
A mediados de 2025, Maxi Salas era el protagonista de una fuerte novela de mercado por la decisión de ejecutar su cláusula de rescisión de 8M de euros para salir unilateralmente de Racing y sumarse a River. La apuesta desde Núñez fue muy fuerte, por el monto y el modo, pero no arrojó las ganancias esperadas. Hoy, un año después, el correntino se entrena en el Camp dentro del grupo de los borrados que deben encontrar una salida y está en la mira de Atlhletico Paranaense, club que en las últimas horas hizo una oferta formal que fue rechazada en las oficinas del Monumental.
La propuesta llegó a los dirigentes de River en las últimas horas y si bien no trascendió el monto de la misma fue rápidamente descartada por considerarla insuficiente. Sin embargo, se trata de un primer paso para que las partes continúen negociando y con la predisposición en Núñez para poder llegar a un acuerdo si el equipo que juega el Brasileirao está dispuesto a estirarse un poco más en los números.
Si bien el CARP es consciente de que no recuperará aquella importante inversión realizada, desde el estado de Paraná aseguran que el Millonario pretende cerca de 6 millones de dólares para abrirle la puerta a Salas, que tiene vínculo en el club hasta el 31 de diciembre de 2029. Pero además de agregar que el atacante de 28 años observa con buenos ojos la posibilidad de jugar en el fútbol de Brasil, también cuentan que no descartan negociar por un préstamo.
Mientras en River están expectantes a la espera de un nuevo movimiento del equipo que finalizó cuarto en la primera ronda del Brasileirao, Athletico Paranaense evalúa la posibilidad de buscar una cesión abonando el sueldo del jugador y con una cláusula de compra en base a objetivo cumplibles.
Por lo pronto, en River se siguen lamentado por un fichaje que no funcionó. Porque el zurdo pasó de la voracidad a la intrascendencia en muchos partidos, perdió protagonismo con el propio Muñeco que tanto lo pidió y llegó a estar 171 días sin poder convertir, como si aquel festejo frente a la Academia por Copa Argentina hubiera dado lugar al inicio de una maldición.
Resistido por los hinchas en el Monumental, sin jugar ante Gimnasia y Central y con apenas un minuto en la final del Apertura, el penal errado contra Blooming pesó más que el gol -con complicidad del arquero- que anotó minutos después.
«A veces no salen las cosas y hay que seguir intentando. Cuando uno trabaja con humildad puede conseguir todo, estoy convencido de eso», expresó en medio de la despedida del semestre que terminó siendo el adiós de River tras 37 partidos jugados y siete goles. ¿Será Athletico Paranaense su próximo destino?

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