Por primera vez en esta temporada, Aston Martin ha conseguido completar una carrera llevando al menos uno de sus monoplazas bajo la bandera a cuadros. Sin embargo, no hay mucho que celebrar, también porque Lance Stroll se vio obligado a retirarse por una pérdida de agua del motor térmico. Pero para llegar a objetivos más ambiciosos hay que partir de pequeños pasos y reconocerlos, como en este caso.
No es ningún secreto que, antes de llegar a Australia, los AMR26 tenían dificultades para completar un kilometraje suficiente para disputar una carrera, viéndose obligados a limitar las tandas a una veintena de vueltas a causa de las fuertes vibraciones. Un fenómeno que ponía a prueba no solo a los pilotos –como se vio en China, con Fernando Alonso obligado a retirarse por la casi pérdida de sensibilidad en manos y pies– sino también a la batería, que tendía a fallar.
En las últimas citas no era raro ver a los mecánicos de Honda y Aston Martin trabajando también entre una sesión y otra, no tanto para afinar el setup o completar los preparativos, sino para resolver los problemas de la Power Unit que reducían el tiempo en pista. En Japón, sin embargo, el fin de semana fue decididamente más limpio, y esto representa una señal pequeña pero alentadora.
Lance Stroll, Aston Martin Racing, Fernando Alonso, Aston Martin Racing
Foto di: Clive Rose / Formula 1 via Getty Images
Uno de los principales problemas que han frenado a los AMR26 tiene que ver con las fuertes vibraciones y, en este frente, el fin de semana japonés ha ofrecido algunos indicios interesantes. Entre bastidores, Honda está trabajando intensamente para resolver la cuestión, que como se ha contado en los últimos Grandes Premios, no está ligada solo al motor, sino también al chasis, que funciona como una especie de caja de resonancia amplificando el fenómeno.
Las vibraciones llegaban hasta el volante y los pedales, es decir, a los puntos en los que las manos y los pies de los pilotos están anclados. En los test, Honda incluso había pedido mantener un nivel de combustible más alto para amortiguar parcialmente el fenómeno. Sin embargo, era una solución temporal, y la necesidad de intervenir de manera más profunda era evidente.
Precisamente por eso se está trabajando en dos frentes junto con los técnicos de Aston, interviniendo tanto en el lado del chasis como en el del motor. Honda había adelantado que el objetivo era tener una primera solución lista para Suzuka, la cita de casa, que aun no siendo definitiva pudiera contribuir a reducir progresivamente las vibraciones. En efecto, algo se probó el viernes, para luego ser retirado el sábado.
Fernando Alonso, Aston Martin Racing
Foto di: Simon Galloway / LAT Images via Getty Images
Hablando precisamente después de la clasificación, Alonso había explicado que, como piloto, las soluciones probadas en los entrenamientos libres habían aportado sus beneficios, mejorando la situación a su juicio en un 80%: “Sí, desde los test y respecto a las dos primeras carreras, lo que probamos ayer mejoraba en un 80%”, contó el piloto español en Suzuka.
Una noticia positiva para el equipo, aunque luego esas novedades fueron retiradas y no se usaron en carrera. “Teníamos algunas contramedidas para ir un poco más allá. Hubo un problema: en las sesiones probamos un elemento que representaba un paso adelante, pero no estábamos en condiciones de utilizarlo en carrera”, explicó Mike Krack, responsable de las operaciones en pista, después de la carrera.
“Estamos experimentando diferentes soluciones. Pero introducir componentes nuevos siempre conlleva cierto margen de riesgo, y esto debe sopesarse cuando se toman decisiones ligadas a la fiabilidad. Eran piezas recién producidas, así que preferimos no alinearlas en carrera. Dicho esto, el potencial está ahí”.
Fernando Alonso, Aston Martin Racing
Foto di: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images
A la espera de soluciones más definitivas, que requerirán tiempo, es evidente que se puede intervenir aunque solo sea para reducir las vibraciones que llegan al volante, de modo que se limite esa sensación de entumecimiento en las manos que ya ha condicionado tanto a Alonso como a Stroll en estas primeras carreras. El aspecto alentador es que los resultados del test efectuado el viernes fueron positivos, y ahora habrá manera de analizar con calma todos los datos recogidos.
La pausa de abril ofrece de todos modos la ocasión para trabajar tanto en la fiabilidad como en las prestaciones del coche, pero en Silverstone nadie se hace ilusiones de que exista una solución milagrosa capaz de darle la vuelta a su competitividad, también porque todos los rivales apuntan a introducir actualizaciones en Miami en el primer fin de semana de mayo. Sin embargo, haber completado una carrera permite disponer de un volumen de datos decididamente más amplio.
“Hemos completado la distancia total de carrera, y es un buen paso adelante en el frente de la fiabilidad. Además, hemos trabajado mucho para mejorar la fiabilidad de la batería. Paralelamente, también en la fábrica de Sakura estamos trabajando intensamente para incrementar las prestaciones del motor y para evaluar u optimizar la gestión de la energía”, añadió Shintaro Orihara, uno de los responsables de Honda.
“Es un trabajo que avanza en varios frentes. También el desarrollo de las prestaciones del motor desde el punto de vista mecánico no es una tarea a corto plazo, así que seguimos trabajando duro en segundo plano para mejorarlo. Hoy, sin embargo, hemos recopilado muchos datos sobre la distancia completa de carrera: información que nos ayudará a mejorar la manejabilidad y la gestión de la energía. Son datos valiosos de cara a las próximas cuatro semanas antes de llegar a Miami”.










