El vacío que dejó Sergio Pérez en Red Bull en la temporada 2025 sigue siendo un tema de conversación recurrente en el paddock de la Fórmula 1, especialmente ahora que la temporada 2026 ha puesto a prueba la estabilidad de la escudería de Milton Keynes donde los resultados no parecen llegar.
En una entrevista para ESPN durante el lanzamiento del nuevo show de Malcolm el de en medio, el reconocido actor y actual piloto de NASCAR, Frankie Muniz, compartió su visión sobre el equipo austriaco y por qué, a su juicio, la ausencia del mexicano si tuvo un peso dentro de la escudería de Milton Keynes.
Muniz, quien ha estado inmerso en su propia carrera en el automovilismo estadounidense, recordó su vínculo con Checo Pérez. «He estado muy ocupado, obviamente, con el estreno de la serie y haciendo mucha prensa, y luego estoy corriendo a tiempo completo en NASCAR, pero, ya sabes, sé que definitivamente es amado aquí», comentó Muniz.
El «asiento maldito» de Red Bull
La narrativa de Red Bull ha estado marcada en las últimas temporadas por la dificultad de encontrar un escudero fiable para Max Verstappen, con nombres como Pierre Gasly, Alex Albon, Liam Lawson, Yuki Tsunoda y Sergio Pérez, con el mexicano siendo el más consistente y ayudándolo a ganar el campeonato de 2021.
Para Muniz, la labor de Checo Pérez fue subestimada por muchos, olvidando lo complejo que es domar un monoplaza diseñado a la medida del neerlandés. Al ser cuestionado sobre si el equipo habría extrañado al mexicano, Muniz fue contundente:
«Realmente nunca han logrado que nadie rinda bien en ese segundo asiento y creo que él hizo un trabajo realmente bueno para lo difícil que creo que es de conducir ese coche».
Frankie enfatizó que el problema no radicaba en el talento de Pérez, sino en la naturaleza del vehículo: «Hemos visto a tantos grandes pilotos subirse a él y realmente tener dificultades, así que no creo que el rendimiento fuera él en absoluto”.
Muniz, quien conoció a Checo hace unos años gracias a la alianza de Red Bull con Ford como proveedor de motores, cerró destacando la calidad humana del mexicano: «Un tipo realmente genial, y sí, fue increíble».
Tigre no logra salir de la crisis. El partido de este jueves ante Macará era una buena oportunidad para volver a la victoria y retomar la confianza, pero ocurrió todo lo contrario. En un encuentro para el olvido, el Matador terminó cayendo por 1-0, sufrió la tonta expulsión del Pity Martínez y se complicó en su grupo. Así, el conjunto de Diego Dabove atraviesa una debacle muy llamativa ya que pasó de arrancar el año invicto a encontrarse en este presente con pocas luces.
Un arranque prometedor
El inicio del año de Tigre fue muy similar a como lo había finalizado. Con la dupla Russo-Romero en ataque, el Matador era un equipo que se hacía respetar, a tal punto que no perdió ninguno de los primeros seis partidos de este año y hasta supo ser puntero del Torneo Apertura. De hecho, alcanzó puntos altísimos como la victoria 4-1 ante River en el Monumental o el muy buen triunfo 3-1 vs. Racing en el Cilindro.
Así, Tigre se ilusionaba ya que acumulaba cinco victorias y apenas un empate, incluyendo el encuentro ante Claypole por la Copa Argentina, lo que le daba una efectividad del 88% en el arranque del año. Además tenía 13 goles a favor y apenas tres en contra. Pero, paradójicamente, el encuentro ante el Tambero sería el último que el Matador terminaría con una sonrisa.
Lejos quedó ese arranque arrollador que tuvo Tigre.
U na debacle inesperada
Insólitamente, el partido ante el conjunto de la Primera C fue el último que ganó Tigre. Fue el 17 de febrero, por lo que el equipo ya acumula 59 días consecutivos sin victorias. Justo dos meses.
Para colmo, las malas empezaron enseguida, porque después del triunfo ante Claypole, Tigre empató 0-0 en un chato partido ante Central Córdoba que le hizo perder la punta del torneo y, por lo visto, eso le afectó. Después vendría la derrota ante Barracas Central y una serie de empates vs. Gimnasia, Vélez y Argentinos, para volver a caer frente a Banfield e Independiente Rivadavia.
Tigre llegó a los dos meses sin ganar y está último en la Sudamericana.
Todo eso hizo que el equipo vaya perdiendo identidad, tal como se pudo ver en los inesperados empates ante Atlético Tucumán y Alianza Atlético, hasta que llegó esta derrota ante Macará, que dejó al equipo último en su grupo de la Copa Sudamericana.
Con todo esto, Tigre pasó de tener el 88% de efectividad en los primeros seis partidos del año al magro 33% que cosechó en los diez encuentros siguientes, producto de seis empates y cuatro derrotas, en los que metió seis goles y recibió 11. Un claro contraste por el que Dabove deberá trabajar mucho para sacar a Tigre de este pozo y que la debacle no se lo termine llevando por delante.
Durante los tres primeros fines de semana de carrera de la Fórmula 1 bajo el nuevo reglamento, Max Verstappen se ha mostrado crítico en varias ocasiones con los coches. Considera que la forma de pilotar que exigen los monoplazas, con un gran énfasis en la gestión de la energía, no encaja con la F1. También ha expresado abiertamente sus dudas sobre su futuro en la categoría reina.
Si eso realmente sucede, entonces sería una pérdida sensible para la Fórmula 1. Al mismo tiempo, George Russell también cree que el deporte puede soportar la pérdida de Verstappen.
«La Fórmula 1 es más grande que cualquier piloto», dijo el piloto de Mercedes a varios medios, entre ellos Motorsport.com, este viernes. «Pero no quieres perder a Max, porque creo que todos disfrutamos compitiendo contra él.»
Parte de la frustración de Verstappen por los reglamentos de la F1 también se debe, según Russell, al hecho de que el neerlandés actualmente no está en la lucha por las victorias.
«A mí tampoco me gustaba conducir el coche de 2022 cuando rebotaba y destrozaba la espalda de todos. El coche era grande, pesado y no precisamente agradable de conducir en las curvas rápidas, pero entonces él no tenía las mismas quejas, porque estaba ganando», afirma.
«Las quejas que tiene ahora son diferentes de las de Mercedes, Ferrari y McLaren, porque nosotros rodamos delante. Eso es completamente lógico y también entiendes esa frustración.»
¿Diversión decisiva para Verstappen?
Pero, ¿prevé Russell un escenario en el que Verstappen se despida relativamente pronto de la Fórmula 1? Cree que el piloto de Red Bull basará su decisión en gran medida en el factor diversión, ya que con cuatro títulos mundiales ya lo ha logrado todo en la F1.
Max Verstappen vuelve a correr este fin de semana en Nurburgring.
Photo by: Red Bull Content Pool
«En cierto momento llegas a un punto de tu carrera en el que ya no queda mucho por lograr en la Fórmula 1. Ha marcado todas las casillas», observa Russell. «Quizá todavía pueda ir a por récords, pero por cómo lo conozco, y por cómo conozco a otros pilotos que han logrado éxitos similares, llega un momento en el que sobre todo quieres hacer lo que te hace feliz.»
«Si pilotar en la Nordschleife le dibuja una sonrisa, entonces lo entiendo perfectamente», continuó el piloto de Mercedes, que a diferencia de Verstappen aún no tiene planes de hacer incursiones en la Nürburgring Langstrecken-Serie. «Yo mismo he dado cientos de vueltas en el simulador en el Nordschleife y también me gustaría tener la oportunidad de competir allí de verdad.»
«Pero mi objetivo ahora es convertirme en campeón del mundo de Fórmula 1. Si tuviera cuatro títulos en mi carrera, probablemente haría lo mismo [que Max]. Simplemente está en una fase muy diferente de su carrera. Así que sí, se entendería si se queda, pero también si se va.»
Si hay un partido para terminar de afianzar su reconciliación con los hinchas de River es un superclásico. Su levantada desde la llegada de Eduardo Coudet lo sacó de la lista de los reprobados por la gente y está ante la inmejorable chance de sellar la unión convivencial. Un desafío especial por su pasado y no sólo por el hecho de haber jugado en las Inferiores de Boca. Sin gritos contra el Xeneize, el rival al que más enfrentó en su carrera, Facundo Colidio necesita liberarse de esa obsesión que arrastra desde su llegada a Núñez y siente que es el momento ideal para dar el golpe tan esperado.
La espina se viene clavando hacia lo profundo Súper a Súper. Hace casi un año, aquella tarde de delirio en Núñez por el golazo de tiro libre de Franco Mastantuono y la definición de Seba Driussi, el rubio no pudo cambiar la sintonía vs. Boca: eléctrico al momento de atacar y desequilibrante por la izquierda, pero limitado a la hora de la resolución y sin ser determinante en la finalización, manteniendo su nula incidencia directa en el marcador.
Destacado por Eduardo Coudet sin la necesidad de que le pregunten los periodistas, la felicidad del Chacho se basa en que es uno de los jugadores que desde su llegada se enfocó en querer recuperar. Ya no pegado a la raya y como segunda guitarra de Sebastián Driussi, siendo el delantero con más movilidad de los dos, tras ese reacomodamiento suma dos goles al hilo en el Apertura contra Belgrano y Racing. Festejos necesarios para olvidar la sequía que duró 260 días más allá de que el factor clave que modificó la percepción del hincha son su compromiso y el desgaste en los últimos duelos.
Ese gol frente a Boca que se le niega está más cerca de lo que parece. De hecho, con la camiseta de River -antes lo enfrentó cuatro veces con Tigre- promedia 1.8 remates y un 0.8 entre los tres palos, lo que indica que suele tener precisión a la hora de probar al arco aunque necesite terminar de calibrar la mira para dejar la pelota en el lado de la red que tiene valor.
El gol de Lanzini a Boca en 2024 que Colidio celebró como propio. REUTERS.
Con un 48% de duelos ganados, baja influencia en el juego aéreo y 1.2 faltas recibidas por partido, la síntesis es que al ex Atlético de Rafaela le vienen faltando unos centavos para llegar al peso y ser verdugo de ese club cuyos hinchas lo tienen dentro de los jugadores más resistidos, al margen del tiempo en el que se formó con la azul y oro.
El lamento de Colidio en el último superclásico jugado en el Monumental. AP.
Porque si bien lo viene intentando sin claudicar, su efectividad baja en las gambetas (43% completadas) lo transformó en una presa fácil para los defensores de Boca y los 30 toques por partido y su 88% de precisión en los pases es un aspecto positivo con la pelota que no se destaca en los highlights y pasa desapercibido en la cancha.
Después de perderse el último superclásico en la Bombonera por lesión, Colidio, preservado contra Carabobo para llegar al 100%, el punta de 26 años necesita que el gol 30 en 123 encuentros en River sea este domingo y lanzar el grito como en la conquista de Lanzini en 2024 que celebró como si fuera propio. Y con el respaldo y la confianza del Chacho, es hora de que termine chocho con él mismo y con los hinchas.
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Ante la lesión de Fausto Vera, ¿quién tiene que ocupar su lugar contra Boca?
Pato O’Ward había dicho hace dos años que existía una fecha límite para pensar en tener la posibilidad de llegar a la Fórmula 1, misma que ya se ha cumplido ahora que tiene 26 años y se ha consolidado como uno de los referentes de IndyCar; sin embargo, el integrante de Arrow McLaren también ha perdido el interés en la categoría con los nuevos coches.
En una entrevista para FOX Deportes previo a la carrera de Long Beach de este fin de semana, la estrella de Arrow McLaren en IndyCar fue contundente al cuestionar si la máxima categoría del automovilismo sigue siendo su objetivo primordial.
«¿Sigue siendo la Fórmula 1 un sueño?”, fue preguntado el mexicano. O’Ward
«Cada año ha cambiado más… realmente que los carros nuevos de Fórmula 1, ha sido un error lo que ha hecho la serie, la verdad es, si se ven, eso es artificial», sentenció O’Ward.
O’Ward ve en IndyCar lo que F1 no tiene
Para O’Ward, el hambre de llegar a la F1 nunca estuvo ligada a los reflectores o a la cuenta bancaria, sino a la pureza de la conducción, algo que, según sus palabras, se ha diluido y de lo cual sí disfruta en IndyCar.
«El hambre que yo tenía para llegar a Fórmula 1 no es por fama, no es por dinero… es porque los autos eran una cosa impresionante, manejar esos autos era una cosa impresionante», recordó sobre la «esencia» que siente que se ha perdido año tras año.
Una de las críticas más feroces de Pato se centró en la complejidad del manejo y el uso de sistemas electrónicos para facilitar los rebases, comparando la experiencia actual con un juego de consolas, como ya lo han hecho otros pilotos.
«No quieres estar moviéndole a un switch, para decir, ‘ah, ya le voy a picar para pasarlo artificial’. No es Mario Kart, o sea, aquí estamos corriendo, y la verdad que a mí cero se me antoja ser parte de eso», explicó, haciendo énfasis en que un piloto busca empujar al límite en las frenadas y curvas rápidas, «no que se te desacelere al final de la recta» por la gestión de energía.
O’Ward dejó claro que IndyCar ofrece justo el estilo de conducción que le gusta. Para él, la categoría estadounidense ofrece hoy lo que la F1 ha sacrificado por el espectáculo visual.
«Yo siento que ahorita, hoy en día, esta es la mejor serie para un piloto que quiere correr, aquí, en IndyCar… lo de Fórmula 1 ahorita es un show artificial, y la verdad que a mí cero se me antoja, no me llama la atención».
Tras cuatro años compitiendo con coches con efecto suelo, los pilotos de Fórmula 1 disponen en 2026 de monoplazas completamente nuevos. Con la llegada de la nueva normativa, no solo se ha modificado la unidad de potencia, sino que los propios coches también han cambiado radicalmente. Así, en comparación con el año pasado, son más pequeños y ligeros, a la vez que están equipados con aerodinámica activa.
Ha costado acostumbrarse durante los tests y los tres primeros Grandes Premios, reconoce Oscar Piastri. «Estos coches son muy diferentes a todo lo que he pilotado antes», afirma en una entrevista con la web de McLaren. No lo considera necesariamente algo malo. «Como los coches son tan diferentes, para nosotros, los pilotos, supone un nuevo reto, y eso no es algo malo».
Así, los nuevos coches son más ágiles gracias a su menor peso y sus dimensiones más reducidas. «También se sienten mejor en las curvas lentas», continúa Piastri, quien también observa que los pilotos deben tener en cuenta muchas más cosas dentro del coche. Además, señala que los coches se han vuelto más impredecibles.
«Se ha podido ver que a menudo tenemos picos de potencia, lo que hace que los coches hagan cosas inesperadas», afirma el australiano, quien señala que este es uno de los puntos que la Fórmula 1 debe tener en cuenta a la hora de modificar el reglamento. «Sé que colaboramos estrechamente con la FIA, la F1 y los demás equipos para garantizar que se analice este tema, de modo que podamos asegurar carreras seguras, pero emocionantes y divertidas para todos».
Oscar Piastri considera que los nuevos coches de F1 son un reto, pero señala que un problema importante no ha mejorado.
Foto de: Steven Tee / LAT Images vía Getty Images
Mientras tanto, su compañero de equipo, Lando Norris, ve que se están manteniendo conversaciones constructivas con la FIA sobre los ajustes, que se centran principalmente en la unidad de potencia. Así, el actual campeón del mundo de la F1 vuelve a mencionar su duelo con Lewis Hamilton en Japón. Allí adelantó al piloto de Ferrari sin quererlo, porque la batería liberó potencia. «En mi opinión, eso le quita demasiado control al piloto», afirma Norris.
Es divertido de conducir, pero seguir a otros sigue siendo problemático
Norris aún no está del todo convencido con la nueva generación de unidades de potencia, pero no tiene ningún problema con los coches en sí. Con la desaparición del efecto suelo se ha perdido parte de la carga aerodinámica, por lo que los coches están ahora mucho más al límite. Eso hace que, en su opinión, sea divertido pilotarlos: «Puedes amortiguar mejor los pequeños momentos y, como tenemos menos agarre, es un coche muy divertido de pilotar».
«Disfruto conduciendo estos coches. Me recuerdan a algunos de los que pilotaba cuando ascendía por las categorías inferiores», continúa Norris. «Lo digo como un gran cumplido, porque realmente sientes que puedes marcar la diferencia».
Sin embargo, Piastri señala que hay un aspecto en el que la nueva generación de monoplazas de F1 no ha cambiado realmente con respecto al reglamento anterior: la capacidad de seguir a otros pilotos. Con las nuevas normas se puede adelantar, pero no es porque seguir a otros haya resultado más fácil. «Los retos relacionados con el aire sucio siguen ahí y neutralizan algunas de estas ventajas, porque seguir a otros sigue siendo un problema».
Sionista y Echagüe lograron importantes victorias en cancha ajena en la continuidad de la sexta fecha del Torneo Apertura de Primera División que organiza la Asociación Paranaense de Básquet. el primero derrotó a Olimpia, el segundo hizo lo propio con San Martín.
Sionista pegó fuerte al superar a Olimpia por un cerrado 83 a 82 para quedar en el segundo escalón junto a Talleres y detrás del líder del campeonato, Ciclista. En un partido cambiante y con variaciones en el trámite del juego, el Centro Juventud tuvo una gran reacción en los últimos 10 minutos y pudo quedarse con el partido.
Con el resultado 72 a 61 en el inicio del último cuarto, Sionista metió un parcial de 22 a 10 para quedarse con una enorme victoria, consigna Paraná Deportes.
Caetano Pajares y Sebastián Trinadori con 16 puntos fueron los goleadores del ganador, además de los 14 de Pablo Veiga. En Olimpia, Lautaro Vilotta registró 17 unidades, mientras que Franco Pividori firmó 14 puntos y 15 rebotes y Hugo Cuello otros 14 tantos.
Por su parte, Echagüe sumó su segunda alegría en el Torneo Apertura, fue al vencer a San Martin de Gazzano por 77 a 75, en tiempo suplementario, tras igualar en 66 en el tiempo regular.
San Martín desaprovechó una enorme posibilidad de ganar en su cancha. Estuvo arriba todo el partido y hasta gozó de una ventaja de 15 puntos. No obstante, no lo supo definir, el AEC se lo empató con un triple de Agustín Caminos y en suplementario lo ganó con el envión.
Elías Moyano con 24 puntos y 13 rebotes fue el jugador del partido, bien secundado por Juan Planas y Bruno Caminos con 14 tantos cada uno.
Para Eduardo Coudet será una experiencia inédita como entrenador. A pocos metros, en el banco visitante, Claudio Ubeda vivirá su primer superclásico en el Monumental. ¿Nervios? ¿Presión? «Estoy estupendo. Es una semana linda, llegamos bien», dijo Chacho, distendido y sonriente. «Ya ganamos el año pasado acá…», sacó chapa Sifón, recordando el último duelo en la Bombonera. Con alma de líderes, temperamentales y sinónimos también de sacrificio y fortaleza, los detés se darán un abrazo en la previa del River–Boca rememorando aquellos tiempos con los botines en los que compartieron el campo de juego durante 625 minutos repartidos en nueve juegos, con un historial favorable al ex #8 sobre el histórico #6.
La primera vez que estuvieron cara a cara fue en 1998, por los cuartos de final de la Copa Mercosur entre San Lorenzo y Racing. Después del 0-0 en la ida en el Pedro Bidegain, igualaron 1-1 en la revancha en Avellaneda y la Academia ganó 2-0 en los penales, definición en la que Coudet no tuvo participación, mientras que Ubeda falló su remate.
Un año después, con EC ya en River, a Chacho le tocó festejar en cuatro enfrentamientos al hilo contra la Academia, de los cuales dos lo tuvieron como gran protagonista. Después del 1-0 en 1999 en el Monumental, en junio del 2000 el Millonario se impuso por 2-0 en el Cilindro y el ex volante por la derecha aportó ambas asistencias a Juan Pablo Ángel y Víctor Zapata. Seis meses después, ingresó por Cardetti en un 1-0 -también como visitante- y en 2001 amargó a Ubeda y compañía con un 3-0 en el Liberti en el que fue determinante sumando un gol y pase clave a Ortega.
Un duelo entre Coudet y Ubeda en un River-Racing.
Sifón se tomó revancha en 2001, con un desahogo tremendo después del inolvidable gol del colombiano Bedoya para hacer estallar el Cilindro, empate 1-1 que encaminó al equipo de Mostaza Merlo a aquel título histórico en el Apertura después de 35 años sin dar la vuelta olímpica en el torneo local.
Ubeda en la Academia.
En abril de 2002, ambos protagonizaron otro apasionante duelo, esta vez con Coudet nuevamente como ganador el día que Nelson Cuevas eludió a Campagnuolo después de una electrizante corrida para dar un paso clave rumbo a la consagración. Un desenlace épico porque segundos antes había sido expulsado el arquero Ángel Comizzo, Martín Demichelis fue al arco en un tiro libre al borde del área que ejecutó el propio Ubeda y tras estrellar su disparo en la barrera dio inicio a la acción del gol de River.
Coudet frente a Racing en 2001. Archivo .
La victoria por 3-1 de Racing en 2003 en territorio millonario fueron los últimos 79 minutos que compartieron en cancha siendo rivales, más allá de que los dos firmaron la planilla cuando el Chacho volvió a San Lorenzo, duelo que lo tuvo como titular en el 2-1 del Ciclón y que Ubeda sufrió desde el banco como alternativa de la zaga Crosa-Grabinski. Una situación similar se dio en 2006, con Coudet representando a Rosario Central y Claudio nuevamente como alternativa de Racing.
Ya sin los cortos y ahora con pizarra en mano, volverán a enfrentarse. ¿Quién será el ganador?
El historial Chacho vs. Sifón
Coudet: seis triunfos (uno por penales)
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¿Cómo saldrá el superclásico?
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Ante la lesión de Fausto Vera, ¿quién tiene que ocupar su lugar contra Boca?
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La primera vez que estuvieron cara a cara fue en 1998, por los cuartos de final de la Copa Mercosur entre San Lorenzo y Racing. Después del 0-0 en la ida en el Pedro Bidegain, igualaron 1-1 en la revancha en Avellaneda y la Academia ganó 2-0 en los penales, definición en la que Coudet no tuvo participación, mientras que Ubeda falló su remate.
Un año después, con EC ya en River, a Chacho le tocó festejar en cuatro enfrentamientos al hilo contra la Academia, de los cuales dos lo tuvieron como gran protagonista. Después del 1-0 en 1999 en el Monumental, en junio del 2000 el Millonario se impuso por 2-0 en el Cilindro y el ex volante por la derecha aportó ambas asistencias a Juan Pablo Ángel y Víctor Zapata. Seis meses después, ingresó por Cardetti en un 1-0 -también como visitante- y en 2001 amargó a Ubeda y compañía con un 3-0 en el Liberti en el que fue determinante sumando un gol y pase clave a Ortega.
Un duelo entre Coudet y Ubeda en un River-Racing.
Sifón se tomó revancha en 2001, con un desahogo tremendo después del inolvidable gol del colombiano Bedoya para hacer estallar el Cilindro, empate 1-1 que encaminó al equipo de Mostaza Merlo a aquel título histórico en el Apertura después de 35 años sin dar la vuelta olímpica en el torneo local.
Ubeda en la Academia.
En abril de 2002, ambos protagonizaron otro apasionante duelo, esta vez con Coudet nuevamente como ganador el día que Nelson Cuevas eludió a Campagnuolo después de una electrizante corrida para dar un paso clave rumbo a la consagración. Un desenlace épico porque segundos antes había sido expulsado el arquero Ángel Comizzo, Martín Demichelis fue al arco en un tiro libre al borde del área que ejecutó el propio Ubeda y tras estrellar su disparo en la barrera dio inicio a la acción del gol de River.
Coudet frente a Racing en 2001. Archivo .
La victoria por 3-1 de Racing en 2003 en territorio millonario fueron los últimos 79 minutos que compartieron en cancha siendo rivales, más allá de que los dos firmaron la planilla cuando el Chacho volvió a San Lorenzo, duelo que lo tuvo como titular en el 2-1 del Ciclón y que Ubeda sufrió desde el banco como alternativa de la zaga Crosa-Grabinski. Una situación similar se dio en 2006, con Coudet representando a Rosario Central y Claudio nuevamente como alternativa de Racing.
Ya sin los cortos y ahora con pizarra en mano, volverán a enfrentarse. ¿Quién será el ganador?
El buen rendimiento de Alpine en la Fórmula 1 de 2026 no es ninguna sorpresa, y Racing Bulls tiene previsto introducir numerosas mejoras para contraatacar, según afirma el director del equipo italiano, Alan Permane.
Tras haber prácticamente dejado de desarrollar su monoplaza para 2025 a finales de mayo para dedicar sus recursos al proyecto de 2026, Alpine terminó en última posición en el campeonato de constructores del año pasado, pero ha subido al quinto puesto en la clasificación actual, por delante de Red Bull.
Pierre Gasly se clasificó séptimo en China y Japón, terminando esos Grandes Premios en sexta y séptima posición respectivamente, lo que contribuyó en gran medida a los 16 puntos del francés tras tres Grandes Premios, cuando Alpine solo logró 22 en toda la temporada pasada.
«Sinceramente, no creo que Alpine sea una sorpresa», comentó Permane. «Sabíamos que iban a utilizar la unidad de potencia de Mercedes, así que intuíamos que rendirían bastante bien con esa configuración. Creemos que no desarrollaron su coche en absoluto el año pasado. Aceptaron que iban a quedar últimos el año pasado. Y así dedicaron todo su tiempo disponible al coche de 2026.
«Así que, obviamente, han hecho un trabajo muy decente y son muy rápidos. Lo vimos cuando Pierre aguantó a Max [Verstappen] durante prácticamente toda la carrera de Suzuka, así que su coche es sin duda rápido».
Alan Permane, Racing Bulls
Foto de: Rudy Carezzevoli / Getty Images
El rendimiento de Racing Bulls, por su parte, ha sido desigual; en la clasificación fue el quinto más rápido en Melbourne, el octavo en Shanghái y el séptimo en Suzuka. Liam Lawson y Arvid Lindblad han conseguido sumar un total de 14 puntos, pero el equipo esperaba más.
«Creo que estamos pagando un poco el precio por nuestro rendimiento frente a los rivales contra los que competimos», dijo Permane. «Así que, sin duda, en el caso de Alpine, que abandonó la temporada pasada, no me sorprende verlos donde están. Desarrollamos nuestro coche a finales de año, así que esperábamos empezar un poco a la zaga.
«Creo que lo que necesitamos es más de lo que tenemos. El coche funciona bien, no parece tener ningún rasgo especialmente problemático. Solo necesitamos más carga, que es lo que estamos aportando. En general, parece similar al coche del año pasado, que funcionaba bastante bien en la mayoría de los circuitos.
«Creo que entendemos por qué funcionó mejor en Melbourne que en las otras dos carreras. Debería funcionar bien en las próximas. Dicho esto, Montreal fue una carrera en la que el año pasado sin duda nos costó mucho. Definitivamente no fue una de nuestras carreras más competitivas. De nuevo, creemos saber por qué fue así y hemos trabajado para asegurarnos de no repetir esos errores».
Liam Lawson, de Racing Bulls, en el GP de Canadá de 2025
Foto de: James Sutton / Motorsport Images
Tras la cancelación de las rondas de Oriente Medio en abril debido a la guerra de Irán, Racing Bulls va a introducir importantes mejoras en las próximas pruebas de Miami y Montreal, estando prevista que la última mejora sustituya a la anterior; el plan de desarrollo se complementará con actualizaciones menores.
«Espero que lo que tenemos previsto para pronto, lo que sé que tenemos en proyecto, nos impulse sin duda un poco más hacia esa batalla por el centro del pelotón», dijo Permane. «Mientras que, por el momento, estamos más hacia el centro, hacia la parte trasera del mismo.
«Tengo mucha confianza en que podamos mantener el ritmo, si no superar a los demás equipos de la zona media. Como he dicho, creo que partimos desde una posición un poco más retrasada que algunos de ellos. Creo que podemos hacer un muy buen trabajo. Ya dimos un buen paso de Bahrein [pruebas de pretemporada] a Melbourne. Como digo, tenemos otro buen paso previsto para la próxima carrera y luego otro más a partir de Montreal. Diría que habrá pequeños avances casi en cada carrera. Además, ya tenemos previstas otras dos o tres mejoras importantes. Y más allá de eso, realmente no se puede ver.
«Así que hasta el parón [de agosto], tenemos un plan. Por eso estoy muy seguro de que podemos mantenernos con ese grupo —estamos en una especie de grupo de cuatro, que son Alpine, Haas y Audi».
«En cuanto a acercarnos a los de arriba, no estoy seguro de que vaya a ser tan fácil. Por supuesto, daremos lo mejor de nosotros y lo intentaremos. Haremos todo lo que podamos. Están un poco por delante, sin duda luchando por los podios. Parece que este año va a ser difícil, pero veamos qué podemos hacer. Simplemente trabajaremos tan duro como podamos. Pero, como digo, estoy seguro de que podemos mantener o incluso aumentar nuestra competitividad en el pelotón medio».