La decisión de Max Verstappen de firmar una extensión de contrato con Red Bull hasta finales de 2030 demuestra que cree en el potencial a largo plazo del programa interno de unidades de potencia del equipo, según el ex piloto de Fórmula 1 y analista de Sky Sports Karun Chandhok.
Verstappen ocupa actualmente el sexto puesto en el campeonato de pilotos, con Red Bull alineando a menudo el cuarto coche más rápido esta temporada. A pesar de la pérdida de dominio y los rumores de retirada o de fichajes por Mercedes o McLaren, el tetracampeón ha comprometido su futuro a largo plazo con Red Bull.
Chandhok admitió que no le sorprendió el anuncio, pero sí le sorprendió la duración del contrato.
«Me sorprende un poco la duración. No me sorprende que esté comprometido con ellos», explicó a Sky Sports. «Pensé que sería hasta finales de 2028. El hecho de que haya optado por cuatro demuestra que cree en la viabilidad a largo plazo del proyecto.
«Este año, probablemente han tenido el cuarto coche más rápido en muchas carreras. Ocupa el sexto puesto en el campeonato de pilotos. No es donde Max quiere estar, pero claramente lo han convencido de que el potencial a largo plazo es mejor que este año».
Añadió: «Basta con mirar los dos últimos grandes premios: ha conseguido dos podios. De inmediato el equipo tiene impulso. Eso era lo que siempre iba a hacer falta para que Max se quedara donde está. Quería ver mejoras.
«Fabricar su propio motor en Red Bull es algo increíble si piensas de dónde vienen.
Max Verstappen, Red Bull Racing
Photo by: Steven Tee / LAT Images via Getty Images
«Quería ver mejoras en el apartado de la unidad de potencia. Quería ver mejoras por parte del equipo, y siento que desde donde empezaron la temporada hasta donde están ahora, si miras esa trayectoria, probablemente eso es lo que le convence».
La renovación de Verstappen se anunció poco después de que Williams confirmara las extensiones de contrato de Carlos Sainz y Alex Albon. En consecuencia, más de la mitad de la parrilla actual de F1 ya está asegurada para la temporada 2027.
«Siempre nos gusta una buena historia en F1, un poco de revuelo, y en algún momento parecía que iba a ser una gran ‘silly season’ y que Max iba a ser el instigador de eso», añadió Chandhok.
«Se hablaba de que iría a McLaren, echando a Piastri, luego quizá se hablaba de Mercedes, con Russell o Antonelli pareciendo vulnerables allí. Habría creado una historia enorme, pero resulta que, después de todo, no es tanta ‘silly season’. De vuelta a la mesa de dibujo.»
A través de un comunicado, el gobierno provincial reafirmó a la Secretaría de Deporte como organismo de aplicación de la normativa, la Ley Provincial Nº 9826, que establece la obligatoriedad del servicio de guardavidas en el ámbito de Entre Ríos y determina las competencias de la autoridad responsable de su regulación.
De acuerdo a lo informado, la secretaría de Deportes tiene a su cargo la emisión, visado y revalidación anual de las libretas de guardavidas, siendo su máxima autoridad competente quien suscribe la documentación que acredita la habilitación correspondiente para el ejercicio de la actividad en la provincia.
De acuerdo con las competencias establecidas por la Ley Provincial Nº 9826, la reválida realizada por la secretaría de Deportes es la que tiene validez oficial para acreditar la habilitación de los guardavidas en el ámbito de la provincia de Entre Ríos. La normativa establece que la revalidación anual se realiza una vez aprobadas las instancias de competencia y el examen psicológico correspondiente.
La resolución establece las condiciones y requisitos que deberán cumplimentar los guardavidas para acceder a la reválida anual, de acuerdo con las disposiciones previstas por la normativa vigente y bajo los procedimientos establecidos por la secretaría de Deportes. Entre los objetivos se encuentran relevar el estado de la planta de guardavidas y su formación, actualizar conocimientos y equiparar la preparación de los distintos grupos de profesionales.
Para acceder a la evaluación, los guardavidas deberán presentar la libreta oficial y el certificado anual de apto psicofísico emitido por la autoridad sanitaria correspondiente. Una vez aprobada la instancia, la Secretaría de Deportes registra la revalidación anual en la libreta física o, cuando se encuentre habilitado, mediante la emisión de un carnet digital.
La aprobación de la reválida requiere el cumplimiento de las instancias previstas en la resolución y de los requisitos de capacitación anual establecidos por la Secretaría de Deportes, de acuerdo con las condiciones y modalidades comunicadas oportunamente por el organismo.
De esta manera, la secretaría de Deportes garantiza el proceso oficial de evaluación, emisión, visado y revalidación de las libretas de guardavidas en Entre Ríos, en cumplimiento de las competencias que le asigna la Ley Provincial Nº 9826. Las fechas, modalidades de inscripción y sedes de las evaluaciones serán comunicadas oportunamente por el área competente de capacitación del organismo.
De militar en la tercera división del fútbol argentino a meterse entre los ocho mejores de América en apenas ocho años. Platense hizo historia en la Copa Libertadores: eliminó a Coquimbo Unido y se metió por primera vez en los cuartos de final de la máxima competencia continental. Y como si fuera poco, estableció un récord mundial que hasta ahora estaba en manos de un histórico club inglés.
¿Quién hubiera imaginado algo así cuando el Calamar todavía disputaba la Primera B Metropolitana? El 2 de mayo de 2018 venció 1-0 a Estudiantes de Buenos Aires en el desempate por el título y consiguió el ascenso a la B Nacional. Desde entonces, el crecimiento fue vertiginoso.
El conjunto de Vicente López volvió a Primera en enero de 2021 tras vencer por penales a Estudiantes de Río Cuarto en la final del Reducido, alcanzó su primera final en la máxima categoría en 2023 (cayó ante Central en la Copa de la Liga), se consagró campeón del Apertura 2025 y, apenas un año después, concretó su debut internacional. En poco más de ocho años, pasó de jugar en la tercera categoría a levantar su primer título de la máxima categoría y competir por primera vez fuera del país.
El festejo de Platense.
Un dato que explica la magnitud de la hazaña es el tiempo: ningún otro club había necesitado tan poco desde su paso por una tercera división para conseguir las tres marcas que alcanzó el Calamar: ser campeón de Primera División, disputar por primera vez una competencia internacional y, además, formar parte de los ocho mejores equipos de su continente.
El record de Ipswich Town
Para encontrar un antecedente similar hay que viajar más de seis décadas hacia atrás y cruzar el Atlántico. El protagonista es Ipswich Town, uno de los históricos del fútbol inglés, que también protagonizó un rápido recorrido desde las categorías del ascenso hasta Primera.
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El equipo dirigido por Alf Ramsey logró en 1957 el ascenso desde la tercera categoría. Cuatro años después, en 1961, llegó la máxima categoría. Y apenas un año más tarde, en la temporada 1961/62, se consagró campeón de Inglaterra en su primera campaña en la Premier League. Ese título le permitió disputar por primera vez la Copa de Europa, actual Champions League, en la la temporada 1962/63. Ahí, eliminó al Floriana de Malta antes de caer en octavos ante el Milan: perdió 3-0 en Italia y, pese a ganar 2-1 como local, quedó eliminado.
Platense celebra el pase a cuartos.
Así, seis años después de su ascenso desde la tercera categoría, ya había sido campeón de Primera, debutado internacionalmente y llegado hasta los 16 mejores de Europa. Durante décadas, ese había sido el recorrido más corto de un club que había pasado por la tercera división para alcanzar semejante instancia continental.
Platense fue un paso más allá: llegó hasta los ocho mejores. Y el sueño no termina acá. Entre el 8 y el 10 de septiembre, tendrá una cita con la historia en el mítico Maracaná, donde comenzará su serie de cuartos de final ante Fluminense. La revancha será entre el 15 y el 17, en Vicente López, donde el Calamar tendrá la posibilidad de definir otra noche inolvidable ante su gente. Después de todo lo que consiguió en estos ocho años, ¿por qué no animarse a soñar una vez más?
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En la vuelta por los octavos de final de la Sudamericana y tras un 0-0 en la ida, Olimpia golpeó con un golazo del chileno Esteban Matus a los 15′ para ponerse 1-0 en el marcador. Pero Vasco da Gama, en 20 minutos, devolvió el golpe con dos tantos. Y también con distinción: uno de ellos fue de pecho.
El 1-1 para los brasileños llegó de la mano de Thiago Mendes, a los 29′, pero el 2-1, fue una tremenda jugada. Tras una serie de toques cerca del área de Olimpia, el lateral de Vasco, José Luis Rodríguez, echó un centro al área y ahí apareció entre todos los defensores David, para rematar de primera y marcar un golazo con su pecho, que le permitió al Gigante Da Colina dar vuelta el resultado.
Del ganador de esta serie, vale recordar, saldrá el rival de River para los cuartos de final. Y en ese mata-mata, ya estarían disponibles para Vasco -si fuera este el equipo vencedor- los argentinos Santiago Sosa y el ex Millonario, Facundo Colidio, quienes se sumaron al conjunto brasileño en este mercado de pases.
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Cuando entró al quirófano en Nueva York a los 19 años, Ángel Correa no lo hizo con miedo a la muerte. “No me asustaba porque me iba a encontrar con mi papá, que lo extrañaba mucho”. Lo que sí lo inquietaba, en cambio, era que ningún médico le había asegurado que después de ser intervenido por un tumor benigno en el ventrículo izquierdo iba a volver a jugar a la pelota.
Es imposible conocer al #10 de River, el que empezó a encandilar con sus fintas ante Argentinos y que demostró criterio y talento en la ida ante Independiente Santa Fe, sin comprender su relación íntima con el fútbol. Un deporte que significaba esperanza para Ángel, quien aprendió a gatear, caminar y gambetear en el difícil Barrio Las Flores, al sudoeste de Rosario.
Lo que para los intelectuales puede considerarse un mero pedazo de cuero inflado, para Correa fue una bola de cristal a través de la que intentaba ver un futuro próspero. Diferente. “Saqué de la pobreza a mi familia: nosotros no teníamos para comer”, contaba el crack al que papá llevaba a jugar al baby al Club 6 de Mayo. Allí donde su mamá tuvo que presentar su DNI para resolver una disputa entre técnicos de dos categorías distintas que se peleaban tener a Angelito. Él era de la 95, nomás. Nacido un 9 de marzo, hace 31 años. Largos. Difíciles.
Como alguna vez Charly García le metaforizó a Susana Giménez en un living de entrevistas, el éxito para Correa llegó inmediatamente después de las trompadas. La infancia en Santa Fe fue cruda. Perdió a su viejo a los 10 años y a los 12, a uno de sus ocho hermanos. Marcela, una guerrera que lo acompañó en cada paso y a la que él homenajea en uno de sus tantos tatuajes, administraba los víveres, pasaba hambre o la engañaba con un mate cocido sólo para que los chicos tuvieran algo para comer una vez al día. Las jornadas muchas veces tenían una rutina que incluía caminatas hasta la ciudad para vender flores con su mamá, abrir puertas de taxis para ganarse una propina o timbrear para pedir una donación.
Ángel Correa, junto a Jonathan Pacheco: tomaron la Confirmacion con Bergoglio antes de convertirse en Francisco (David Fernandez).
El fútbol era un escape.La pelota, único juguete.“ Un día vas a romperla”, le había pronosticado su viejo. ¿Y si tenía razón? ¿Y si esas fintas, esos pie a pie, algún día se transformaban en un medio transformador de la vida de su familia?
Cuando Jorge García, histórico reclutador de ojo clínico, lo llevó a las Inferiores de San Lorenzo, el presagio de Ángel padre empezó a concretarse. El pibe, que también estuvo en el radar de River de purrete, no lo sabía. Ni que años después se iría al Atlético Madrid por u$s 8 millones, ni que volvería al fútbol argentino para jugar en Núñez a cambio de una cifra equivalente a casi el doble de aquella inversión. Había miedo. Había tristeza, nostalgia, un nudo en el estómago. Extrañaba, Correa. Extrañaba mucho. Tanto que pensó en volver a casa. Llegó a escaparse de la pensión que por entonces estaba ubicada debajo de la tribuna. Pero volvía. “Ahí tenía comida”, explicaría años después.
En Boedo “ la nutricionista me decía que estaba desnutrido, a cada uno de mis compañeros le daban una vianda y a mí, dos, porque ya venía flaco”, tal y como reveló el propio Correa. Un crack que se estableció y deslumbró en Inferiores. Cuando empezó a ganar viáticos, todo iba para casa, para su mamá, la que de lejos sufría por la ausencia de Angelito, pero que también entendía que estaba dando pasos hacia su sueño en el club en el que hasta protagonizó un momento histórico: el entonces cardenal Jorge Bergoglio le dio el sacramento de la Confirmación dos años antes de ser elegido Sumo Pontífice. El mismo Papa Francisco que lo recibió en audiencia privada en el Vaticano en 2015, un año después de la cirugía de ese tumor que le detectaron durante la revisión médica con el Atlético.
Para ese entonces, Correa ya había debutado con Juan Antonio Pizzi, con quien ganó su primer título profesional en 2013, ya le había metido dos golazos a Boca y también había sido determinante en la clasificación de San Lorenzo a los cuartos de final de la Libertadores que el club ganaría en 2014 antes de irse, no en los mejores términos: según sus palabras, sintió un destrato de parte de la CD en un momento delicado.
Producto de ese procedimiento médico al que fue sometido en los Estados Unidos, y que le permitió fichar para el Atleti, Correa estuvo fuera de las canchas durante 235 días. Su regreso, el 15 de enero del 2015: fue parte del debut de la Sub 20 de Humbertito Grondona en el Sudamericano Sub 20 que la Selección ganaría con Angelito como figura y con Giovanni Simeone, ex River, como goleador. Un apellido clave en la vida del #10: papá Cholo fue quien lo bancó cuando la directiva pensaba en cederlo. Y acertó: 465 partidos, 88 goles, 64 asistencias y tres títulos le darían la derecha.
El crecimiento y el fútbol
Angelito con el trofeo del Sudamericano Sub 20.
La pelota ya estaba dándole premios a Correa. En el club y, en paralelo, también en la Selección: cuatro meses después de la eliminación en primera ronda en el Mundial Sub 20 debutó en la Mayor con Gerardo Martino como DT y marcó su primer gol en el 7-0 ante Bolivia. Un primer paso en una trayectoria de 28 participaciones y otros dos gritos principalmente integrando un ciclo histórico: el de Lionel Scaloni. El entrenador que siempre lo destacó por su versatilidad. Con un buen feedback: Correa siempre puso todo para estar. Tanto que además de celebrar la Copa América 21, en 2022 llegó a obviar una molestia producto de su cirugía cardíaca para no perderse la Finalissima 2022.
“Llevaba días viendo el alambre (de la cirugía) que estaba a punto de salirse del pecho pero no le dije nada al doctor porque quería estar sí o sí en Wembley. Después del partido me agarró un poco de miedo, también a mi familia y lo exterioricé. El doctor me dijo que podría haberse infectado, que pudo ser grave: se me había abierto la cicatriz…”, revelaría el delantero luego de ser tratado.
A finales de ese año, en una semana transitó un carrusel de emociones: pasó de quedarse afuera de la lista de 26 citados para Qatar 2022 a ser llamado de emergencia para volar al Golfo Pérsico. El destino y sus giros metafóricos lo llevaron a ser contactado mientras jugaba un picado con amigos. Entre ellos, Thiago Almada, su “hermanito”, con el que ahora coinciden en River.
Y en Lusail llegó a lo máximo. A lo que soñó en cada tardecita en Las Flores. La Copa del Mundo al lado de Lionel Messi. El trofeo, las luces. La gloria. El reconocimiento que se había ganado como juvenil en San Lorenzo y que ya tenía en Madrid, ahora era internacional.
Ángel Correa, luego de su cirugía en 2022 (Instagram).
Ángel, en familia (Instagram).
Sin embargo, en paralelo, íntimamente Correa cargaba con un profundo peso: mamá Marcela estaba tratándose hacía un tiempo contra el cáncer. “Es nuestra fuerza. A pesar de que está luchando, sigue con nosotros. Me llena de orgullo y nosotros la llenamos de fuerzas”, declaraba en Goal en marzo de 2023. En su honor, de hecho, el rosarino se había rapado y tomado una foto con ella durante el tratamiento.
En abril de ese mismo año, Marcela falleció. Un dolor inmenso atravesó a Angelito, ahora padre de Lola, Luz y Líafruto de su romance con Sabrina Di Marzo. Él había logrado transformar la realidad, el día a día, de esa mujer que había puesto el cuerpo por él. Que lo había arropado. Que lo había cuidado. La que le preparaba las mejores milanesas después de hacer goles. La que eligió dejar Rosario para tratarse en Madrid, cerca del entonces 10 y símbolo de una era en el Atlético. Fue un impacto durísimo de un talento que se destaca por sus fintas y por su sonrisa.
Ya papá, maduro, enfocado en su carrera, en 2025 eligió cambiar de aire. Mudarse a México después de una década en el Colchonero. “Me voy con el orgullo de haberlos representado en la cancha, con el corazón y hasta el último minuto”, diría antes de hacer escala durante una temporada en Tigres. Y de volver a la Argentina. Con el desafío de romperla en un club que ya disfrutó de sus primeras gambetas. El que le dio una #10 pesada por la historia. El que confía en él y en su socio Almada para revitalizarse después de dos largos años sin títulos. Nadie mejor que él para dar pelea con la pelota en los pies.
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Lewis Hamilton regresó de la pausa veraniega con sensaciones muy distintas respecto a hace doce meses. No solo por una clasificación que lo ve en el segundo puesto del mundial, sino sobre todo por la convicción de haber encontrado por fin esa sintonía que (a diferencia de hace un año) le hace sentirse uno solo con Ferrari.
«Hemos hecho muchos cambios en el coche – explicó Hamilton en la víspera del Gran Premio de Países Bajos – desde la ingeniería hasta los procesos, y también el diseño del monoplaza es muy diferente con esta nueva generación. Creo que hoy estamos en una posición mejor».
Hamilton identifica sobre todo en la colaboración construida dentro del equipo uno de los pasos decisivos. Un proceso iniciado el año pasado y que, según el británico, necesitó tiempo antes de producir los resultados esperados. «Nos ha llevado un buen año conseguir estar realmente en sintonía, pero creo que ahora lo estamos: tenemos una gran colaboración. Las cosas que había pedido se han ido realizando con el tiempo y también han llegado los resultados, así que esto demuestra que funciona. Creo que hoy tenemos la fórmula adecuada y ahora debemos insistir en este camino, continuando mejorando».
Es un Hamilton que habla con evidente satisfacción también del camino técnico emprendido por Ferrari. Hace doce meses Hamilton había señalado un objetivo muy preciso: Maranello no debía limitarse a perseguir las soluciones de los rivales, sino volver a ser una referencia técnica. Hoy considera que ese cambio de ritmo ha llegado.
Lewis Hamilton, Ferrari
Foto di: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
«Una de las cosas que había dicho el año pasado era que Ferrari debía ser la que innovara. Todos deberían haber seguido a Ferrari, y este año somos nosotros los innovadores. Los demás han seguido el diseño de nuestras alas, el sistema de escape. Creo que estamos yendo en la dirección correcta y pienso que estamos realmente en un ‘punto dulce’. Simplemente debemos seguir construyendo sobre la base que hemos creado».
Hamilton no oculta que todavía hay áreas en las que intervenir. El nuevo reglamento ha representado un desafío para todos los equipos y, según él, los errores cometidos en la primera mitad de la temporada forman parte de un recorrido inevitable.
«Debemos seguir haciendo progresar el coche. Sin duda aún hay muchas áreas en las que debemos mejorar, pero hemos recorrido mucho camino. Estoy realmente orgulloso de los pasos adelante que dimos antes del inicio de la temporada y luego durante el campeonato. Creo que ha sido un desafío enorme para todos. Cada equipo ha cometido errores, algo natural con un nuevo reglamento, pero debemos seguir persiguiendo».
Más que en el desarrollo, Hamilton identifica en la ejecución de los fines de semana el margen en el que Ferrari deberá concentrarse en la segunda mitad de la temporada. «Veo a todos muy motivados y concentrados dentro del equipo. Hay una gran confianza, y es realmente bonito verlo. Seguimos añadiendo rendimiento y haciendo progresar el coche. No creo que pueda pedir mucho más al equipo. Lo que debemos hacer en la segunda mitad de la temporada es intentar ejecutar mejor los fines de semana».
Lewis Hamilton, Ferrari
Foto di: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
La satisfacción de Hamilton emerge también cuando amplía la mirada a la situación de Ferrari. Haber vuelto de forma estable a la lucha en la cima representa un punto de partida, no el de llegada. «Es fantástico volver de la pausa y encontrarnos en una situación en la que estamos plenamente en la lucha con los cuatro primeros equipos, yo soy segundo en el mundial y Ferrari está a un solo paso del lugar en el que debería estar. Nuestro objetivo es dar ese paso. No será fácil contra Mercedes ni tampoco contra los otros dos equipos, porque creo que todos han hecho un trabajo excelente».
Sigue siendo, en cambio, exigente la gestión de los monoplazas 2026. Hamilton fue uno de los pilotos que recibieron la nueva generación técnica planteando interrogantes legítimos, y después de media temporada admite que muchos de los mecanismos requeridos al volante aún no se han vuelto instintivos.
«Todavía no es natural. Aún tenemos que trabajar en ello. Este año, con este reglamento, hay mucho más trabajo tanto para el equipo como para los pilotos. Al mismo tiempo estamos intentando profundizar cada vez más en el trabajo con el equipo, mirando ya a los programas para 2027, a los cambios reglamentarios y a los pasos que tendremos que dar. Hay mucho por hacer, pero me estoy divirtiendo. Realmente me estoy divirtiendo mucho estando en este equipo».
Una pausa veraniega diferente a todas las demás
Si Ferrari ha cambiado respecto a hace doce meses, Hamilton sostiene que también afrontó de manera diferente la pausa veraniega. Ninguna desconexión real de la preparación: Lewis eligió utilizar las tres semanas para presentarse en Zandvoort en las mejores condiciones posibles.
Lewis Hamilton, Ferrari
Foto di: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
«Ha sido la pausa veraniega más atípica que he tenido jamás en todas las temporadas de mi carrera en Formula 1. Normalmente uno se va, se toma una o dos semanas libres, también hay un poco de fiesta. Esta vez vi la pausa como una oportunidad para dar un salto de calidad adicional. Entrené durante tres semanas».
«Creo que he vuelto de la pausa en las mejores condiciones físicas de siempre en los veinte años, o los que sean, que llevo aquí. Estoy realmente orgulloso del trabajo que hemos hecho. Analicé mucho lo que hicimos en la primera parte del año, las cosas que hicimos bien, las que queremos dejar atrás, y también miré a los compromisos que tendré por delante, eliminando lo que al final no me ayuda a llegar donde quiero estar». Una preparación que Hamilton sintetiza con una distinción significativa: «Volví sintiéndome decididamente regenerado. Pero es una sensación diferente: más que relajado, me siento lleno de energía».
Zandvoort, la última oportunidad
Hay finalmente un objetivo que añade motivación al fin de semana. Hamilton ha ganado en casi todos los circuitos que han acompañado su larga carrera en Formula 1, pero Zandvoort aún falta en la lista. Y con el Gran Premio de Países Bajos destinado a despedirse del calendario, la de este fin de semana podría ser la última oportunidad para colmar esa laguna. «No creo haber ganado nunca aquí. He ganado prácticamente en todos los demás circuitos, pero no recuerdo haberlo conseguido en Zandvoort y quiero cambiar absolutamente esta situación».
«Es un circuito increíble, con un público fantástico. Obviamente es muy especial sobre todo para Max, que aquí recibe un apoyo increíble durante todo el fin de semana. Los aficionados crean realmente el ambiente. Es una pista que en Formula 1 aún no he logrado conquistar de verdad, intentaré hacerlo este fin de semana».
Con la entrerriana Diana Cabrera, la selección argentina femenina de básquet perdió con Brasil por 58 a 53 y quedó afuera del Preclasificatorio a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, que se disputan en Guadalajara, México. De esta manera, Las Gigantes se despidieron con un récord de 1-2.
En esta ocasión, la eliense convirtió 2 puntos y bajó 5 rebotes (3 defensivos y 2 ofensivos) al cabo de 27 minutos de juego en el clásico. La goleadora del equipo fue Julieta Mungo, con 14 puntos, en tanto que Dalma Piri aportó 11 (3/5 en triples). En su partido número 100 con la Mayor, Melisa Gretter firmó 9 tantos, 11 asistencias y 6 recuperos.
Brasil tomó la iniciativa desde el comienzo, lo que obligó al equipo a correr siempre desde atrás. La verdeamerela consiguió imponer su ritmo y marcar diferencias en la primera mitad, con una ofensiva que tuvo a Bella Nascimento como principal referencia (la goleadora con 23 puntos). Además se hizo fuerte en la lucha por los rebotes con 9 ofensivos y 25 en total, frente a los apenas 10 albiceleste. Esa superioridad le permitió llegar al descanso con 9 puntos de ventaja (27-36).
El escenario cambió después del entretiempo. Argentina salió con otra energía, encontró mejores respuestas en ataque y ajustó su defensa para reducir progresivamente la brecha. Si bien se puso nuevamente en partido, el elenco rival volvió a tomar una distancia suficiente en los últimos minutos para quebrar el juego.
Pocas noches fueron tan oscuras como aquella del 20 de agosto del 2025. Gélida y al mismo tiempo infernal. Caótica. Como si estuviera inspirada en La Divina Comedia. «Demencial», publicó en la tapa del jueves 21 para sintetizar lo que fue una de las barbaries más grotescas del fútbol sudamericano. Lo que tenía que ser el encuentro de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente y la Universidad de Chile, terminó siendo una guerra entre hinchadas por múltiples factores.
«Simpatizantes» de la U. arrojando todo aquello que una mente macabra lucubre desde la altura de la tribuna Pavoni Alta, la barra del Rojo respondiendo brutalmente – ¿Y los garantes de la seguridad?-. Una absoluta locura que se ramificó a puntos tales que todavía hay retazos que pueden explicar el cambio tan brusco que tuvo el mapa del equipo de Avellaneda.
La violencia en su máxima expresión hace exactamente un año. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni ARCHIVO
Incluso en el conjunto chileno, porque luego de haber avanzado de ronda por decisión de Conmebol y quedar eliminado en semifinales a manos de Lanús posteriormente, Gustavo Álvarez dejó de ser su técnico y se marcharon 13 jugadores que firmaron planilla 365 días atrás. Y uno de ellos, justamente es Franco Calderón, hoy refuerzo de CAI. Hasta Michael Clark, dueño de Azul Azul S.A. (grupo accionista mayoritario de la U.) por aquel entonces, fue condenado a prisión recientemente por, entre otras cosas, lavado de dinero.
Pero a pesar de que son menos los futbolistas que se fueron del Rojo más adelante (nueve) y el costado político aún no se movió -hay elecciones a fin de año en el club-, es indudable que el mapa hizo un clic a raíz de todo lo sucedido ese 20 de agosto. Más allá de que Independiente no había comenzado de la mejor manera ese segundo semestre del 2025, con la temprana eliminación en octavos de Copa Argentina ante Belgrano, un mal arranque en el Clausura y la venta de una de sus figuras, Álvaro Angulo, aún había con qué confiar en ese plantel de Julio Vaccari, el artífice de un equipo que jugaba muy bien y que no por nada quedó a un paso de la final en el Apertura (cayó en penales contra Huracán).
Vaccari se fue tras 11 partidos sin ganar con el Rojo. (AP Photo/Esteban Felix)
Todo se desmoronó a partir de ese trágico episodio extradeportivo. El Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini estuvo bajo inspección varios días, lo que produjo la postergación de la fecha seis del Clausura frente a Platense, pactada para el 24 de agosto, al 24 de octubre y, en las jornadas siguientes, la tribuna Pavoni estuvo clausurada en su totalidad.
Pero si fuera poco, la crisis deportiva se agigantó a niveles históricos: 15 partidos consecutivos sin ganar estuvo el Rojo. 117 días sin un triunfo. Quedó a dos de igualar su peor marca en el profesionalismo, durante la campaña 2012/13, que culminó con el descenso a la B Nacional. En el encuentro 11, una derrota 1-0 con Banfield en Avellaneda significó la renuncia de Vaccari como entrenador del primer equipo y el timón del barco ya no tenía dueño.
Con un plantel en baja anímicamente, Gustavo Quinteros tomó las riendas con el objetivo de prender nuevamente la llama de la ilusión. Nada más lejano a eso. Mercados de pases turbulentos, cortocircuitos con la dirigencia y determinados futbolistas y una frase, luego de una tétrica eliminación por 4-0 en Copa Argentina con Atlético Tucumán, que resumió a la perfección la actualidad del club: «Ni los jugadores ni este cuerpo técnico son totalmente responsables de una continuidad de fracasos de un club grande como Independiente».
Y uno de esos fracasos se debe explicar a partir de una noche trágica, como aquella del 20 de agosto de 2025. Porque hasta en el presente, ya sin Quinteros y ahora con Jadson Viera, que tiene cuatro meses (cuenta con una cláusula en su contrato que permite la terminación del mismo si la nueva CD no desea continuar con él como DT para 2027) para clasificar a una copa internacional -a tener en cuenta que aun pesa sobre la institución la sanción de siete compromisos a puertas cerradas justamente por los incidentes con los chilenos-.
Encima, para agregar aún mayor dificultad a la cuestión, el brasileño nacionalizado uruguayo tendrá como objetivo sostenerse en el cargo independientemente de cuál sea la dirigencia que tome el rumbo del club a partir de diciembre, luego de las elecciones. Todo ese hilo proviene de un ovillo que arrancó a rodar apenas irrumpió la violencia desenfrenada entre los hinchas de la Universidad de Chile e Independiente. Ese es el inicio de una pesadilla dantesca para el Rojo. Una que ni el mejor dramaturgo imaginaría para una novela.
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Lando Norris llega con mucho impulso a la carrera de Fórmula 1 en Zandvoort. El piloto de McLaren ganó recientemente en Budapest con un coche que, con el nuevo fondo plano, mostró de repente un rendimiento que incluso superó sus propias expectativas. Antes de la carrera de casa de Max Verstappen, Norris deja claro, sin embargo: McLaren aún no sabe exactamente cuánto vale realmente el nuevo paso adelante.
«Con las nuevas piezas que tuvimos en Budapest, con el nuevo fondo plano, primero tenemos que entender si aportó rendimiento en todas partes: en cada circuito, en cada superficie y en todos los tipos de curva», explica Norris. Por eso, el equipo sigue siendo paciente en el análisis de la mejora. Pero sin duda hubo un avance: «Estaba claro que habíamos dado un paso adelante. Es una buena señal.»
Lo especialmente destacable no fue solo la victoria, sino el ritmo que McLaren mostró el domingo en Hungría. Norris habla de un rendimiento que el equipo no había tenido de esta forma durante todo el año pasado del Mundial.
«El rendimiento que tuvimos, sobre todo el domingo, probablemente fue casi mejor que en cualquier momento del año pasado», dice el británico. Para McLaren es una señal importante; al fin y al cabo, el equipo dominó la Fórmula 1 durante largos tramos en 2025.
Norris: Mayor ventaja de ritmo que en 2025
Lando Norris, McLaren
Photo by: Attila Kisbenedek / AFP via Getty Images
Precisamente esta comparación hace que las declaraciones de Norris sean tan interesantes. McLaren ya pudo ganar carreras la temporada pasada con una superioridad clara. Que Norris hable ahora, aun así, de un rendimiento todavía más fuerte muestra la impresión que el nuevo fondo plano ha dejado en el equipo.
«La ventaja de ritmo que tuvimos el domingo en la última carrera fue mayor que la ventaja de ritmo que tuve en cualquier momento del año pasado», subraya Norris. Al mismo tiempo, frena la euforia. Porque Budapest, con sus curvas lentas y de velocidad media, es un circuito especial.
En Zandvoort esperan otras condiciones. El viento puede desempeñar un papel mayor, se prevé que las temperaturas sean más bajas y también la característica de las curvas es diferente. Norris ve ciertas similitudes con Budapest, pero quiere esperar antes de extraer del resultado en Hungría un pronóstico de validez general.
«Simplemente tenemos que esperar y ver», dice el piloto de McLaren. Sin embargo, espera que el paso mostrado en Budapest también pueda trasladarse a otros circuitos.
Zandvoort debe mostrar cuánto vale realmente la mejora
Precisamente por eso, la carrera en los Países Bajos tiene un significado especial para McLaren. Budapest fue la primera gran prueba de que los trabajos de desarrollo más recientes están dando resultado. Zandvoort debe mostrar ahora si el rendimiento adicional puede aprovecharse realmente de forma más amplia.
Norris cree que el equipo ya sabe con bastante precisión dónde están los puntos fuertes y débiles del MCL40. El problema es más bien reproducir de forma constante el equilibrio en diferentes tipos de circuito y condiciones.
«Estaba claro cuáles son las debilidades del coche y qué ha mejorado en el coche», explica Norris. Al mismo tiempo, McLaren sigue siendo algo más inconsistente que en determinadas fases de la temporada pasada.
El británico no ve en ello, sin embargo, ningún motivo para entrar en pánico. Al contrario: la curva de desarrollo le hace ser optimista. «Seguimos intentando entender perfectamente todo del coche», dice Norris. Aun así, Zandvoort es para él un circuito en el que se siente cómodo. Además, McLaren ya se ha visto bien allí en el pasado.
¿Título mundial? Norris apenas piensa en ello
A pesar de su victoria en Budapest y del hecho de que Norris está a menos de 100 puntos del líder del Mundial, el piloto de McLaren afirma que apenas se ocupa del campeonato del mundo.
Preguntado por si aún cree en la defensa del título, Norris reacciona primero sorprendido: «¿Menos de 100?» Después deja claro que esta temporada aparta conscientemente en gran medida la clasificación del Mundial.
«Sinceramente, solo pienso en ello cuando vosotros habláis de ello y me hacéis preguntas al respecto», dice Norris. «No he pensado ni una sola vez en ello esta temporada.» Especialmente después de las primeras carreras, no vio sentido en ocuparse del campeonato.
Tampoco en Budapest pensó en el Mundial, y eso funcionó. Por eso Norris quiere mantener este enfoque: carrera a carrera, sin dejarse distraer por mirar la clasificación general.
Norris apuesta por la capacidad de desarrollo de McLaren
Lando Norris, McLaren, el jueves en Zandvoort.
Para Norris, el as decisivo no es de todos modos la clasificación actual del Mundial, sino el desarrollo a largo plazo del equipo. Preguntado por qué le da la confianza para poder luchar contra Ferrari y Mercedes, tiene una respuesta sorprendentemente sencilla: «McLaren es el equipo en el que estoy. Ese es el factor más importante.»
Norris confía en las personas detrás del proyecto, en el desarrollo de los últimos años y en la dirección de la escudería. Destaca especialmente al jefe de equipo Andrea Stella y al CEO de McLaren, Zak Brown.
«La gente que tenemos, lo que hemos logrado en los últimos años y el liderazgo que tenemos dentro del equipo», enumera Norris como factores decisivos. Dentro de McLaren reina actualmente la actitud correcta que se necesita «para luchar contra los mejores del mundo, tanto entre los equipos como entre los pilotos, y para luchar por campeonatos del mundo».
Así que la confianza no proviene solo del rendimiento del coche. Norris también cree en las capacidades de su equipo para impulsar el desarrollo a largo plazo mejor que la competencia.
«Mi equipo me da muchísima seguridad», explica el británico. Y también tiene una gran confianza en sus propias capacidades. «Si conduzco como en Budapest —y lo he hecho durante largos tramos esta temporada—, entonces también estoy muy convencido de mí mismo.»
El mayor problema sigue siendo la manejabilidad
A pesar del fuerte resultado en Hungría, Norris ve todavía un punto débil decisivo: la manejabilidad del McLaren. El MCL60 puede ser extremadamente rápido, pero sigue exigiendo muchísimo a su piloto.
«El coche sigue siendo muy, muy difícil de conducir», dice Norris. Precisamente ahí ve un gran objetivo de desarrollo para la segunda mitad de la temporada. Porque un coche que solo funciona perfectamente bajo condiciones muy concretas puede encontrar rápidamente sus límites en un calendario de Fórmula 1 variado.
McLaren debe entender cómo hay que conducir el coche en cada tipo de curva, en diferentes condiciones y durante cada fase de la vida del neumático. Norris ha hecho grandes progresos en la comprensión del coche en los últimos uno o dos meses.
«Tengo la sensación de que he empezado a entenderlo muy, muy bien en los últimos uno o dos meses», explica. Pero eso no ha hecho que el MCL40 sea ni mucho menos fácil. «Simplemente me gustaría que fuera un poco más fácil», dice Norris.
Después de más de cuatro meses de inactividad, Carlos Alcaraz anunció a través de sus redes sociales que regresará a las canchas en la próxima edición del US Open, que se jugará desde el 30 de agosto. El murciano vuelve tras superar la lesión en su muñeca derecha para defender los puntos del campeonato obtenido en 2025.
Charly simplemente escribió “Here We Go” («Acá vamos»), una particular forma de comunicar su regreso. La frase hace alusión a la utilizada por el periodista de fútbol Fabrizio Romano a la hora de anunciar fichajes. Para despejar dudas, el tenista agregó un emoji de una mano saludando y otro con la bandera de Estados Unidos. En cuestión de minutos su posteo se hizo viral en las redes sociales.
HERE WE GO! 👋🏻🇺🇸
— Carlos Alcaraz (@carlosalcaraz) August 20, 2026
Su último partido fue el 14 de abril, cuando superó por 6-4 y 6-2 a Otto Virtaen (116°) en la primera ronda del ATP 500 de Barcelona. A pesar de que pudo quedarse con la victoria, la lesión en su muñeca obligó al ex rey de la ATP a retirarse antes del siguiente encuentro.
Luego de perderse Roland Garros y Wimbledon, Alcaraz eligió un escenario especial para volver a la actividad. Además de ser el último campeón, allí, en 2022, obtuvo su primer Grand Slam y seconvirtió por primera vez en #1 del ranking.
El esfuerzo de Alcaraz en su último partido, 128 días atrás.
Sinner sigue en duda para el US Open
Luego de la confirmación del español, los focos de atención están puestos en Jannik Sinner. El mejor del mundo no juega desde la final de Wimbledon que le ganó a Alexander Zverev el 12 de julio. En el medio, una molestia en la rodilla derecha lo dejó afuera de los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati.
Sinner, campeón en Wimbledon, aún no confirmó su participación en el US Open.
Según informó La Gazzetta dello Sport, el Zanahoria se entrenará esta semana para ver cuáles son sus sensaciones con la raqueta y para sentir cómo responde su cuerpo. Después tomará la decisión de participar o no en el último Grand Slam del año.
Por dónde ver el US Open y qué argentinos juegan
En toda la Argentina se podrá seguir la acción de los 10 compatriotas clasificados a través de la pantalla ESPN y Disney +. Es la mayor cifra de tenistas masculinos en el main draw desde el 2008 (se pueden sumar cuatro desde la qualy). En cuanto a la rama femenina, Solana Sierra es la única con un lugar asegurado.
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