Franco Colapinto se lució este domingo durante la carrera de Fórmula 1 en el circuito de Spa-Francorchamps, escenario de la décima ronda de la temporada 2026.
El piloto de 23 años se encontraba en la 12ª posición, justo detrás de su compañero Pierre Gasly y del Racing Bulls de Liam Lawson, mientras los tres luchaban por el último punto disponible de la carrera.
Gasly adelantó a Lawson, pero el neozelandés volvió a ponerse a la par del francés en la recta de Kemmel. En ese momento, ambos fueron sorprendidos por Colapinto, que aprovechó la línea interna para superar a los dos en una misma maniobra.
De esta manera, el argentino ganó dos posiciones de una sola vez y se colocó en la zona de puntos, resistiendo en la décima posición hasta el final de la carrera. Colapinto cruzó la meta con Gasly a menos de un segundo de distancia.
El argentino ya había comenzado muy bien la competencia al adelantar a Gasly y al Audi de Gabriel Bortoleto para pasar del 11º al 9º lugar en los metros iniciales del Gran Premio de Bélgica. Posteriormente, ascendió al octavo puesto de manera parcial tras el abandono de George Russell en la primera vuelta, luego de un contacto con Lewis Hamilton.
Hoy, domingo 19 de julio de 2026, el MetLife Stadium de Nueva York se viste de gala para algo que trasciende el fútbol. España y Argentina disputarán desde las 16 (hora argentina) la final del Mundial.Será la primera final entre dos selecciones hispanohablantes desde 1930, cuando Uruguay le ganó a la Argentina en la primera Copa del Mundo de la historia organizada por enteramente por la FIFA. Dos países que, hoy parecen increíblemente a los tiros, pero que comparten mucho más que un pelota: comparten sangre, palabras, dolores y alegrías que cruzaron el Atlántico hace más de un siglo.
Los números no mienten. Entre 1857 y 1940 entraron a la Argentina más de 2.080.000 españoles, según datos históricos. Representaron el 31,5% de toda la inmigración europea de esa época, solo por detrás de los italianos. Gallegos, andaluces, asturianos, vascos, catalanes y castellanos llegaron en oleadas huyendo de la pobreza rural, del servicio militar y buscando un futuro en esta tierra prometida que la Constitución de 1853 había abierto de par en par.
Buenas palabras de Antonio Banderas en la previa de la final entre España y Argentina.
Muchos se quedaron para siempre. Hoy, millones de argentinos llevan apellidos como Rodríguez, Gómez, Fernández, López o García, y sientan ese lazo en la piel. Y al revés: cuando la crisis pegó fuerte acá, miles de argentinos armaron las valijas rumbo a España, que se convirtió casi en “la provincia 22” para nuestra gente. Cuando no fue la sangrienta dictadura militar fue el corralito. Pero la Madre Patria siempre fue abrigo.
Ese cruce no quedó solo en los papeles. Moldeó dos sociedades. Los españoles trajeron costumbres, formas de hablar, recetas y una forma de ver la vida. Acá se mezclaron con lo criollo y lo italiano, y salió algo único: el asado con chorizo y morcilla que recuerda a la parrilla gallega, el mate al lado del café con leche, la tortilla de papa que convive con la milanesa napolitana. Es esa mezcla que hace que un argentino se sienta como en casa cuando pisa Madrid o Barcelona, y que un español se emocione con un buen bife en Buenos Aires.
Una vieja foto de Antonio Banderas con Leo Sbaraglia. (archivo EFE)
La cultura es el pegote más fuerte. Hablamos el mismo idioma, pero con acentos que bailan diferente. Ellos con esa “ce” y “zeta” marcada, nosotros con el voseo y la “ll” yeísta. Pero cuando leemos, todo se une. Cervantes y Borges dialogan en las bibliotecas de acá y de allá como si fueran contemporáneos. El Quijote y el Martín Fierro son dos caras de la misma moneda: el hombre luchando contra molinos de viento o contra la pampa infinita. Quevedo y Cortázar, Lorca y Alfonsina Storni, Unamuno y Bioy Casares. La Generación del 27 española encontró eco en nuestra literatura del boom y en los escritores que siguieron.
Y la música… La música es donde más se nota el alma compartida. El tango nació en los arrabales porteños con fuerte influencia española y gitana. El bandoneón llegó de Alemania, pero el ritmo y la melancolía tienen sabor andaluz. Gardel, el morocho del Abasto, tenía raíces que remiten a esa mezcla. Del otro lado, el flamenco con su duende, ese fuego que Lorca describía tan bien, se hermana con nuestra milonga y nuestro folclore. Solo pensar en cómo Piazzolla revolucionó el tango con toques de jazz y música clásica, mientras que en España Paco de Lucía fusionaba flamenco con todo lo que tenía a mano. Sabina y Charly García, Mecano y Soda Stereo, Rosalía y Cazzu… Las guitarras suenan distinto, pero cuentan las mismas historias de amor, desamor, barrio y nostalgia.
El músico y compositor argentino Gustavo Santaolalla con Antonio Banderas.
En el deporte, la rivalidad siempre fue sana y con historia. El mano entre las selecciones es casi perfecto: 14 partidos jugados, seis victorias para cada lado y dos empates. El único oficial fue en el Mundial de Inglaterra 1966: Argentina ganó 2-1 con doblete de Luis Artime. Después hubo amistosos recordables, como el 4-1 de Argentina en 2010 en el Monumental (con goles de Messi, Higuaín, Tevez y Agüero) o el doloroso 6-1 que metió España en el Metropolitano de Madrid en 2018. Pero siempre con respeto. Hoy, en esta final inédita, Leo Messi y compañía contra la nueva generación española con Lamine Yamal y compañía. Garra versus toque. Experiencia mundialista versus frescura.
Como dijo Antonio Banderas en su último posteo, con esa sensibilidad que tiene el malagueño: “Durante un rato España y Argentina serán rivales. Después volverán a ser lo que siempre han sido para mí: dos pueblos hermanos”. El actor, que trabajó con cientos de artistas argentinos y siente este lazo en carne propia, lo clavó: el deporte nos enfrenta sin dividirnos. Compite sin dejar de respetarnos. Y nos da la oportunidad de dar ejemplo como comunidades hispanas en todo el mundo.
Antonio Banderas con Ricardo Darín.
Cuestión de pensar en todo lo que construimos juntos. En el cine: desde las coproducciones históricas hasta actores que viajan de un lado al otro. En el teatro, en la gastronomía (la paella y el asado compartiendo mesa), en la ciencia y la universidad, donde investigadores de ambos países colaboran hace décadas. En los momentos duros también: España recibió argentinos en las dictaduras, Argentina abrió las puertas a españoles en la posguerra y en la Transición.
Esta final no es Argentina contra España. Es la Argentina y España abrazándose delante del mundo, mostrando que dos naciones con acentos distintos pueden competir al máximo y después levantarse juntos. Que el que gane, gane bien. Que el partido sea un espectáculo de golazos, gambetas y corazón. Pero al final, cuando baje la euforia, lo que queda es más grande que cualquier Copa: la certeza de que somos familia.
Hola amigos.
Hoy es la final del Campeonato del Mundo de Fútbol. Naturalmente quiero que gane España, pero también el fútbol y todo aquello que une a nuestros dos países.
Durante un rato España y Argentina serán rivales. Después volverán a ser lo que siempre han sido para mí:… pic.twitter.com/nzq4cKotG4
Somos los mismos que cruzaron el mar hace más de cien años buscando un futuro. Los mismos que hoy comparten memes, canciones y un “dale” que suena igual en Madrid que en Buenos Aires. Los mismos que, pase lo que pase en los noventa minutos (o los que sean), van a seguir admirando al de al lado. Que gane el fútbol. Que gane la hermandad. Que viva esta final histórica y que viva la unión de dos pueblos que, aunque estén separados por un océano, laten con el mismo ritmo.
El mensaje completo de Antonio Banderas
“Hola amigos. Es la final del Campeonato del Mundo de Fútbol. Naturalmente quiero que gane España, pero también el fútbol y todo aquello que une a nuestros dos países. Durante un rato España y Argentina serán rivales. Después volverán a ser lo que siempre han sido para mí: dos pueblos hermanos.
Quizá suene tonto decir esto, pero siento la necesidad de expresar que, pase lo que pase, yo seguiré admirando a los inmensos artistas argentinos con los que he tenido el privilegio de trabajar, seguiré admirando a sus jugadores de fútbol y, por supuesto, seguiré queriendo a mis muchos amigos de Argentina y a todo un país al que me siento profundamente unido.
El deporte tiene esa maravillosa capacidad de enfrentarnos sin dividirnos, de competir sin dejar de respetarnos y de recordarnos que la verdadera victoria nunca debería pertenecer al odio, sino a la admiración. Que gane quien mejor juegue. Y que, cuando el árbitro señale el final, celebremos todos algo mucho más importante que un resultado: la amistad entre dos países que hablan el mismo idioma, y la oportunidad que nos da la vida para con el buen comportamiento de jugadores e hinchas, de dar ejemplo, de enorgullecer y hacer brillar a las comunidades hispanas de todo el mundo. Si así es, ambos habremos ganado esa final”.
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Gracias a su victoria en el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1 de 2026, Kimi Antonelli ha vuelto a ampliar su ventaja al frente del campeonato, situándose 45 puntos por delante de su primer perseguidor.
A pesar de que la carrera estuvo plagada de contratiempos, es precisamente Lewis Hamilton quien recupera la segunda posición, ya que, tras provocar involuntariamente el abandono de George Russell, aprovechó la ocasión para superar a su compatriota —que sufrió su segundo cero de la temporada tras Mónaco— , por cinco puntos, al terminar cuarto este domingo.
Cuando llueve, llueve a cántaros para George Russell
«Podría ser peor, podría ser mucho mejor», afirmó George Russell al referirse a su tercera posición en la parrilla de salida de Spa, de haberse beneficiado de la penalización de Lando Norris, pero también de encontrarse muy por detrás de su compañero de equipo y líder del campeonato, Kimi Antonelli, quien se hizo con otra pole en el circuito de las Ardenas.
Sin duda, podría haber sido mejor, ya que Russell siguió sufriendo su desconcertante déficit de velocidad punta en comparación con su compañero de equipo, Antonelli, algo que Mercedes aún no ha llegado a comprender del todo y que dejó a su piloto sintiéndose «impotente».
También podría haber sido mucho peor. Solo hicieron falta dos kilómetros de la carrera del domingo para que Russell tuviera razón. Russell fue empujado hacia la grava de Les Combes por un Lewis Hamilton que sufría subviraje, pero no era con su antiguo compañero de equipo con quien tenía cuentas que saldar.
Para empezar, Russell nunca debería haber estado metido en esa batalla, pero la falta de recarga de la batería al salir de la primera curva lo dejó en una situación vulnerable en la recta de Kemmel, convirtiéndose en presa en lugar de cazador. El resultado final resultó catastrófico, ya que a su rival por el título, Antonelli, se le presentó una oportunidad de oro para reparar el daño causado por sus problemas en el Gran Premio de Gran Bretaña y aumentar enormemente su ventaja en la clasificación.
Puede que Mercedes cuente con el mejor paquete global de unidad de potencia, pero en el caso de Russell eso ha sido una bendición y una maldición. Le ha permitido luchar en cabeza, pero ya le ha causado tantas noches de insomnio que la noche del domingo promete ser otra de esas en las que dará vueltas en la cama.
– Fil Cleeren
Va a ser difícil detener a Antonelli
«Ha nacido para esto», afirmó Toto Wolff el sábado, cuando se le preguntó cómo es que Antonelli se muestra tan seguro y cómodo como el mejor piloto de la F1 en estos momentos, después de que el italiano lograra otra pole más —y con un margen convincente.
Andrea Kimi Antonelli, Mercedes
Foto de: Alastair Staley / LAT Images vía Getty Images
Al ver lo tranquilo que se muestra mientras controla el campeonato, y haciendo caso omiso de la mala suerte que ha tenido últimamente, no cuesta creer a Wolff: ese chico ha nacido para ganar carreras de F1 y liderar el campeonato.
Cada vez parece más claro que también nació para ganar un campeonato de F1, ¿no? Otro abandono de Russell le dio a Antonelli otra oportunidad de ampliar su ventaja a una distancia cómoda, todo ello mientras se hace cada vez más evidente que, en realidad, no necesita que la suerte le eche una mano en esta lucha. El italiano es, con diferencia, el piloto más rápido de Mercedes este año. Spa no fue más que otra gran actuación, con Antonelli en plena forma desde las primeras vueltas de la FP1.
Un adelantamiento a sangre fría a Leclerc para hacerse con el liderato fue la guinda del pastel para el joven italiano. Tras haberlo perdido únicamente por la desafortunada intervención del coche de seguridad virtual, simplemente se acercó al Ferrari y lo adelantó a la primera oportunidad.
En estos momentos, resulta muy difícil imaginar qué podría impedir que Antonelli se alzara con el título de este año.
– Oleg Karpov
McLaren da un paso adelante ante la inminente llegada de las mejoras
McLaren había ganado 10 de los primeros 13 Grandes Premios en esta fase de la temporada pasada —hay que reconocer que ahora tenemos tres carreras menos en el calendario, pero aun así—, por lo que es poco probable que haya mucha celebración esta noche en Woking.
Aun así, el equipo tiene motivos para marcharse de Spa animado por el rendimiento del MCL40 en el circuito de las Ardenas. Norris se colocó en la lucha por la victoria el sábado al clasificarse tercero, por delante del Mercedes de Russell y de ambos Ferrari. Una penalización de diez puestos en la parrilla le obligó a remontar el domingo, pero tanto el británico como Oscar Piastri volvieron a demostrar un gran ritmo de carrera.
Charles Leclerc, Ferrari; Oscar Piastri, McLaren
Foto de: Andy Hone/LAT Images vía Getty Images
El jefe del equipo, Andrea Stella, ya ha indicado que las mejoras comenzarán a llegar a partir del Gran Premio de Hungría del próximo fin de semana , por lo que es muy posible que los actuales campeones se conviertan en una fuerza más habitual en los primeros puestos tras el parón de verano.
– Federico Faturos
Red Bull rinde mejor de lo esperado y aprende de las dificultades de Silverstone
De cara al Gran Premio de Bélgica, Red Bull esperaba otro fin de semana difícil en lo que el director del equipo, Laurent Mekies, describió como un circuito «pobre en energía». Al fin y al cabo, Red Bull también había tenido dificultades en Silverstone.
En realidad, Spa-Francorchamps ofreció muchos más aspectos positivos de lo esperado. Para variar, Red Bull logró situar el RB22 en el rango de funcionamiento adecuado desde la primera sesión de entrenamientos, algo que este año no ha estado nada garantizado.
Verstappen aprovechó ese comienzo alentador para clasificarse segundo el sábado, aunque admitió que no habría conseguido una posición en la primera fila sin la ayuda de Isack Hadjar.
Durante la carrera, los periodos de coche de seguridad virtual se produjeron en momentos desafortunados para el cuatro veces campeón del mundo, mientras que Verstappen también señaló que le faltaba agarre con los neumáticos duros. Aun así, antes de este fin de semana, Red Bull habría aceptado sin dudarlo un podio para Verstappen.
Max Verstappen, Red Bull Racing
Foto de: Guido De Bortoli / LAT Images vía Getty Images
Si a esto le sumamos la extraordinaria remontada de Hadjar tras su penalización en la parrilla, Red Bull se marcha de Bélgica con muchos más aspectos positivos de lo que había esperado inicialmente.
– Ronald Vording
Gabriel Bortoleto desbanca a los Racing Bulls
Racing Bulls se ha convertido últimamente en una fuerza a tener en cuenta en la parte alta del pelotón medio, y sus rivales tenían un atisbo de esperanza después de que Franco Colapinto, de Alpine, superara a ambos VCARB en los entrenamientos del viernes y de que Gabriel Bortoleto, de Audi, se impusiera por los pelos a Liam Lawson en la lucha por la última plaza de la Q3.
El resultado de la carrera podría haber sido muy diferente, ya que Arvid Lindblad, que había sido el «mejor del resto» en la clasificación, se vio perjudicado por una intervención del coche de seguridad virtual en un mal momento, pero Bortoleto aún así realizó una carrera sólida para hacerse con la octava posición —y otros cuatro puntos cruciales para Audi, que ahora se encuentra a solo un punto del octavo clasificado, Williams, en la clasificación de constructores—.
Sin embargo, incluso sumando solo los dos puntos de Lindblad frente al único punto de Colapinto, Racing Bulls está ahora empatado con Alpine en la lucha por el quinto puesto, aunque la escudería con sede en Enstone se sitúa por delante gracias al podio de Pierre Gasly en Mónaco.
Antonelli movió bien desde la primera posición, pero luego fue adelantado por Verstappen antes de llegar a Eau Rouge, aunque el italiano recuperó el liderato en la recta de Kemmel.
Como era de esperarse, se vieron grandes diferencias de velocidad en ese sector, lo que permitió a Leclerc avanzar y adelantar también a Verstappen para tomar el segundo lugar. Mientras tanto, Russell y Hamilton llegaron a la par a Les Combes, lo que terminó en un contacto, el abandono del piloto de Mercedes y una penalización de cinco segundos para el de Ferrari.
La carrera fue neutralizada con el safety car, con Antonelli al frente, seguido de Leclerc, Verstappen, Piastri, Hamilton, Lawson, Lindblad y Colapinto, quien protagonizó un gran avance desde el 11° lugar de la parrilla. El top 10 lo completaban Bortoleto y Norris, el único con neumáticos duros en ese pelotón, donde los medios fueron la elección mayoritaria.
Checo Pérez también comenzó con neumáticos duros, pero pasó por pits durante la neutralización y cambió a blandos. Quedó 18° en el clasificador, por delante de Bottas, su compañero de equipo en Cadillac.
La bandera verde regresó en la vuelta 5 de las 44 previstas y Antonelli se mantuvo al frente, mientras que Verstappen recuperó el segundo lugar al adelantar a Leclerc. Piastri y Hamilton, por su parte, batallaban por la cuarta posición.
Pierre Gasly, Alpine, en la primera curva de la carrera en Spa.
Photo by: Steven Tee / LAT Images via Getty Images
Colapinto aguantó la octava posición con Norris detrás durante tres vueltas, hasta que el campeón reinante finalmente lo adelantó y relegó al argentino a la novena ubicación.
Piastri llegó luego a la par de Leclerc en Les Combes, pero un leve contacto entre ambos envió al australiano nuevamente detrás de Hamilton. La maniobra fue puesta bajo investigación por los comisarios, aunque finalmente desestimaron una sanción para el monegasco.
En la vuelta 12, Colapinto cayó al décimo lugar al ser adelantado por Gasly en el duelo interno de Alpine, aunque el francés ingresó a pits tres giros más tarde para cambiar los neumáticos medios por duros.
Colapinto se detuvo en la vuelta siguiente y regresó a la carrera en la 16ª posición, con Ocon entre él y Gasly, aunque el argentino logró adelantar posteriormente al piloto de Haas.
Por su parte, Checo Pérez se retiró de la carrera con un aparente fallo en la suspensión de su Cadillac.
Verstappen se encontraba a poco menos de tres segundos de Antonelli cuando el neerlandés fue el primero de los pilotos de punta en ingresar a pits para dejar los neumáticos medios y montar los duros. Esto ocurrió justo antes de que la carrera fuera neutralizada con un Virtual Safety Car para limpiar escombros en la curva 17, aunque nadie llegó a aprovechar la situación para realizar una parada.
Antonelli se detuvo en su siguiente paso por meta, pero cuando la bandera verde ya había regresado. Esto dejó a Ferrari con un 1-2 parcial, mientras Hamilton se quejaba por radio de la estrategia de su equipo.
Andrea Kimi Antonelli, Mercedes, Charles Leclerc, Ferrari
Photo by: Alex Bierens de Haan / LAT Images via Getty Images
Otra neutralización con Virtual Safety Car llegó en la vuelta 20 para limpiar la pista en la curva 15, y esta vez sí fue aprovechada por Leclerc, Hamilton y Piastri. Más atrás, también la aprovecharon Hadjar y los Audi de Bortoleto y Hülkenberg, que quedaron por delante de los Racing Bulls y los Alpine.
Cuando volvió la bandera verde, Norris era el líder, aún sin detenerse, con dos segundos de ventaja sobre Leclerc, quien regresó a la pista justo por delante de Antonelli y Verstappen. Hamilton, en tanto, cumplió su penalización de cinco segundos, pero luego perdió algo más de tiempo, ya que recibió la orden de salir cuando uno de sus mecánicos todavía estaba trabajando. El mecánico cayó al suelo, aunque afortunadamente no sufrió lesiones.
Leclerc tomó el liderato de la carrera al adelantar a Norris en la vuelta 23, en la recta de Kemmel. Antonelli alcanzó luego al piloto de McLaren, pero no pudo superarlo hasta el giro 26, momento en el que quedó a tres segundos de la punta.
En la pelea por la parte baja de la zona de puntos, Gasly y Colapinto avanzaban juntos: adelantaron a Hülkenberg y luego atacaron a Lawson. El francés superó al piloto de Racing Bulls, pero el neozelandés intentó responder en la recta de Kemmel, solo para que Colapinto sorprendiera a ambos y pasara del 12° al 10° lugar antes de llegar a Les Combes.
Norris ingresó finalmente a pits en la vuelta 31, tras caer incluso detrás de Verstappen, pero su detención fue un desastre: el equipo tuvo problemas con el neumático trasero izquierdo y permaneció parado durante casi ocho segundos. Regresó noveno a la carrera.
En la pelea por la victoria, Antonelli fue recortando la distancia con Leclerc hasta finalmente adelantar al piloto de Ferrari en la vuelta 34. Sin embargo, el monegasco logró mantenerse cerca del italiano, con Verstappen tercero a ocho segundos.
Tras 40 vueltas de carrera, Antonelli lideraba con poco más de un segundo de ventaja sobre Leclerc, mientras Hamilton adelantaba a Piastri para tomar la cuarta posición con el segundo Ferrari.
Más atrás, Colapinto intentaba defender la décima posición ante los ataques de Gasly y Lawson, en la lucha por el último punto disponible.
Antonelli finalmente se llevó la victoria con una ventaja de 1s952 sobre Leclerc, mientras que Verstappen completó el podio, a 11 segundos del italiano.
Hamilton cruzó la meta en cuarta posición, seguido por Piastri y Hadjar, quien completó una muy buena remontada desde el 21° puesto de salida.
Norris fue séptimo, por delante de Bortoleto y Lindblad, mientras que Colapinto se quedó con el último punto al terminar décimo, justo delante de Gasly.
La temporada de la Fórmula 1 continuará el próximo fin de semana con el Gran Premio de Hungría.
Antonelli movió bien desde la primera posición, pero luego fue adelantado por Verstappen antes de llegar a Eau Rouge, aunque el italiano recuperó el liderato en la recta de Kemmel.
Como era de esperarse, se vieron grandes diferencias de velocidad en ese sector, lo que permitió a Leclerc avanzar y adelantar también a Verstappen para tomar el segundo lugar. Mientras tanto, Russell y Hamilton llegaron a la par a Les Combes, lo que terminó en un contacto, el abandono del piloto de Mercedes y una penalización de cinco segundos para el de Ferrari.
La carrera fue neutralizada con el safety car, con Antonelli al frente, seguido de Leclerc, Verstappen, Piastri, Hamilton, Lawson, Lindblad y Colapinto, quien protagonizó un gran avance desde el 11° lugar de la parrilla. El top 10 lo completaban Bortoleto y Norris, el único con neumáticos duros en ese pelotón, donde los medios fueron la elección mayoritaria.
Checo Pérez también comenzó con neumáticos duros, pero pasó por pits durante la neutralización y cambió a blandos. Quedó 18° en el clasificador, por delante de Bottas, su compañero de equipo en Cadillac.
La bandera verde regresó en la vuelta 5 de las 44 previstas y Antonelli se mantuvo al frente, mientras que Verstappen recuperó el segundo lugar al adelantar a Leclerc. Piastri y Hamilton, por su parte, batallaban por la cuarta posición.
Colapinto aguantó la octava posición con Norris detrás durante tres vueltas, hasta que el campeón reinante finalmente lo adelantó y relegó al argentino a la novena ubicación.
Piastri llegó luego a la par de Leclerc en Les Combes, pero un leve contacto entre ambos envió al australiano nuevamente detrás de Hamilton. La maniobra fue puesta bajo investigación por los comisarios, aunque finalmente desestimaron una sanción para el monegasco.
En la vuelta 12, Colapinto cayó al décimo lugar al ser adelantado por Gasly en el duelo interno de Alpine, aunque el francés ingresó a pits tres giros más tarde para cambiar los neumáticos medios por duros.
Colapinto se detuvo en la vuelta siguiente y regresó a la carrera en la 16ª posición, con Ocon entre él y Gasly, aunque el argentino logró adelantar posteriormente al piloto de Haas.
Por su parte, Checo Pérez se retiró de la carrera con un aparente fallo en la suspensión de su Cadillac.
Verstappen se encontraba a poco menos de tres segundos de Antonelli cuando el neerlandés fue el primero de los pilotos de punta en ingresar a pits para dejar los neumáticos medios y montar los duros. Esto ocurrió justo antes de que la carrera fuera neutralizada con un Virtual Safety Car para limpiar escombros en la curva 17, aunque nadie llegó a aprovechar la situación para realizar una parada.
Antonelli se detuvo en su siguiente paso por meta, pero cuando la bandera verde ya había regresado. Esto dejó a Ferrari con un 1-2 parcial, mientras Hamilton se quejaba por radio de la estrategia de su equipo.
Otra neutralización con Virtual Safety Car llegó en la vuelta 20 para limpiar la pista en la curva 15, y esta vez sí fue aprovechada por Leclerc, Hamilton y Piastri. Más atrás, también la aprovecharon Hadjar y los Audi de Bortoleto y Hülkenberg, que quedaron por delante de los Racing Bulls y los Alpine.
Cuando volvió la bandera verde, Norris era el líder, aún sin detenerse, con dos segundos de ventaja sobre Leclerc, quien regresó a la pista justo por delante de Antonelli y Verstappen. Hamilton, en tanto, cumplió su penalización de cinco segundos, pero luego perdió algo más de tiempo, ya que recibió la orden de salir cuando uno de sus mecánicos todavía estaba trabajando. El mecánico cayó al suelo, aunque afortunadamente no sufrió lesiones.
Leclerc tomó el liderato de la carrera al adelantar a Norris en la vuelta 23, en la recta de Kemmel. Antonelli alcanzó luego al piloto de McLaren, pero no pudo superarlo hasta el giro 26, momento en el que quedó a tres segundos de la punta.
En la pelea por la parte baja de la zona de puntos, Gasly y Colapinto avanzaban juntos: adelantaron a Hülkenberg y luego atacaron a Lawson. El francés superó al piloto de Racing Bulls, pero el neozelandés intentó responder en la recta de Kemmel, solo para que Colapinto sorprendiera a ambos y pasara del 12° al 10° lugar antes de llegar a Les Combes.
Norris ingresó finalmente a pits en la vuelta 31, tras caer incluso detrás de Verstappen, pero su detención fue un desastre: el equipo tuvo problemas con el neumático trasero izquierdo y permaneció parado durante casi ocho segundos. Regresó noveno a la carrera.
En la pelea por la victoria, Antonelli fue recortando la distancia con Leclerc hasta finalmente adelantar al piloto de Ferrari en la vuelta 34. Sin embargo, el monegasco logró mantenerse cerca del italiano, con Verstappen tercero a ocho segundos.
Tras 40 vueltas de carrera, Antonelli lideraba con poco más de un segundo de ventaja sobre Leclerc, mientras Hamilton adelantaba a Piastri para tomar la cuarta posición con el segundo Ferrari.
Más atrás, Colapinto intentaba defender la décima posición ante los ataques de Gasly y Lawson, en la lucha por el último punto disponible.
Antonelli finalmente se llevó la victoria con una ventaja de 1s952 sobre Leclerc, mientras que Verstappen completó el podio, a 11 segundos del italiano.
Hamilton cruzó la meta en cuarta posición, seguido por Piastri y Hadjar, quien completó una muy buena remontada desde el 21° puesto de salida.
Norris fue séptimo, por delante de Bortoleto y Lindblad, mientras que Colapinto se quedó con el último punto al terminar décimo, justo delante de Gasly.
La temporada de la Fórmula 1 continuará el próximo fin de semana con el Gran Premio de Hungría.
George Russell sufrió su último mazazo en la temporada 2026 de Formula 1 después de que un contacto con Lewis Hamilton pusiera fin a su Gran Premio de Bélgica en la vuelta 1. Pero el británico estaba más enojado por la falta de carga de batería que lo dejó como un blanco fácil en la recta de Kemmel que por el contacto con el Ferrari en sí.
Russell salió tercero en Spa-Francorchamps, pero fue engullido por el grupo perseguidor en la larga subida a fondo desde Raidillon hasta Les Combes, la curva 5.
Tras ser adelantado fácilmente por Charles Leclerc, de Ferrari, Russell también se vio amenazado por Hamilton, que tomó el interior en la curva a derechas. Pero el piloto de Ferrari subviró hacia la esquina trasera derecha de Russell y mandó al británico a la grava, poniendo fin a la carrera de Russell en el acto.
Un frustrado Russell explicó que la batería de su Mercedes no logró recargarse cuando frenó para la horquilla de La Source en la salida, lo que, para empezar, lo dejó vulnerable a los ataques desde atrás.
«Hice una buena salida. Hice una gran primera curva y estaba pegado justo detrás de Verstappen, pero, por alguna razón, la batería decidió no recargarse en la curva 1», dijo Russell a los medios, incluido Motorsport.com.
«La batería no se cargó y salí de la primera curva con un 35% menos. Y como no se cargó, también tuve un problema con el boost. El turbo no se ajustó, así que no tenía potencia. Llegué a la cima de Eau Rouge con 0% de batería. Francamente, fue peligroso. Me pasaron por encima tres coches.
«No debería haber estado en esa posición en primer lugar. Por eso estoy tan enojado.»
George Russell, Mercedes
Photo by: Sam Bloxham / LAT Images via Getty Images
Hamilton recibió una penalización de cinco segundos por causar la colisión, pero Russell estaba menos molesto por el contacto que por el problema de la unidad de potencia que lo precedió.
«Lewis y yo, sinceramente, creo que fue un incidente de carrera», dijo Russell. «Él no lo hizo a propósito. Tuvo más culpa que yo. Pero no hizo nada temerario.
«Esa fue una de las cosas que más me enojó, que estuviera en esa posición en primer lugar. Estaba en una gran posición después de la curva 1. Estaba listo para luchar con los dos pilotos que tenía delante hasta la curva 5. En cambio, me pasaron por encima tres pilotos.»
Cuando Motorsport.com le preguntó cómo está afrontando su último revés tras una campaña 2026 de altibajos hasta ahora, respondió: «Ya estoy insensible a la decepción. Cuando ocurre tan a menudo, simplemente te acostumbras.»
George Russell, de Mercedes, ha sufrido su último revés en el campeonato de 2026 después de que un contacto en la vuelta inicial con Lewis Hamilton, de Ferrari, lo sacara del GP de Bélgica.
Saliendo desde la tercera posiicón, Russell fue adelantado fácilmente por Charles Leclerc en la recta de Kemmel y también afrontó el desafío del segundo Ferrari de Hamilton por el interior de la curva 5, Les Combes.
Cuando los dos británicos entraron en la curva lado a lado, Hamilton pareció subvirar hacia la trayectoria de Russell, tocando la esquina trasera derecha del Mercedes y enviando a Russell a la grava. Russell quedó atrapado en la escapatoria de grava y se retiró en el acto, provocando la salida del coche de seguridad durante las cuatro vueltas siguientes.
Es el último contratiempo para un piloto de Mercedes en el campeonato, tras haberse beneficiado apenas de problemas de su compañero de equipo Kimi Antonelli en Silverstone.
Pero con Antonelli liderando la carrera desde la pole al principio, se espera que la desventaja de 25 puntos de Russell respecto al líder italiano del campeonato vuelva a aumentar drásticamente.
Por radio, Hamilton dijo que se le puso en una «posición imposible» mientras subviraba en la curva 5, siguiendo la estela del Red Bull de Max Verstappen. El incidente fue investigado por los comisarios de carrera de la FIA y le aplicaron cinco segundos de penalización a Hamilton.
VIDEO: Así fue el choque entre Russell y Hamilton en el GP de Bélgica de F1