Con la oficialización de Pablo Longoria como nuevo director deportivo, River trasladó a los hechos aquel plan que había anunciado tras la salida de Marcelo Gallardo: la de compensar aquellas funciones que el Muñeco ejercía en su rol de CEO del fútbol con distintos profesionales de trayectoria internacional. El español de 40 años ya entró en funciones: no sólo visitó el Camp y sino que viajó junto con el plantel rumbo a San Pablo, donde el equipo de Eduardo Coudet visitará a RB Bragantino por la Sudamericana.
La incorporación de Longoria al staff supone una nueva cara con funciones específicas. El ovetense supervisará y actuará a partir del proyecto de fútbol del club, delineado en forma conjunta por Stefano Di Carlo (presidente) y Enzo Francescoli (secretario técnico). La última palabra en relación al fútbol estará atada a las evaluaciones conjuntas que realicen el ídolo uruguayo de 64 años, representante de la idea futbolística y del proyecto profesional del club, y el máximo directivo de la institución.
El claro ejemplo de ello fue la elección de Coudet: la sugerencia fue de Enzo y, convencidos por el perfil y por el estilo de Chacho, se aceleraron las tratativas entre las directivas de Alavés y River para alcanzar un acuerdo por la desvinculación que incluyó un canon de compensación por la salida del entrenador, cuyo vínculo con el club de Vitoria-Gasteiz vencía en junio.
El rol de Longoria y la función de Ponzio
Longoria, dentro del nuevo diagrama de árbol de la pelota, estará encargado de lograr una sinergia entre el fútbol profesional, la Reserva y las Inferiores, aunque bajo su órbita también estarán los departamentos de scouting (encargado de la captación y selección) y de performance.
El ibérico también tendrá a su cargo la planificación del mercado -que ya ha comenzado con las primeras conversaciones adelantadas por por Nicolás Otamendi, Ángel Correa, Giovanni Simeone y Mauro Arambarri– y la gestión de los contratos. Siempre rigiéndose por los parámetros metodológicos preestablecidos como guía troncal.
Ahora bien: en paralelo a Longoria, atento a un rol gerencial que deberá coordinar todas las áreas vinculadas al fútbol, otro integrante del staff mantendrá su cercanía con el plantel profesional: Leonardo Ponzio, cuyas tareas han fluctuado en el último tiempo. Especialmente desde el cambio de DT que se produjo a fines de febrero.
Miembro del staff de la secretaría técnica que lidera Enzo, Ponzio -quien remite directamente a EF- quedó mucho más cerca del grupo que encabeza Coudet a partir de la salida de Gallardo. Un cambio que se produjo a partir de marzo, a partir de la salida del Muñeco: en el masterplan ideado en diciembre, Leo había quedado abocado a un rol mucho más institucional, incluso vinculado a la Fundación del club y a otras actividades, aunque sin un contacto tan estrecho con la Primera.
El lugar que ocupa Trezeguet dentro de River
David Trezeguet cumple en River un rol institucional enfocado en el desarrollo estratégico del club. Participa en la generación de alianzas con empresas e instituciones, acompaña acuerdos con sponsors y colabora en la implementación de iniciativas como academias y programas formativos.
Dentro del proyecto , el franco argentino al mismo tiempo actúa como representante del club en eventos oficiales – fue uno de los integrantes de la delegación que viajó al sorteo de la Sudamericana- y espacios de vinculación, aportando su trayectoria y reconocimiento para fortalecer la imagen de River.
Asimismo, Trezeguet también interviene en el relacionamiento con actores relevantes del fútbol y la industria deportiva, funcionando como un nexo que facilita oportunidades y ayuda a consolidar vínculos. Aunque sin decisión dentro del área del fútbol.



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