Un día como hoy: Michael Schumacher supera el récord de victorias en F1 de Alain Prost

El 2 de septiembre de 2001, Michael Schumacher superó el récord de 51 victorias en Fórmula 1 de Alain Prost, al ganar el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps.

Prost había sido el poseedor del récord desde 1987, cuando igualó la cifra de 27 de Jackie Stewart, y desde entonces siguió sumando casi tantas victorias, hasta su retirada en 1993.

La temporada 1993, casualmente, marcó la continua irrupción de Schumacher. Para 2001, ya se había convertido en cuatro veces campeón del mundo; su victoria en el GP de Hungría significó que igualaba a Prost tanto en victorias como en títulos, al asegurarse la corona de ese año con 94 puntos frente a los 51 de David Coulthard.

Prost sabía que su etapa como el piloto más exitoso de la historia de la F1 –según esa métrica– estaba llegando a su fin y lo aceptaba con serenidad. «Se merece este tipo de récord», dijo el francés sobre Schumacher. «Sé que ha estado muy motivado para conseguir este tipo de récord, lo cual es comprensible. No puedes ganar más de 50 carreras si no eres bueno y él es el mejor en este momento, uno de los mejores de todos los tiempos, y merece tener este récord».

Schumacher volvió a demostrar su talento en Spa-Francorchamps, aunque solo fue tercero en la parrilla tras la clasificación en una pista que se estaba secando; Williams copó la primera fila, con Juan Pablo Montoya y Ralf Schumacher unos dos segundos más rápidos después de apostar por neumáticos de seco antes que sus rivales.

Pero la carrera, llena de incidentes, dio al instante un giro a peor para Williams, ya que Montoya se quedó parado en la parrilla para la segunda vuelta de formación (después de que Heinz-Harald Frentzen sufriera la misma suerte antes), mientras que el coche de Ralf Schumacher fue dejado inexplicablemente sobre sus gatos antes de la segunda salida.

Esa segunda salida se produjo debido a un fuerte accidente de Luciano Burti, de Prost Grand Prix, tras una colisión con Eddie Irvine, de Jaguar, al entrar en la curva de alta velocidad Blanchimont. El brasileño, que sufrió una conmoción cerebral, fue descartado para el resto de la temporada.

Schumacher heredó el liderazgo en la segunda largada, con Fisichella ayudándolo involuntariamente a escaparse.

Schumacher heredó el liderazgo en la segunda largada, con Fisichella ayudándolo involuntariamente a escaparse.

Photo by: Rainer W. Schlegelmilch / Getty Images

Aunque esas primeras cuatro vueltas fueron declaradas nulas y sin efecto, lo que significaba que oficialmente nunca existieron, la segunda parrilla de salida se basó en la clasificación al final de la acción inicial, por lo que los Schumacher coparon la primera fila hasta que el error de los mecánicos de Williams sacó a Ralf de la lucha por la victoria, con ambos FW23 acabando al fondo del pelotón.

A partir de entonces, Michael Schumacher fue sencillamente intocable, aunque ayudado por Giancarlo Fisichella, de Benetton, que pasó como un vendaval del quinto al segundo puesto en la salida y ralentizó a los demás pilotos de cabeza. El recién coronado tetracampeón abrió una brecha de 20 segundos en la vuelta nueve, cuando realizó su primera parada en boxes.

Schumacher mantuvo ese ritmo para llevar su ventaja a 31 segundos sobre Coulthard, de McLaren, que finalmente había encontrado la manera de superar a Fisichella, en la vuelta 28, con solo ocho giros más por delante. Y eso a pesar de cometer un error en la vuelta 17, cuando el piloto de Ferrari se fue largo en Stavelot.


A partir de entonces, Schumacher se lo tomó con calma para cruzar la meta 10 segundos por delante de Coulthard, que fue subcampeón esa temporada, con Fisichella otros 18 segundos por detrás, mientras que Williams se quedó por poco sin sumar puntos.

Schumacher prácticamente no tuvo rivales por la victoria en Spa 2001.

Schumacher prácticamente no tuvo rivales por la victoria en Spa 2001.

Photo by: LAT Images via Getty Images

Así, Schumacher batió el récord de Prost con estilo, aunque insistió en que no le importaba demasiado.

«No puedo decir que me motiven mucho las estadísticas», dijo, «pero por supuesto significa algo tener ese número [52] en mi cuenta. Pero me alegraré más dentro de unos años, cuando esté sentado en mi sofá, con una cerveza y un puro, pensando en ello».

Mientras tanto, Prost reiteró lo impresionado que había quedado por el piloto que, estadísticamente, era ahora su igual.

«Sé mejor que nadie lo difícil que es ser campeón del mundo y lo muy difícil que es ser cuatro veces campeón», insistió el francés.

«Michael tiene las cualidades para triunfar con su talento y su concentración y motivación. Por eso creo que puede ser campeón cinco veces o incluso seis. Él y Ferrari son ahora una gran fuerza. No sé si puede ganar 60 o 70 carreras, pero no hay razón para que no».

Schumacher llegó a establecer una marca de 91 victorias que durante mucho tiempo pareció inexpugnable, hasta que Lewis Hamilton y Max Verstappen empezaron a reescribir los libros de récords.


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