
El piloto de Ferrari había sido citado junto con un representante del equipo una vez finalizada la carrera de Silverstone para responder por un supuesto incumplimiento del procedimiento bajo bandera amarilla.
Tras revisar las imágenes de video, la telemetría, los datos del sistema de posicionamiento, las cámaras a bordo y escuchar tanto al piloto como al representante de Ferrari, los comisarios concluyeron que Hamilton actuó de acuerdo con lo que exige el reglamento.
En la resolución explicaron que el británico redujo significativamente la velocidad al ingresar al sector afectado por la bandera amarilla y que, una vez que tuvo visibilidad del incidente, continuó disminuyendo la marcha mientras se preparaba para cambiar de trayectoria si era necesario.
Los comisarios también destacaron que Hamilton mantuvo el control de la situación en todo momento y que estaba listo para detener el coche en caso de haber sido necesario, cumpliendo así con el requisito de reducir la velocidad de manera apreciable y estar preparado para modificar su recorrido ante cualquier peligro.
Por ese motivo, determinaron que no existió ninguna infracción al reglamento deportivo y decidieron no imponer ninguna sanción.
De esta manera, Hamilton conserva el tercer puesto logrado en el Gran Premio de Gran Bretaña, detrás del ganador Charles Leclerc y de George Russell, sin modificaciones en el resultado oficial de la carrera.

Deja una respuesta