El incidente entre Bearman y Colapinto le recordó a Irvine un accidente mortal en Suzuka

Mientras la Fórmula 1 permanece en un receso forzado en abril tras las cancelaciones de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita, la atención está puesta en cambios en el reglamento que llegarán cuando la categoría vuelva a la acción el primer fin de semana de mayo en Miami.

Tras una reunión llevada a cabo la semana pasada, se determinó que continuarán las conversaciones para abordar las quejas de los pilotos sobre el gran énfasis en la gestión de la energía en la clasificación, al tiempo que también se analizan las preocupaciones de seguridad por las grandes diferencias de velocidad entre los autos por la diferente gestión de la energía, lo que provocó un serio accidente para Oliver Bearman al encontrarse con Franco Colapinto con una diferencia de velocidad de 45 km/h durante la carrera del mes pasado en Japón.

En ese sentido, Eddie Irvine, piloto de F1 entre 1993 y 2002, expresó su disgusto con las nuevas normas de la categoría y advirtió sobre las implicaciones que pueden tener en materia de seguridad.

Cuando se le preguntó qué piensa del nuevo reglamento en una entrevista con La Gazzetta dello Sport, Irvine comentó: «No me gusta en absoluto. Sin duda hay que hacer cambios, no es posible que todo se reduzca a la carga de la batería.»

«Me encantan los coches eléctricos, tengo cuatro, pero no tiene ningún sentido intentar hacer ecológica la categoría reina. Y estos monoplazas son peligrosos.»

Franco Colapinto, Alpine, Oliver Bearman, Haas F1 Team

Franco Colapinto, Alpine, Oliver Bearman, Haas F1 Team

Photo by: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images

El peligro al que alude, quien corrió para Jordan, Ferrari y Jaguar durante sus diez años en la F1, es el mencionado por las diferencias de velocidad que llevó al accidente de Bearman al encontrarse a Colapinto en Suzuka. En ese sentido, el irlandés trajo a colasión un incidente mortal ocurrido en la misma pista japonesa hace casi 34 años.

«Iba mucho más rápido que Franco Colapinto y tuvo que evitarlo», explicó Irvine. «Me recordó al accidente que le costó la vida a Hitoshi Ogawa en la F3000 japonesa. Afortunadamente, esta vez los coches no se tocaron.»

El accidente al que Irvine hace referencia tuvo lugar en el circuito de Suzuka, el 24 de mayo de 1992. En la vuelta 27 de las 35 de la prueba, Ogawa estaba atacando al británico Andrew Gilbert-Scott. Tras intentar sin éxito colarse por el interior en la recta de salida/meta, el japonés intentó sorprender a su rival por el exterior antes de la primera curva. Sin embargo, en la maniobra, los dos coches entraron en colisión.


Hitoshi Ogawa, en el centro, tras su victoria junto a Geoff Lees (a la derecha) en los 500 km de Monza de 1992, con un Toyota TS010, un mes antes de su fallecimiento.

Hitoshi Ogawa, en el centro, tras su victoria junto a Geoff Lees (a la derecha) en los 500 km de Monza de 1992, con un Toyota TS010, un mes antes de su fallecimiento.

Photo by: Motorsport Images

La doble salida de pista que siguió fue devastadora. Como el morro del coche de Ogawa pasó por encima del neumático y del alerón trasero de Gilbert-Scott, el paso por la grava no frenó lo suficiente su monoplaza, que acabó clavándose de morro en la escapatoria antes de despegar, pasar por encima del muro de neumáticos e ir a incrustarse contra un poste de sujeción de la valla de seguridad.

El accidente, en el que un camarógrafo, varios fotógrafos, así como Gilbert-Scott resultaron heridos, le costó la vida a Ogawa, quien fue sacado de los restos de su coche pero declarado muerto de camino al hospital debido a lesiones demasiado graves en la cabeza y las piernas.

Irvine tiene fresco aún ese recuerdo dado que competía entonces en ese campeonato de la F3000 japonesa, junto a otros futuros pilotos de F1 como Heinz-Harald Frentzen o Roland Ratzenberger.

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