 2-0, se mete a octavos por mayor diferencia de gol entre sí. Si fue por 1-0, todo se dirimiría por la diferencia de gol general, debido a que ambos le habrían ganado un partido al otro por el mismo resultado. Y ahí podría salir favorecido Cruzeiro. Para que esta cuenta no importe, los chilenos deberían empatar o perder ante los ecuatorianos.
El grupo de Boca en la Libertadores.
El peor escenario sería que Boca pierda ante Cruzeiro. Ahí, solo tendría chances de clasificar si la Católica empata o pierde ante Barcelona. Si eso sucediera, entonces el Xeneize debería ganarle sí o sí a los chilenos en la última fecha para asegurarse la clasificación.
No hay que olvidar, de todas maneras, que el mejor escenario para Boca siempre será ganarle tanto a Cruzeiro como a la U. Católica.
¿Cuándo vuelven a jugar Boca y Cruzeiro por la Copa Libertadores?
Boca recibirá a Cruzeiro para disputar la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Dicho duelo tendrá lugar el martes 19 de mayo a las 21.30 horas en la Bombonera.
Si bien los flashes en River están con la clasificación a la final del Apertura, uno de los focos -y con preocupación- se los llevó Gonzalo Montiel: el lateral derecho no salió a jugar el segundo tiempo ante Rosario Central por una lesión muscular en el cuádriceps izquierdo. En las próximas horas se realizará estudios para determinar el grado de la lesión. Así, se encienden las alarmas de cara a la final. Y claro, estamos a un mes del Mundial…
Cachete ya se había perdido el encuentro ante Gimnasia por sentir una molestia durante la entrada en calor, pero en otro músculo: el lateral venía con el isquiotibial, también izquierdo (el mismo que se había desgarrado en marzo ante Estudiantes de Río Cuarto), sobrecargado.
Y si bien Coudet dejó un mensaje tranquilizador luego de la victoria ante el Lobo, en el encuentro ante el Canalla volvió a reinar la preocupación: Montiel fue titular pero apenas disputó los primeros 45 minutos (en los que falló un penal). En el entretiempo fue reemplazado por Fabricio Bustos.
Montiel salió lesionado en el partido ante Central (EFernandz Efernandez).
Alarma Mundial
Ahora bien, además de la duda sobre su presencia o no el próximo domingo 24 de mayo en el Kempes para jugar la final, la otra mirada está en la Copa del Mundo: Cachete es parte de la prelista de 55 jugadores que brindó Lionel Scaloni y hasta es uno de los que, en el borrador, se consideraba como fijo.
En este contexto, el técnico de la Selección deberá evaluar la situación no solo por cómo llegará Montiel desde lo físico, sino también porque Nahuel Molina, el otro lateral derecho que iría al Mundial, sufrió un desgarro la semana pasada y llegará con lo justo a la máxima cita FIFA. Así, la decisión de Scaloni también deberá recaer en si considera llevar a los dos laterales tras sufrir estas lesiones. A esperar…
A diferencia de lo que fue la remontada ante Racing, el DT se volcó por un equipo que invitó a River a hacerse con la pelota ya que, si bien repitió la línea de cuatro integrada por Coronel, Ovando, Ávila y Sández, sacó a Alejo Véliz para poner a Pol Fernández y tener a un mediocampista más. Así, el medio del Canalla fue muy conservador, parándose muy atrás, además de que el ex Boca no pesó para nada en el juego.
De este modo, Enzo Copetti quedó muy aislado arriba y la pelota casi que no le llegó, además de que Ángel Di María, el único volante con características ofensivas, probablemente haya tenido el primer partido en el que no pudo pesar desde su regreso a Central.
Así las cosas, el CARC pudo mantener el cero hasta el entretiempo, pero lejos de cambiar, Almirón apostó a lo mismo. De esta forma, si bien es cierto que tuvo los palos de Pol Fernández y Di María, el Canalla no hizo mucho para convertir, incluso cuando ya estaba 0-1 abajo.
El DT apostó por un equipo demasiado defensivo (Foto Juano Tesone).
Y es que si bien el partido le pedía que haga cambios a gritos, el DT recién movió fichas a los 71 minutos, cuando el encuentro ya empezaba a atravesar el tramo final. Ahí metió Facundo Mallo, Campaz, Julián Fernández y Véliz, quienes cambiaron al equipo. Eso obligó a un River ya sin piernas a retroceder e hizo que Central merodeara por primera vez y con seriedad el área.
Sin embargo, cuando River ya estaba recluido con cinco defensores, llamó la atención que Almirón haya puesto a Quintana de nueve. Si bien es innegable la capacidad aérea del defensor , acumular tantos jugadores arriba le quitó peligro al equipo, que se vio obligado a tirar centros frontales, esos que tan cómodos le quedan a Pezzella para despejar. Acaso fue el mismo cambio-error que hizo en la final de la Libertadores 2023 con Boca, cuando metió a Bruno Valdez de delantero teniendo mejores opciones en el banco.
Almirón, entre el silencio y una racha adversa ante River
Almirón tardó en hacer los cambios
(Fotos Emmanuel Fernández).
Así, Almirón no pudo revertir la derrota ante River, donde relegó la pelota para posiblemente contragolpear, aunque su equipo no lo aplicó en la práctica. De esta forma, el DT no dio la conferencia de prensa post partido y se fue en silencio del Monumental, en medio de una sensación entre los canallas de que su equipo podría haber dado más.
A su vez, Almirón extendió su mala racha ante River ya que alcanzó los siete partidos consecutivos sin poder ganarle, con cuatro derrotas y tres empates desde el 2022. Todas cosas que deberá analizar el entrenador luego de una derrota que cortó toda la ilusión que había en Rosario Central.
El resumen de la victoria de River ante Central
El resumen de la victoria de River ante Rosario Central