La victoria de Sepang quedará como una fecha especial en la historia de Red Bull. No solo porque Max Verstappen volvió a llevar al equipo al escalón más alto del podio, sino porque, por primera vez, el triunfo se logró con una unidad de potencia diseñada y fabricada en Milton Keynes.
Es la culminación de un reto que comenzó hace cinco años, cuando Red Bull decidió dar un paso que muchos en el paddock consideraron casi una locura: pasar de ser cliente de un proveedor de motores a convertirse en un fabricante completo, creando prácticamente desde cero una estructura capaz de competir con empresas que llevan más de medio siglo diseñando motores.
Laurent Mekies no ha ocultado la importancia del hito alcanzado en Malasia. «Lo de ayer es la recompensa por cinco años de trabajo fenomenal. Sentimos que el motor es una parte fuerte de nuestro paquete y sin duda nos ayuda en circuitos como Bakú o Malasia».
Sin embargo, el director del equipo Red Bull ha destacado un aspecto importante. En la Fórmula 1 actual, separar la contribución de la unidad de potencia de la del monoplaza se ha vuelto casi imposible.
Laurent Mekies, director del equipo Red Bull Racing
Foto de: Ashwith S Pai
«Hoy en día, todo está muy integrado entre el chasis y el motor. Ganamos y perdemos juntos. Hemos visto muchos avances por ambas partes y hay mucho más que la simple potencia o la carga aerodinámica. Se trata de integración, de ser capaces de sacar todo el partido al paquete en cualquier condición, tanto en seco como en mojado».
Probablemente, esta sea la frase que mejor refleja el alcance del proyecto de Red Bull. El RB22 que ganó en Sepang no solo cuenta con un motor de fabricación propia: es el resultado de una estructura que ha ido acercando progresivamente las dos almas técnicas del equipo, la del chasis y la de la unidad de potencia.
«Me quito el sombrero ante todos los que están en Milton Keynes» —prosiguió Mekies—; «es increíble que, tras solo cinco años de trabajo entre bastidores, hayamos conseguido ganar. Deben estar muy orgullosos de la enorme contribución que han aportado a esta victoria».
El éxito en Malasia cobra aún más valor si se tiene en cuenta de dónde partía Red Bull al inicio de la temporada. Mekies recordó que el retraso inicial superaba el segundo y que la fase más difícil de la remontada parecía ser precisamente la final.
«Empezamos con mal pie, pero, obviamente, nadie nos esperaba. Haber partido con más de un segundo de retraso y haber llegado a donde estamos hoy creo que forma parte del ADN de Red Bull Racing: tener una evolución muy sólida a lo largo de la temporada». En un momento dado, dentro del equipo, existía la convicción de que recuperar las últimas tres décimas sería especialmente complicado.
Max Verstappen, Red Bull Racing
Foto de: Srinivasa Krishnan
«Pensábamos que existía la posibilidad de quedarnos estancados a esas tres décimas de los mejores coches. En cambio, los chicos han hecho un trabajo increíble, tanto en lo que respecta al chasis como a la unidad de potencia, logrando recuperar precisamente esas últimas tres décimas que considerábamos las más difíciles». La actualización introducida en Bakú contribuyó a ese salto de calidad, pero Mekies no quiere señalarla como el momento decisivo. Fue más bien otra pieza de un proceso que comenzó mucho antes.
«No estábamos esperando una actualización mágica que, de repente, nos proporcionara el rendimiento. Sabíamos que teníamos novedades en camino y que Bakú sería la última. Simplemente era la continuación del proceso de desarrollo del monoplaza».
Hay además otro aspecto interesante del trabajo realizado en la unidad de potencia. Red Bull había cuestionado las evaluaciones iniciales de la FIA relativas al ADUO, al considerar que la metodología utilizada no reflejaba correctamente el panorama de rendimiento. El diálogo con la Federación continúa de cara a 2027, pero Mekies explicó que en Milton Keynes se decidió rápidamente centrar los esfuerzos en lo que se podía controlar.
«Hemos expuesto nuestros argumentos y explicado por qué, en nuestra opinión, esas evaluaciones no reflejaban correctamente la situación. Estamos debatiendo con la FIA cómo mejorar la metodología para el próximo año. Pero, llegado un punto, preferimos acallar las voces y centrarnos en las carreras».
Una frase resume bien la filosofía adoptada por Red Bull: «Preferimos encontrarnos en la situación de tener un motor potente sin ADUO que tener un motor débil y poder reclamar el ADUO». De hecho, la congelación del hardware no significa que se haya detenido el desarrollo de la unidad de potencia. Al contrario, sobre todo para un fabricante en su primer año de actividad, siguen existiendo numerosas áreas en las que intervenir.
Red Bull Ford Powertrains
Foto de: Red Bull Content Pool
«El ADUO intenta, en cierto modo, estimar la potencia máxima del motor térmico, pero hay un sinfín de otros factores de rendimiento que pueden desarrollarse y mejorarse. Los chicos han realizado un trabajo enorme en el paquete, en la manejabilidad, en los márgenes operativos y en muchos otros aspectos. Hay un enorme trabajo de desarrollo entre bastidores, incluso cuando no se puede modificar el hardware. Y creo que esto es especialmente cierto en nuestro caso, al ser nuestro primer año».
Sepang, por lo tanto, no solo representa el momento en el que Red Bull Powertrains ha podido inscribir su nombre en el palmarés de la Fórmula 1. También es la confirmación de un crecimiento que Mekies considera evidente desde hace varias carreras.
«La tendencia ya estaba clara antes de la primera victoria, con Monza, Madrid y Bakú. Ahora sabemos igual de bien cuántos pasos nos quedan por dar para poder aspirar a ganar con mayor regularidad». El primer objetivo, sin embargo, se ha alcanzado. Y probablemente mucho antes de lo que sería razonable esperar de una estructura que, hace cinco años, ni siquiera existía.
Red Bull ha construido su propio departamento de motores partiendo de cero, ha afrontado el primer año de la nueva era técnica frente a fabricantes con décadas de experiencia y, en la decimosexta carrera de su historia como fabricante de motores, ya ha ganado un Gran Premio.

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