21/04/2026 10:55hs.
El superclásico no terminó. Boca se llevó la victoria del Monumental, pero se sigue jugando entre los hinchas producto del pmico final en el que River reclamó penal por el empujón de Lautaro Blanco a Lucas Martínez Quarta. Mientras en Núñez continúa el malestar con Darío Herrera y Héctor Paletta, encargado del VAR, por no haber ni siquiera revisado nuevamente la acción y en el mundo del fútbol están divididas las interpretaciones, el juez principal se ganó una buena nota por su actuación en el superclásico.
Si bien no hubo una voz oficial, tanto Federico Beligoy, director nacional de Arbitraje, como Fernando Rapallini, gerente técnico, quedaron muy conformes y, según informó el periodista Germán García Grova, calificaron su labor con «8 o 9 puntos» y en el informe le destacaron su buena conducción de un partido caliente y el criterio que utilizó a la hora de mostrar las amarillas, que fueron 10 en total (seis para River, cuatro para Boca).
Por lo pronto, esa evaluación es muy distinta a la que por ejemplo realizó Javier Castrilli, ex árbitro internacional. A su criterio, después de una extensa trayectoria, la acción debió sancionarse como penal a favor del equipo de Eduardo Coudet y detalló su argumento, haciendo hincapié en que no es necesario que haya una caída aparatosa para considerar que hubo infracción.
“Un empujón no requiere que sea realizado con fuerza tal que haga caer al adversario sino que resulte suficiente para desestabilizarlo. Lautaro Blanco sorprende a un Martínez Quarta con ambos pies apoyados en la misma línea notándose claramente el impacto en los movimientos”, explicó en su cuenta de X.
Mientras tanto, en River se mantienen alejados de la pmica. Más allá de que Rodolfo D’Onofrio, ex presidente y siempre cercano a la dirigencia, decidió hacer pública en sus redes una fuerte crítica, la bronca de los dirigentes del club es interna porque concluyeron que la jugada merecía al menos una revisión en campo para observar de mejor manera el contacto.
El VAR en el partido de River y Boca no llamo para observar el penal a favor de River, fue clarisimo PENAL.
Habra JUSTICIA ? todo esta en duda.— Rodolfo D’Onofrio (@RodolfoDonofrio) April 20, 2026
Así lo analiza
Para , la jugada no tiene definición matemática: es interpretable si la intensidad de ese contacto (un riesgo innecesario que tomó Blanco) provoca el efecto de sacar de la jugada al rival, impidiéndole intervenir o directamente derribándolo. Acciones así a veces se penan y a veces no. En este caso, la intensidad pareció menor y el efecto está contaminado por l a exageración de Martínez Quarta en la caída.
La acción fue a los 48' del segundo tiempo, y tampoco es un detalle menor: no es ninguna regla escrita, pero Darío Herrera seguramente no quiso volver a tener los problemas que tuvo cuando un clásico de 2023 en el Monumental se definió con un penal a favor de River en el descuento, por un contacto de Sandez a Solari que muchos consideraron no sancionable: Herrera fue suspendido por Beligoy.
Respecto del VAR, en general la interpretación de cuerpeos, agarrones menores, efecto de pisotones, los asistentes de video la suelen dejar al árbitro de cancha, y por protocolo solo deben llamar cuando creen tener para mostrarle imágenes que muestren que cometió un error claro.














