
Antonella Roccuzzo celebró los tres goles de Messi en el triunfo de Argentina desde el palco del Arrowhead, acompañada por sus hijos, todos con la camiseta de la Pulga.


Antonella Roccuzzo celebró los tres goles de Messi en el triunfo de Argentina desde el palco del Arrowhead, acompañada por sus hijos, todos con la camiseta de la Pulga.

Con la misma claridad con la que juega, habla. Alexis Mac Allister tiene el manual de un volante todoterreno: toca, mete y genera. No es novedad. Eso es lo que muestra desde que se metió en el 11 de Scaloni de manera indiscutida. Y este martes, luego de que disputara los 90 minutos en el triunfo de la Selección ante Argelia, el jugador del Liverpool destacó la importancia de ganar en el debut del Mundial y lo comparó con el de Qatar. “Era lo que esperábamos, necesario. En la Copa del Mundo pasada no empezamos de la mejor manera, pero la terminamos ganando. Hoy sí pudimos comenzar con un triunfo”, inició.
La soltura adentro de la cancha también la muestra con los micrófonos. Mientras expresa que “estamos contentos de estar acá, disfrutando el momento”, los clips en redes sociales sobre su partido se llenan de visualizaciones. Y dentro de ellos, además del mapa de calor con su movilidad por toda la cancha y los porcentajes de pases precisos (un 94% en total: 60 de 64 intentados), aparece una jugada en la que fue importante y terminó en gol: el 2-0 de Messi. Alexis la agarró afuera del área, metió un derechazo, y en el rebote, el 10 convirtió su segundo tanto.
Y, como no podía ser de otra forma, el surgido en Argentinos se deshizo en elogios para con Leo: “Nada para describir. Si alguien pensaba que este equipo era mejor sin Leo, hoy quedó demostrado que es el más importante de todos. Tenemos que armar un equipo para él”, dijo. Clarito…
Por otra parte, Mac Allister destacó a Argelia a pesar de la diferencia con el 3-0 final comentando que “sabíamos que ellos son muy buenos, nunca los subestimamos” y se refirió a las lesiones que complicaron al plantel en los días previos al inicio del Mundial: “Si bien hubieron algunas, tuvimos tiempo para mejorar y llegar de la mejor manera”, expresó. Y el volante culminó con un deseo que comparte con todos los argentinos: “Ojalá sea una gran copa del mundo”. Que así sea…

La prensa deportiva internacional quedó rendida a los pies de Lionel Messi por el triplete que la Pulga marcó ante Argelia en el debut de la Selección Argentina en el Mundial 2026. Los elogios fueron enormes, justificados, con especial énfasis en los récords que batió el rosarino, que comenzaron apenas arrancó el partido, como único futbolista de la historia en participar de seis certámenes de la máxima versión de los representativos nacionales.
La admiración fue tremenda. Incluso en Portugal, donde el referente es Ronaldo. También, en Brasil, principal rival en Sudamérica. Y hasta en Inglaterra.
Mundo Deportivo, de Barcelona, potenció un dato: «Leo Messi destronó a Edson Arantes Do Nascimento, más conocido como Pelé, como el más grande de la historia de los mundiales. Nunca nadie ha hecho tantas contribuciones de gol en la competición (24), y es que hasta ahora tenía las mismas que el brasileño (21), pero con más partidos. Ahora es líder en solitario. Sin palabras». Esto por la suma de goles (16) y asistencias (8).
Sport, también de Barcelona, opinó: «Con 38 años, Messi sigue deslumbrando a todos y demostrando por qué es el mejor jugador de todos los tiempos».
Marca de Madrid: «Leo Messi lo ha vuelto a hacer. El astro argentino ha conseguido instaurarse, una vez más, en la cima del fútbol mundial a base de talento, goles y asistencias. Tras su actuación ante Argelia, con un Hat-Trick , el 10 albiceleste ya es historia de los mundiales, igualando a Klose como máximo goleador de la historia del torneo. Además, supera la marca del legendario Pelé. El brasileño se situaba en lo más alto del ranking de contribuciones mundialistas con 12 goles y 9 asistencias, que le hacían ser el rey. Hasta ahora. El ocho veces balón de oro ha deshecho el empate a 21″.
As de Madrid, la ciudad con mayor rivalidad de Barcelona: «Es admirable lo que este futbolista ha hecho por el deporte que tanta gente en el mundo ama. Messi es un compañero de vida. Messi somos todos. Porque quien siente el fútbol no puede separar su pasión de este personaje que un día vino de Rosario. Dos generaciones enteras han crecido escudriñando sus hazañas».
A Bola de Portugal tituló: «Messi es de otro mundo». Y opinó: «A sus 38 años, el capitán de la Albiceleste le recordó al mundo una vez más que todavía hay noches en las que el fútbol le pertenece».
La Gazzetta dello Sport, de Milán, tituló: «Eterno Messi, triplete en su debut en su sexto Mundial». Y opinó: «La historia no se repite, se supera. En 2007, el astro argentino anotó su primer doblete con su selección contra Argelia. Hoy, diecinueve años después, Leo lo supera: marca tres goles y sigue siendo el que decide el partido. Iguala el récord de goles de Klose en la Copa del Mundo».
L’Equipe tituló: «Uno, dos tres, viva Leo Messi». Y escribió: «Liderada por una actuación histórica de Lionel Messi, Argentina se impuso con comodidad a Argelia por 3-0 el martes por la noche en su primer partido del Mundial. El ocho veces ganador del Balón de Oro también igualó el récord histórico de goles del torneo».
Daily Mail, de Londres, tituló «Messi mágico». Y escribió: «El escandaloso Lionel Messi anota un impresionante triplete y los campeones vigentes consiguen una victoria aplastante en Kansas City».
Globo Esporte titulo: «Messi, Messi, Messi, camisa número diez hace tres y es el goleador». Y en el texto: «Mbappé anotó dos goles, Haaland también. Pero el día histórico del martes pertenece a un solo hombre: Lionel Messi. El número 10 marcó los tres goles en la victoria de Argentina sobre Argelia en el partido inaugural del Grupo J, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de los Mundiales, igualando el récord del alemán Miroslav Klose, ambos con 16 goles».
Bild de Alemania tituló: «Messi hace su magia, Zidane sufre». En el texto: «¡Es el orgullo de toda una nación! Argentina, campeona defensora, gana su primer partido del Mundial, celebrando un inicio de ensueño con una cómoda victoria por 3-0 ante Argelia. Por supuesto, todo gracias a la superestrella Lionel Messi (38). ¿Quién más? En su sexto Mundial, el capitán argentino deslumbra, anotando un triplete. Increíblemente, con sus goles número 14, 15 y 16 en mundiales, iguala el récord de Miroslav Klose».


La Scaloneta comenzó la defensa del título con una actuación brillante de Messi y con el estilo que identifica a este equipo. Todos los puntajes.


El 16 de junio quedará marcado para siempre en las fechas trascendentes del pueblo futbolero argentino. Es una fecha para enmarcar porque un tal Lionel Andrés Messi Cuccitini decidió inmortalizarla: en el 2006, debutó y metió su primer gol en un Mundial, y 20 años después volvió a marcar en el almanaque. Como si 20 estos años no fuesen 7.305 días, 1043 semanas y 240 meses. Leo ratificó que los 16 de junio tienen algo en su vida y marcó un triplete. Pero no uno normal: uno para sumarle otro récord a su récord mundialista, para convertirse en el jugador con más goles en la historia de las Copas del Mundo, alcanzando al alemán Miroslav Klose con 16 gritos. Genio. Gigante. Enorme, Leyenda. Inolvidable.
En el mismo tiempo que Argentina tuvo cinco presidentes (y seis mandatos presidenciales) y en el que el país tuvo un sinfín de devaluaciones, el tipo se mantiene ahí arriba. No cambia. Sigue siendo el mejor jugador del mundo y eso que está a una semana de cumplir 39 años. Y cuando algunos creían que su tiempo ya se había terminado, él volvió a demostrar cuán importante es para esta Scaloneta, que sueña con el bi, que transpiró para lograr esta primera alegría en el debut del 2026.
Como si el tiempo no le pesara. Desde el vamos quiso demostrar que quiere que su última imagen con esta camiseta sea impecable (que no se termine nunca, Leo): a los dos minutos decidió recuperar una pelota de cuatro, al lado del banderín del córner, para hacerle la segunda a Montiel. Nada de récords testimoniales: se convirtió en el primer jugador en actuar en seis mundiales, una marca que nadie le podrá quitar. Es verdad que Ochoa fue al banco ante Sudáfrica y que Cristiano Ronaldo tendrá acción ahora con Portugal, pero nadie le quitará a Leo ese gustito que los estadígrafos disfrutan más que el propio crack.
Cuando las papas quemaban, cuando Argelia se animaba y aún la gente se estaba secando el sudor por el gol anulado, decidió poner las cosas en su lugar. Y qué mejor que aprovechar el pase del enganche que fue De Paul (qué pedazo de jugador de Selección), para apretar el botón de la play y rememorar el pibe que fue: encaró, sacó el latigazo que se metió en el arco Luca Zidane (pudo haber reaccionado mejor), para hacer delirar a los más de 50.000 que estaban vestidos de celeste y blanco.
Fue un partido Messidependiente. Porque la Selección padeció por momentos a Argelia, no sabía cómo resolver algunas cuestiones tácticas pero el papá de Thiago, Mateo y Ciro quería que sus hijos que vieron el partido desde el palco con mamá Antonela tuvieran una noche de 10. Y él no les falló. Como no les falló nunca a los argentinos desde el mismo momento que decidió no aceptar la oferta de España. Y cuando había aroma a Arabia Saudita en 2022, decidió que era hora de hacer el segundo, y de derecha. Qué crack.
Pero siempre tiene más para el repertorio. Y no hay dos sin tres. Y este super hombre gritó el tercero con otro golazo para cerrar un partido que sólo su enorme nivel lo pudo liquidar. Porque no hubo tanta diferencia en el juego…
Llegando al estadio alguien le susurró que Mbappé lo había pasado en goles en Mundiales, que había llegado a 14 con su doblete a Senegal. Y entonces dejó en claro que hay un sólo rey: vos hacés dos, yo hago tres. Y así de un plumazo, lo dicho: alcanzó a Miroslav Klose, como máximo goleador de los Mundiales con 16. Y le sigue quedando tiempo para ir por más.
Es la bandera de este equipo y este comienzo de, teóricamente último tango, lo sostiene ahí arriba en el planeta fútbol. No quería un Mundial testimonial y lo mostró jugando 80’, administrando sus esfuerzos (pidiendo el cambio y dándole la cinta a Otamendi), pero no sus emociones. Como cuando metió el 1-0 y terminó al borde de las lágrimas. Como cuando festejó el tercero, con ese bailecito para atrás. Para escuchar por enésima vez el “Messiiii, Messiiii”. Para festejarlo con su familia, con dedicatoria especial para su abuela Celia como siempre y para abrazarse con la gente.
Que este tango siga sonando por siempre, Leo.


El triplete de la Selección ante Argelia en el Mundial 2026 se gritó en cada rincón de nuestro país pero, también, en uno que queda en otro continente, más precisamente a 17.000 kilómetros de distancia. Y es que al igual que en Qatar 2022, la banda argentina contó con el apoyo de Bangladesh.
Los tres goles que anotó Lionel Messi en el debut de la gran cita se festejaron con locura en Asia, donde miles de simpatizantes se reunieron a disfrutar el partido dentro de la Daffodil International University e invadieron un escenario cuando el astro frotó la lámpara en el estreno.
El triplete de Leo ante Argelia desató una inmensa celebración.

El superhéroe de nuevo traje flúo, diseño 2026, camina rumbo a la cabecera que da al atardecer de Kansas City, a las tiendas de merchandising y atracciones varias. “¡Dibu! ¡Dibu!”. El grito/alarido le llega. Es arenga. Es aliento. Él mira y sonríe. No baila: está enfocado. Está ahí, el tipo. Se lo propuso y ahí anda. Con los dos guantes puestos, férula mediante y el “familia Martínez” ploteado. Con su indumentaria a estrenar. Con la #23 eterna. Con aura. Emiliano Martínez did it.
Lo hizo. Pese a la fractura en la inserción del anular derecho. Si atajó una final UEFA con la mano rota, ¿quién lo iba a sacar de un debut en un Mundial? Nobody. Cautela mediante, claro: nadie se arriesgó. Entró porque estaba listo. Pero él laburó. Con “el mejor fisio”, Pablo Capuchetti, atento a cada ejercicio de rehabilitación. Con Martín Tocalli, el entrenador de los arqueros, diseñando todo para que durante la recuperación de una mano la coordinación macro no se perdiera.
Pelotas de tenis, de voley, más chiquitas, número cinco. Todo adaptado para que el marplatense llegara. Y con éxito de reflejos y de templanza. De jerarquía para resolver aquello que otro arquero podría haber sufrido y que él resolvió con oficio y jerarquía.
Habrá que preguntarle a Fares Chaïbi, #10 que lo buscó sorprender al primer palo, si esperaba ese puñetazo al córner. Nadie. Metió la mano y afuera. Es cierto: en la definición anulada por offside poco pudo hacer; el banderín hizo justicia y todo pasó, a fin de cuentas. Archivado, como chat de WhatsApp.
Como esa lesión ósea que preocupó a todo un país. Suspenso de ídolo que empezó a atenuarse cinco días antes del estreno, cuando la resonancia magnética reveló que el callo de la fractura estaba soldando. La señal que faltaba.
Y Martínez estuvo. Volvió. Atajó. Y leyó también. Moviendo la pelota cuando Argelia presionaba alto, de Cuti a Licha, para Montiel, Medina o Enzo. Lanzando largo en el final del primer tiempo, cuando el lateral izquierdo argentino había atacado bien la espalda de su marca y llevó a Argelia a caer en la trampa de hacer un foul a metros del área y con el final de primer tiempo haciéndole pressing (ojo de crack). O para buscar el mismo hueco en la génesis de la jugada del 2-0, con Leo en su radar antes de que Nico atacara, de que Alexis rematara, de que Messi la empujara.
Y él alza el puño. Ve el tercero. Se alegra. Disfruta. Quizás la mano aún duela. Pero el esfuerzo valió la pena.


Leo anotó por triplicado, llegó a los 16 tantos en Copas del Mundo e igualó la marca que tenía el alemán Klose.

El 2 a 0 de Selección Argentina a Argelia en Kansas, por la primera fecha del Mundial, fue una demostración de la concentración del equipo de Lionel Scaloni. La jugada arrancó con un córner de Messi desde la izquierda que fue rechazado y le cayó a Emiliano Martínez, quien estaba a varios metros del área. Con los pies, el marplatense tuvo la lucidez de observar que la Pulga había quedado libre como wing. El rosarino recibió y de primera habilitó a Nico González, quien había ingresado por Almada. El zurdo tiró el centro que tuvo otro rechace, y ahí apareció Alexis Mac Allister en posición de remate desde fuera del área.
El derechazo del volante del Liverpool no fue contenido por Luca Zidane, y ahí ya estaba Messi, ya en posición de nueve, para definir libre y engañar al arquero del Granada de España, cubierto con una máscara, lo que le ayudó a ocutar su semblante de desazón.


Lionel Messi sacudió el baúl de los recuerdos. A 20 años exactos de haber debutado en un Mundial, el 10 frotó la lámpara ante Argelia con un zurdazo imposible de atajar y puso a la Selección Argentina en ventaja en su estreno pero, también, protagonizó una sentida escena.
Tras convertir un golazo, el capitán dejó caer varias lágrimas de emoción. Y fue captado por las cámaras, que no tardaron en inmortalizar el momento.