
El paddock de la Fórmula 1 amaneció con el cambio de normativas anunciadas por la FIA para los motores de 2027 y 2028 donde se acordó un incremento gradual en el flujo de combustible y en la potencia del motor de combustión interna para mitigar los problemas de gestión de energía, una situación que ya ha despertado los comentarios de los pilotos como Sergio Pérez.
Sin embargo, Checo Pérez mostró sus dudas en el día de medios del Gran Premio de Barcelona con la decisión del rumbo técnico y cuestionó el impacto real de las decisiones de cara al futuro.
Al ser cuestionado directamente sobre las nuevas directrices que buscan implementar una distribución definitiva de potencia de 60/40 para 2028, con un paso intermedio en 2027, el piloto de Cadillac admitió que prefiere mantener reservas hasta experimentar las modificaciones.
“Honestamente, no he visto lo que va a cambiar para 2028. Realmente no lo entiendo en el papel cuando me lo presentan, lo entiendo más cuando lo manejo en el simulador y esas cosas, así que creo que en este momento no he visto mucho de lo que está cambiando”, explicó el mexicano en la ronda de medios donde estaba Motorsport.com.
La complejidad híbrida frente a la esencia de la velocidad
Las modificaciones aprobadas por la junta de la categoría contemplan un aumento en el flujo de combustible del 5% para la próxima temporada y un 13% posterior para 2028, elevando la potencia de combustión hasta los 450 kW.
A pesar de estos esfuerzos por equilibrar el rendimiento y reducir las brechas de velocidad que preocupaban a las escuderías, Checo Pérez señaló que la naturaleza de las actuales unidades de potencia híbridas limita el factor de entretenimiento para los competidores.
“Bueno, creo que al final del día vamos a tener los mismos motores y va a ser muy similar, no va a cambiar el mundo, nunca va a volver a ser lo que solíamos tener, así que no espero que sea un gran cambio”.
Sergio Pérez cuestionó como los actuales coches penalizan la pureza de la conducción y hace que se vuelvan simples administradores de baterías.
“Los autos de ahora mismo son un poco más ligeros, así que en cuanto al balance son agradables de conducir, es solo que la cantidad de cosas con las que tenemos que lidiar con estos motores híbridos lo hace un poco menos divertido”.
Ante esta situación, el mexicano fue cuestionado cuáles coches de los que ha manejado han sido los mejores en su opinión, a lo que respondió: “¿Qué año? Oh, Dios mío, creo que cuando llegué aquí a la Fórmula 1 había grandes autos, 2011, 2020 fue un auto fantástico con el Mercedes rosa, ese fue un gran auto, e incluso mis años en Red Bull han sido autos fantásticos de conducir, muy disfrutables”, concluyó.

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