La reacción en Alpine al choque de Colapinto: "Eso pasa con las reglas que obligan a dar el coche a un rookie"

Franco Colapinto terminó contra las barreras en la segunda práctica del Gran Premio de Hungría luego de perder el control de su monoplaza en la última curva del circuito de Hungaroring.

El piloto argentino estaba completando su primer simulacro de clasificación del día con los neumáticos blandos cuando sufrió el accidente, ya que había tenido que cederle el coche a Paul Aron, piloto de reserva de Alpine, en la primera práctica libre como parte del reglamento de la Fórmula 1 que obliga a los equipos a dar participación a un piloto novato dos veces por coche a lo largo de la temporada.

«Franco todavía se estaba adaptando al nivel de agarre de la pista después de haberse perdido la FP1, pero eso sucede con las reglas que obligan a dar el coche a un piloto rookie, así que no hay ningún problema con eso», dijo Dave Greenwood, director de carrera de Alpine, al ser consultado sobre el accidente del argentino.

«En líneas generales, el agarre de la pista iba en aumento y además había bastante viento. Hasta ese momento estaba haciendo una muy buena vuelta y habría sido competitivo. Simplemente lo sorprendió la situación, sinceramente», agregó.

Colapinto no fue el único en tener problemas el viernes. Pierre Gasly, su compañero de equipo, tampoco logró ser competitivo y debió conformarse con el 14° lugar en ambas sesiones, lejos de las aspiraciones habituales de Alpine.

Franco Colapinto, Alpine

Franco Colapinto, Alpine

Photo by: Guido De Bortoli / LAT Images via Getty Images

El francés se mostró molesto por radio en reiteradas ocasiones y luego puso en duda que el equipo pudiera superar la Q1 en la clasificación del sábado. Sin embargo, Greenwood se mostró menos pesimista y explicó el enfoque de trabajo de Alpine durante los entrenamientos.


«Está claro que en este momento no tenemos el coche dentro de una ventana de balance con la que estemos conformes. Los viernes los utilizamos para explorar los límites, salir de esa ventana óptima de reglaje, y eso puede generar resultados bastante extremos en cuanto al comportamiento del coche. Esta noche se trata de analizar toda esa información para volver mañana con una puesta a punto más optimizada para la FP3», comentó.

Las dificultades de Alpine en Hungría llegan en medio de una seguidilla de carreras en la que la escudería cayó por detrás de Racing Bulls y Audi en la lucha por la zona media, mientras prepara un paquete de mejoras que debutará en Zandvoort, sede de la primera carrera tras el receso de verano.

De todos modos, Greenwood destacó que Alpine fue capaz de pelear con sus rivales directos el pasado fin de semana en Bélgica y volvió a mostrarse confiado en el ritmo de carrera del equipo para Hungría.

«Creo que, en definitiva, la semana pasada en Spa demostramos que todavía podemos competir, y eso es lo más importante. Me gustaría que el coche tuviera más rendimiento a una vuelta, pero por ahora lo que más nos está ayudando es que tenemos un buen ritmo de carrera y podemos plantear estrategias, además de utilizar los dos coches para luchar contra otros equipos».

«Nuestras mejoras están en camino. Estamos un poco desfasados con respecto al resto en este momento, pero después del parón todo debería verse de una manera mucho más positiva desde ese punto de vista. Aun así, seguimos estando en la pelea».


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