Si hay algo que le sobra a Rodrigo Hernández – Rodri para la PlayStation y las figuritas- es confianza. Una autoestima que se ha empeñado en dejar en alto, casi hablando con el brazalete ajustado pese a estar lookeado con el coqueto equipo de gimnasia de la selección de España. El centrocampista está decidido a ganar el Mundial, confía en su favoritismo. Tanto que ante la pregunta de Olé sobre la resistencia que ha demostrado Argentina para revertir resultados empatados o adversos durante la fase mata-mata (Cabo Verde, Egipto, Suiza, Inglaterra) sólo pidió “ir a por el partido”:
“Evidentemente ese rasgo habla de un carácter competitivo que tiene esa Selección, de saber remontar situaciones adversas y de la personalidad. Tenemos en cuenta el tipo de equipo que es, intentaremos hacerles daño de la manera que podemos. La final puede pasar por muchas circunstancias, hay que ir a por el encuentro y tener ganas de ganas de conquistar y ser ambicioso. Ser nosotros mismos todo el partido”.
Rodri tuvo un mensaje que transversalmente estuvo presente en cada una de sus respuestas: no sentirse menor, confiar en que se logrará la Copa del Mundo como objetivo máximo. Es por eso que si bien “el estilo” era diferente en 2010, cuando España ganó su primer Mundial, el centrocampista rescató “la determinación” para pelear por el título. “Eso cogería de esa generación”, bajó un mensaje quizás también hacia adentro antes de enfrentar a Argentina, “un equipo muy, muy completo”.
La expectativa es alta. La fe está intacta en la cabeza del nuevo Hernández que aspira a repetir lo de Xavi y alzar el trofeo en Nueva Jersey. Tanto es así que -al ser consultado sobre los puntos altos y bajos de España- hasta se animó a decir que “tenemos pocas debilidades pero me las reservo”. Refrendando que la Roja es un equipo sólido ( “Hemos concedido sólo un gol”), que en ataque es potente ( “Manejamos bien nuestro área y la del rival”) y que además tiene control del medio.
¿Y si hay provocaciones? “Es una parte más del fútbol. Veremos cómo se desarrolla el juego. Me gusta pensar que es una selección que da el máximo y que no va por ese tipo de caminos sino ser contundentes, agresivos. pero si entramos en esa fase, hacer caso omiso y jugar a lo que se nos da bien y no entrar en provocaciones”, advirtió.
Eso sí: Rodri se despegó de su speech únicamente para disfrutar de hablar de su ídolo, Lionel Messi. “Es el mejor jugador de todos los tiempos y un jugador que ha sido capaz de liderar a su selección y llevarla en Qatar a ganar la copa del mundo, en este caso a la final”, señaló, antes de advertir que “ Argentina es mucho más que Messi”, recalcando que los finalistas “son los dos equipos que mejor juegan de manera colectiva”.
Un párrafo, casi un paréntesis, en un bloque diseñado discursivamente para posicionar a España con la convicción de que habrá título. “ El objetivo principal es estar el domingo donde vamos a estar. A partir de ahí, el objetivo es ganar la Copa del Mundo y teníamos el convencimiento de que así podría ser. Esta selección le ha ganado a grandísimos rivales y nos toca el rival más duro, el que más ha demostrado estar en forma. Es un test perfecto. Les dije a los chicos en las semifinales que había que tener más ganas de ganar uqe miedo a perder e intentaremos eso”.
Con la cinta puesta, el Rodri capitán que ha dado “un pasito más en el rol de liderazgo” y que está “aprendiendo de los capitanes anteriores” está embalado. Con ganas. Con deseos de ir a por ella. Por la Copa.



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