Hoy, es el distinto de River. El que intenta una gambeta, el que cuando se enchufa y corre hacia adelante es capaz de sacarse a un rival de encima, generando la sensación de que algo bueno pasar. Puede sonar a poco, pero para este equipo de Eduardo Coudet, tener un jugador de esas características es un montón. Por eso, al igual que frente a Argentinos, Ángel Correa fue el mejor en Bogotá y se consolida como una pieza indispensable.
Aunque esta vez no convirtió como ante el Bicho, cuando selló el triunfo desde el punto del penal, el #10 le empieza a hacer honor a la camiseta que heredó de Juan Fernando Quintero. Con su pegada, de entrada envió el centro al área que pudo ser el 1-0 de cabeza de Lautaro Rivero. Con su inteligencia, se paró entre el doble cinco de Santa Fe y Rafael Santos Borré para moverse suelto. Y con su jerarquía, encaró, distribuyó con rapidez y sorprendió con su excelente estado físico en la siempre incómoda altura.
Si bien no realizó la pretemporada con Tigres de México, hizo su estreno en Núñez a menos de 48 horas de su vuelta al país y no tuvo descanso (acumuló 270′ en los últimos tres juegos), su paso por la Liga MX se reflejó en los 2.600 metros de altura de El Campín de Bogotá. Porque acostumbrado a jugar seguido en escenarios en Ciudad de México (2.240 msnm), Pachuca (2.400), Toluca (2.660) y Puebla (2.200), administró el aire para ir a buscar el arco rival y hasta para ir a presionar en la salida.
“Nos faltó estar más finos arriba y generar más situaciones, pero en casa y con nuestra gente vamos a hacer un gran partido y vamos a pasar”, expresó Angelito, la estampita de la esperanza que cerró los primeros 45’ siendo el futbolista que más gambetas intentó (4) y que más completó en la cancha (3), encarando por el centro y a veces recostado sobre la izquierda para intentar asociarse y generar fútbol con Tomás Galván.
Si en la parte final se apagó no fue por una caída en su juego sino por el cambio que realizó el Chacho. Porque mandó a la cancha a Thiago Almada para refrescar el medio y Joaquín Freitas se recostó por la derecha. Así, el campeón del mundo quedó aislado como único delantero, jugando mucho de espaldas y absorbido por los defensores de Santa Fe hasta que le dejó su lugar en el descuento a Juan Cruz Meza.
Pensando en la revancha en Núñez, la conclusión es simple y queda a la vista: en cuanto a la generación de fútbol y con Almada con falta de rodaje, Correa es el Ángel de la soledad…
Todas las frases de Correa luego del empate en Colombia
«Éramos conscientes de que iba a ser complicado por la altura que hay acá, porque la pelota corre diferente, y que por momentos íbamos a tener que sufrir. Es parte del juego. Tenemos la vuelta en casa con nuestra gente, vamos a hacer un gran partido y vamos a pasar».
«La altura se siente bastante. Ellos están acostumbrados al ritmo de la pelota, pero es un punto importante para nosotros y que otra vez no nos hayan convertido goles es importante para el equipo».
«Nos faltó estar un poco más finos arriba, tratar de generar más situaciones de gol. Lo intentamos, no pudo ser así, pero en casa será un partido totalmente diferente».



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