Ya pasó poco más de una semana, pero Valentín Barco sigue en modo Mundial. Y cómo culparlo: el Colo formó parte del seleccionado que aguantó épicamente hasta el último día del torneo de la FIFA y logró el subcampeonato del mundo frente a España.
Sin duda, se trató de una aventura inolvidable, en el primer campeonato del ex Boca con la Albiceleste y la última de Leo (Messi). Sin embargo, a pesar de esas semanas increíbles, la vida sigue y el jugador lo sabe. Por eso, previo a oficializarse su llegada al Chelsea tras su buen paso por Racing de Estrasburgo, el nacido de 25 de mayo se entrenó en la Provincia de Buenos Aires, vestido de Selección. Mirá la foto acá.
Barco, de celeste y blanco
Pelota debajo de la suela, mirada al frente, verde césped, pilcha del seleccionado (con el pantalón número ocho que usó en la cita mundialista) y de fondo un arco durante un día gris. En la tarde de este lunes, el mediocampista compartió en Instagram su entrenamiento.
Los días de vacaciones del crack
Además, el Colorado continúa sus días de descanso antes del anuncio oficial de su llegada a su nuevo equipo: Chelsea. E l polifuncional futbolista estuvo presente en un par de espectáculos locales (el Circo Rodas y la obra de teatro “Desde el jardín”) y se llevó el aplauso del público. También, tuvo el privilegio de charlar con Guillermo Francella, a quien le regaló la camiseta que vistió cuando fue al banco de suplentes ante Austria.
Una Copa del Mundo para el recuerdo
No fue el final deseado, pero qué primera experiencia que tuvo: después de anotar dos goles en los últimos cuatro amistosos previos al Mundial, Lionel Scaloni no resistió y Barco se metió por la ventana a la lista de convocados. Sin embargo, la promesa de 22 años solo jugó 19 minutos frente a Jordania en la tercera fecha.
Aunque, nadie le quita lo bailado. El bonaerense, que para muchos será de los futuros estandartes de una renovada Selección para 2030, vivió desde adentro lo que es un campeonato de máximo nivel y, a pesar de la pocas oportunidades en la cancha, se quedó anécdotas para toda la vida: el debut mundialista, las concentraciones con la Scaloneta, la cachetada de Jude Bellingham y el abrazo grupal después del 2-1 a Inglaterra. Historias increíbles que serán el motor para lo próximo en su carrera.







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