Coudet y el enorme desafío de «descontracturar» a River: «Lo veo sucio, pastoso, rígido…»

“No sé cómo decírtelo. Lo veo sucio, pastoso…”. Eduardo Coudet probó con diferentes adjetivos calificativos al explicar cómo ve a su River. Sin embargo, en esos primeros minutos de la madrugada de viernes en Bragança Paulista, el deté no se quedó conforme con ninguno. Por eso, apeló a una reflexión mucho más concluyente: “Después de ganar ocho partidos de diez tendríamos que estar muchísimo más sueltos”. Un déficit que Chacho al momento no logra curar. Ni entender.

“Todavía siento que estamos muy rígidos, es una situación que tenemos que descontracturar internamente. Todos mis equipos jugaron parecido a lo que quiere el hincha de River”. Coudet no ha logrado que su equipo “fluya”. Que los controles y los pases sean más firmes. Que las búsquedas sean más claras y con confianza. En síntesis, no está consiguiendo hasta ahora que la idea se ejecute con otra determinación, con otra fe. Y esto tiene una explicación: aunque -en términos metafóricos de Chacho- Núñez ha dejado de ser Saigón, el temor de que un error genere una espiralización negativa parece estar latente.

Y Coudet lo sabe. No fue casual que el entrenador -sin que le consultaran específicamente por la rigidez de River- se refiriera argumentativamente a esa inconsistencia que desea corregir: “Si alguien comete un error, se empieza a generar una falta de seguridad, desde el juego y desde la fluidez. La pelota no viaja tan limpia. No es solo por la defensa, es un todo: veo que el juego aún no es limpio”. Ahí el desafío dentro de un contexto incómodo para afianzar conceptos.

¿Fue casual que el River más parecido al ideal de Coudet haya emergido después de la mini pretemporada en Cardales? No parece una mera coincidencia sino producto de que después de haber ejercitado para automatizar movimientos, todo se hacía más sencillo. Ni la baja de Fausto Vera (titular lesionado ante Carabobo cuya ausencia se sigue sintiendo) ni lo apretado del almanaque ayudan a que el River de Chacho se consolide.

Coudet, a pura indicación ante Bragantino. EFE/ Isaac Fontana.Coudet, a pura indicación ante Bragantino. EFE/ Isaac Fontana.

De hecho, mayo no será mucho más benévolo que abril: en el escenario más optimista, con River alcanzando la final del Apertura, el cuerpo técnico tendrá tres días de descanso entre partidos hasta el 27 de mayo, cuando cierre la fase de grupos de la Sudamericana recibiendo a Blooming en el Monumental. La versión deluxe, dado el desgaste y la necesidad de rotar que empezará a asomar para balancear cargas, quedará para más adelante. Ahora será tiempo de jugar “a lo que se puede”, como machacó el técnico en su últimos speech.

“Podemos mejorar y jugar mejor, pero nos vamos adaptando a lo que nos presenta el calendario, pero seguimos sumando de a tres: una sana costumbre”, rescató el valor de la victoria en pleno fragor competitivo. En ese contexto, Chacho también habló en la sala de conferencias del Municipal Cicero De Souza Marques intentando atizar el fuego interno de un vestuario que necesita creerse lo que ha conseguido.

Por eso, aunque se autodesafió al decir que quiere “ver a River jugar mucho más lindo”, recalcando que “en este club las formas no son importantes sino determinantes”, al mismo tiempo se puso el outfit discursivo de Ramón y absorbió presiones: “El responsable soy yo, que no pude lograr esa soltura”.

Coudet, a pura indicación ante Bragantino. EFE/ Isaac Fontana.Coudet, a pura indicación ante Bragantino. EFE/ Isaac Fontana.

La comprensión es, por caso, el desafío máximo. Errores tan graves como evitables. Un ejemplo: querer jugar al toque en un bote a tierra con un rival encima, como le ocurrió a Lucas Martínez Quarta en la jugada del penal es síntoma de que el plantel quiere cumplir con el objetivo de que la pelota salga limpia aunque sin una lectura macro del contexto. Otro: el viaje de la pelota, que suele ser menos firme, menos intenso en relación al ideal de Chacho.

Pasar de un equipo teórico a uno que fluya en la práctica será la meta máxima. En medio habrá instancias decisivas. Un sueño de ganar el primer título en el club en menos de un semestre. Avanzar en la Sudamericana en la pole para zafar de los 16avos que siempre resultan traicioneros. Mientras tanto, ganar seguirá ayudando a que todo fluya.

El fixture del grupo de River en la Sudamericana

Así están las posiciones

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