Cadillac y Sergio Pérez llegan a una prueba crítica para el MAC-26 luego de dos carreras donde los frenos y la temperatura no fueron de los temas críticos, dos de las máximas dolencias que ha padecido el primer chasis de la escudería americana y que en el Gran Premio de Hungría volverán a ser el centro de debate.
La competencia en el Hungaroring marcará la número 11 del calendario, la mitad de la temporada. Antes de la competencia, Sergio Pérez explicó el reto que representan las carreras consecutivas, especialmente este segmento de la gira europea con cuatro grandes premios en cinco semanas.
“Las carreras seguidas son un verdadero desafío para los equipos, particularmente para aquellos que son muy diferentes en sus características”, indicó Checo Pérez.
“Es difícil ir de pista en pista, analizar nuestra última carrera, prepararnos para la siguiente, traer nuevas piezas mejoradas y luego sacar lo mejor de nosotros mismos cuando la temporada avanza a esta velocidad; pero estamos bien preparados, el equipo está trabajando de forma cohesionada y esperamos llegar al parón de verano tras una buena actuación en Hungría”.
Graeme Lowdon y los objetivos técnicos de Cadillac en Budapest
Para la estructura dirigida por Graeme Lowdon, cada kilómetro completado representa una oportunidad de aprendizaje pero admite que Hungría será una prueba complicada por lo difícil de adelantar, por lo que posición de arranque será crítica, un tema donde Cadillac no ha logrado superar la Q1.
“Es probable que Hungría sea otro fin de semana caluroso, pero en un circuito que tal vez se adapte un poco mejor a las características de nuestro auto que el de la semana pasada. Estoy complacido con el progreso que hemos logrado en la primera mitad de nuestra primera temporada en la F1, pero todavía tenemos trabajo por hacer para lograr la confiabilidad que queremos”.
Asimismo, el directivo detalló las pruebas específicas que realizarán en el sistema de frenos:
“Cuanto más kilometraje acumulemos, mejor posicionados estaremos para entender nuestro paquete y desarrollar el auto. En particular, buscaremos sumar rodaje a los nuevos tambores de freno introducidos para aliviar el problema que tuvimos en Austria. Probaremos el MAC-26 al límite con una serie de simulaciones de carrera para que ambos pilotos puedan extraer el máximo rendimiento. No hay atajos al diseñar ciertas partes del monoplaza y cada escenario de funcionamiento es completamente nuevo para nosotros, pero estamos aprendiendo y mejorando constantemente como equipo”.


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