Sin embargo, es interesante sacar del baúl la vieja ley francesa la historia se repite. Porque donde Benetton hace cuarenta años acabó llegando a Toleman a través de Tyrrell y Alfa Romeo y salvó a ese equipo levantando una nueva fábrica a cinco kilómetros de Enstone, desde donde conquistó la F1, no es en absoluto una idea tan descabellada que Gucci tenga las mismas ambiciones, nada menos que en esa misma instalación en la campiña inglesa.
Después de todo, Renault, tras detener el proyecto de motores de su propio equipo de F1 Alpine, también ha cerrado el grifo del dinero del equipo que trabaja en Inglaterra y en realidad solo queda esperar una adquisición de al menos una parte del equipo, que ahora todavía está en manos de Otro Capital, por parte de un actor externo.
En los pasillos se menciona a Mercedes como parte compradora, pero también se dice que Christian Horner, con un grupo de inversores, estaría tras la participación de Otro.
Pero ¿por qué Gucci se limitaría a un papel de patrocinador nominal y no adquiriría el equipo por sí mismo? Después de todo, Benetton ya dio el ejemplo hace cuarenta años, con nada menos que el mismo hombre al mando.
United Colors of….
Volvamos atrás en el tiempo. La historia de la marca italiana de ropa Benetton no comienza en la Fórmula 1. La empresa fue fundada en 1965 por la familia italiana homónima. Los tres hermanos Luciano, Carlo y Gilberto y su hermana Giuliana conquistaron toda Europa a finales de los años setenta con su ropa colorida, que acabó rápidamente con los aburridos y oscuros años setenta. La familia buscó expandirse en Estados Unidos y para ello llamó a la puerta, a finales de 1979, de un tal Flavio Briatore.
Flavio Briatore y Luciano Benetton en el GP de México de 1992.
Photo by: Paul-Henri Cahier/Getty Images
Por entonces apenas tiene 28 años, pero ya ha pasado por mil oficios y otros tantos fracasos. Aun así, Luciano Benetton ve algo en el joven de palabra fácil. Ambos proceden del campo italiano y detestan las convenciones que reinan en la conservadora Italia. Briatore se pone manos a la obra y en 1980 la marca abre su primera tienda en Madison Avenue, en Nueva York. Menos de cinco años después, Benetton tiene 400 tiendas en EE. UU. y en su apogeo incluso cerca de 800.
En aquellos años Benetton es conocida como rebelde, provocadora y disruptiva (¿oigo a alguien decir Red Bull?). No solo triunfa con un ojo muy afinado para detectar lo que está de moda, sino que combate al orden establecido y conservador con campañas (acompañadas del eslogan United Colors of..) centradas en la diversidad y contra el racismo, un tema especialmente espinoso en Italia. La imagen anti-establishment da a la juventud algo contra lo que rebelarse. Para reforzar esas campañas y su carácter descarado, Benetton entra en la Fórmula 1 (oigo a alguien decir Red Bull).
Cartel de United Colors of Benetton exhibido en París en 1989.
Photo by: Marc GANTIER/Gamma-Rapho via Getty Images
Por cierto, ese paso no se produce por iniciativa de Briatore. En ese momento está ocupado intentando mantenerse fuera del alcance de la justicia italiana (habría cometido fraude en una operación comercial) y además está perfectamente a gusto montando Benetton en Estados Unidos.
Luciano Benetton recibe la idea de entrar en la Fórmula 1 de Nanni Galli, un piloto italiano (una salida en F1 con Ferrari) que, tras su carrera automovilística, se incorporó al negocio textil de su padre. Los Nanni suministran, entre otras cosas, lana a Benetton, y es Nanni quien introduce a Benetton en el mundo de los coches rápidos.
Benetton ve el deporte como una excelente herramienta de marketing para ampliar aún más su creciente importancia en Estados Unidos. Como es sabido, Estados Unidos tiene una relación de amor-odio con la categoría reina, pero a comienzos de los años ochenta es sobre todo amor, con al menos un GP estadounidense en el calendario y durante algunos años incluso dos o tres. Terreno ideal para llegar a los clientes estadounidenses.
Patrocinio de equipos
Luciano Benetton está presente en el Gran Premio de Las Vegas a finales de 1982 y allí recibe el consejo de patrocinar a Tyrrell. Ese equipo gana la carrera en el aparcamiento del hotel Caesars Palace con Michele Alboreto, además cuenta con un piloto estadounidense en sus filas (Danny Sullivan), y así consigue conquistar a Benetton.
Sin embargo, Benetton impone una condición para un acuerdo de patrocinio: el equipo debe despedirse del patrocinador principal Denim Musk, una marca de aftershave. Benetton comercializa su propio aftershave y, además, el nombre de ropa denim en combinación con la marca de ropa Benetton resulta algo confuso. Tyrrell acepta y en 1983 aparecen en la parrilla los primeros coches patrocinados en exclusiva por Benetton.
Michele Alboreto, Tyrrell 011B
Foto door: Motorsport Images
Ese año, Alboreto gana el Gran Premio de Detroit con el Tyrrell 011B, pero eso no sacia el hambre de Benetton y, tras un año, se separa de Tyrrell.
La marca de ropa patrocina en 1984 a Alfa Romeo, que cuenta con Eddy Cheever, un piloto estadounidense bastante exitoso. El resultado es un fiasco. Riccardo Patrese logra un tercer puesto en Monza para el Benetton Team Alfa Romeo, pero eso es todo.
Adquisición de Toleman
También en 1985 el logo de Benetton sigue en los Alfa, pero el amor se ha acabado. Benetton va a lo seguro y decide que el siguiente paso debe ser un equipo propio.
La marca compra en mayo de 1985 por 2 millones de libras el equipo completo Toleman, un precursor directo del actual Alpine. El Toleman-Hart de Teo Fabi, vestido con los colores de Benetton, aparece por primera vez en la salida en Mónaco, y eso ofrece la extraña imagen de que los dos Benetton Alfa de Cheever y Riccardo Patrese comparten pista con el Benetton Toleman de Fabi.
Teo Fabi, Toleman TG185 Hart
Foto door: LAT Images
Fabi se retira, pero la carrera marca el comienzo de la aventura definitiva de Benetton en la Fórmula 1. En 1986, Toleman pasa a llamarse Benetton Formula, con Gerhard Berger y Fabi como pilotos y BMW como proveedor de motores.
Briatore toma las riendas
Briatore todavía no aparece entonces como jefe de equipo. En primer lugar porque no le interesa el automovilismo y en segundo porque mientras tanto ya ha sido condenado en su país y prefiere no cumplir la correspondiente pena de cárcel. No es hasta finales de 1988 cuando visita por primera vez una carrera de Fórmula 1, en Australia, y allí Benetton le pide que se encargue de los asuntos comerciales del equipo.
Lo que sigue es historia, tanto para Benetton como para Briatore: empezando por el fichaje de Michael Schumacher y un equipo estelar de diseñadores de primer nivel en 1991, hasta el primer título mundial para el alemán en 1994, el doblete un año después, la salida de Briatore a finales de 1997 y su regreso unos años más tarde tras la compra de Benetton por Renault.
Michael Schumacher y Flavio Briatore en 1993.
Photo by: Motorsport Images
En todos esos años, Briatore sobresale sobre todo en el plano comercial. Mientras otros equipos nombran como representante del equipo a técnicos con gasolina en la sangre y grasa en las manos, Briatore ha seguido siendo sobre todo ese dandi italiano de mil oficios y otros tantos fracasos, pero ahora con los contactos adecuados, siempre en busca de algún negocio. Ya sea arrancando a Schumacher de las manos de Eddie Jordan o comprando un equipo (Ligier) para hacerse con los potentes motores Renault.
Regreso
Por eso tampoco sorprende que Briatore sea recuperado en 2024 por Renault (la empresa matriz de Alpine) como asesor ejecutivo del equipo. La empresa francesa decidió entonces ponerle fin a su propio proyecto de motores para la temporada 2026, y no es descabellado pensar probablemente a más largo plazo quiera desprenderse del equipo por completo.
¿A quién mejor puedes traer a casa entonces que al primus inter pares de los arregladores? Exacto, Flavio. La última hazaña es atraer a Gucci. ¿Es una nueva marca italiana de ropa la salvación del Team Enstone y volverá Briatore, como jefe de equipo, a lograr lo mismo que consiguió hace 35 años con aquella otra casa de moda italiana, es decir, alcanzar el Olimpo en la F1?
Él mismo dijo lo siguiente al anunciarse el acuerdo entre Alpine y Gucci: «Team Enstone es conocido por hacer las cosas de manera diferente a los demás y ya antes demostró que la moda puede cruzar la meta en primer lugar en la Fórmula 1.»
Quién sabe…
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