Etiqueta: Lewis Hamilton

  • Destacan la “inteligente” maniobra de Colapinto en el GP de Italia

    Destacan la “inteligente” maniobra de Colapinto en el GP de Italia

    Franco Colapinto fue destacado por Jolyon Palmer por lo que el expiloto británico consideró un movimiento que «fue más inteligente de lo que pareció inicialmente».

    El momento en cuestión refiere a la maniobra de adelantamiento que el piloto argentino realizó sobre Oscar Piastri durante el Gran Premio de Italia y que le permitió avanzar hasta la cuarta posición de la carrera.

    Colapinto había iniciado desde el séptimo cajón de la parrilla y se colocó sexto tras la primera chicana, al aprovechar el incidente entre Charles Leclerc y Lewis Hamilton que relegó a este último a la décima posición.

    Luego, en la segunda vuelta, el propio Leclerc perdió el control de su Ferrari al pisar fuera de la pista en la curva Parabolica, la última del circuito, y se estrelló contra la barrera de neumáticos. Piastri y Colapinto iban justo detrás, y el piloto de Alpine adelantó al de McLaren en la recta principal antes de que la carrera fuera neutralizada inicialmente con el coche de seguridad y luego detenida con bandera roja.

    «Creo que el movimiento de Colapinto, en realidad, quizá fue más inteligente de lo que pareció inicialmente», analizó Palmer durante la transmisión de F1 TV.

    Franco Colapinto, Alpine, es seguido por los McLaren durante el Gran Premio de Italia.

    Franco Colapinto, Alpine, es seguido por los McLaren durante el Gran Premio de Italia.

    Photo by: Simon Galloway / LAT Images via Getty Images

    «Si se fijan en su pulgar, pulsa directamente el botón de boost, lo que significa que está agotando la batería en esa recta principal».


    «Ahora bien, quizá lo habría hecho de todos modos, pero si yo fuera Franco y viera a Leclerc salirse y terminar contra el muro, sabría que el coche de seguridad aparecería inmediatamente. Tienes unos pocos segundos para intentar completar el adelantamiento. Después de eso, no importa en qué nivel esté la batería, porque estarás bajo el coche de seguridad, y ahora con bandera roja».

    «Así que quizá fue un movimiento muy inteligente por su parte agotar por completo la batería. Podría haberse convertido en un blanco fácil en el trayecto hacia Curva Grande, pero no importaba», explicó Palmer.

    Colapinto: «Hice algunas cosas inteligentes y otras bastante estúpidas»

    Colapinto fue consultado por la maniobra al terminar la carrera y respaldó lo dicho por Palmer sobre lo que pasó por su mente en ese momento puntual de la carrera en Monza.

    «Simplemente usé toda la batería porque sabía que iba a salir el coche de seguridad, o eso pensaba, eso esperaba. Así que usé la batería ahí y fui bastante rápido», comentó ante los medios, entre ellos Motorsport.com.

    El argentino estaba muy frustrado por la salida de pista que lo hizo caer de cuarto a 16º en el reinicio que siguió a la bandera roja, pero recuperó su habitual humor cuando se le señaló que aquella maniobra sobre Piastri había sido inteligente.

    «Sí, hoy hice algunas cosas inteligentes y otras bastante estúpidas, así que supongo que se compensan entre sí. Pero sí, aprenderé para la próxima», dijo entre risas.


  • Cómo Monza introdujo en la F1 una carrera de rebufo al estilo de los óvalos

    Cómo Monza introdujo en la F1 una carrera de rebufo al estilo de los óvalos

    Ha habido varios ejemplos de cómo el reglamento de la Fórmula 1 2026 ha cambiado radicalmente el estilo de carrera en algunos de los 24 circuitos del calendario, pero el festival de rebufos de Monza fue el ejemplo más dramático hasta ahora.

    Un término totalmente nuevo acuñado para describir el espectáculo de este año son las llamadas ‘carreras yo-yo’, en la que los coches pueden completar adelantamientos con facilidad usando el empuje extra de la batería, pero luego no pueden escaparse ni mantener esa posición cuando se quedan sin energía eléctrica.

    La carrera de 53 vueltas de Monza fue quizá la versión más extrema hasta ahora de las carreras yo-yo, con coches persiguiéndose unos a otros en grupos sin poder escaparse, porque el enorme rebufo en las largas rectas de Monza aumentó aún más la efectividad del modo de adelantamiento eléctrico, permitiendo que coches intrínsecamente más lentos se mantuvieran con el coche de delante.

    Eso fue más evidente con Max Verstappen, de Red Bull, que no tenía el rendimiento de unidad de potencia para desafiar realmente a los coches de Mercedes por la victoria. Pero el enorme efecto del rebufo combinado con las necesidades de despliegue de energía de 2026 significó que aún pudo mantenerse pegado a George Russell durante mucho tiempo, ya que el británico no podía escaparse, solo para quedar vendido cada vez que el neerlandés encontraba la forma de pasarlo.

    «Para ser sincero, [no lo disfruté] mucho cuando la gente simplemente te pasa como si fueras una tortuga», dijo Verstappen. «Con el modo de adelantamiento, parecía bastante prometedor, pero en cuanto me puse líder, fue muy difícil defender. Incluso cuando tuvimos el VSC, paramos, teníamos neumáticos mejores, estoy adelantando coches, pero en cuanto pueden mantenerse en ese modo de adelantamiento, es simplemente demasiado potente para que podamos defendernos de ello».

    Max Verstappen, Red Bull Racing

    Max Verstappen, Red Bull Racing

    Photo by: Andy Hone/ LAT Images via Getty Images

    Oscar Piastri y Lewis Hamilton, que habían perdido contacto con la pareja de cabeza antes del coche de seguridad virtual de mitad de carrera, también formaron un primer grupo de coches, al igual que Lando Norris y Pierre Gasly.

    Aquí es donde los veteranos pilotos de óvalos quizá intentarían trabajar juntos e intercambiarse el liderato a propósito de la forma más eficiente posible. Pero en un circuito mixto de F1 eso es mucho más difícil de hacer, y Russell y Verstappen se hicieron perder el uno al otro el tiempo suficiente para que Kimi Antonelli protagonizara una remontada espectacular a través del pelotón.

    «De alguna manera, con estas [regulaciones] de Fórmula 1, no es fácil completar un adelantamiento y seguir adelante», explicó el jefe del equipo McLaren, Andrea Stella. «Si ves cuánto le costó a Lando pasar a Gasly y luego empezar a cerrar la brecha con los coches de delante.

    «Vemos que ciertamente ha habido bastante entretenimiento, pero hasta cierto punto también hubo algunos problemas para que un coche más rápido pudiera competir si no sales en la parte delantera de la parrilla».


    El jefe del equipo Ferrari, Fred Vasseur, añadió: «El ritmo de carrera probablemente fue más o menos aceptable. El principal problema fue la velocidad punta y los adelantamientos. Nos resultaba bastante imposible atacar o defender. Cuando atacábamos a alguien, agotábamos la batería, y en la siguiente recta perdíamos la posición».

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes, George Russell, Mercedes

    Photo by: Andy Hone/ LAT Images via Getty Images

    Stella calificó el fin de semana del GP de Italia como uno de los fines de semana más ajetreados del año para su equipo mientras intentaba optimizar la estrategia y la puesta a punto para este nuevo estilo de carrera, que ha dominado la conversación en torno a los circuitos con gran demanda de energía.

    «Muy, muy ajetreado para todos, pilotos e ingenieros, gestionando la unidad de potencia y la batería en un circuito como Monza», añadió. «Esto se convierte en el elemento dominante de la carrera. Vemos que, junto con el rebufo, un coche más rápido en realidad puede tener dificultades para despegarse de un coche más lento.

    «Esto podría marcar una [diferencia por vuelta] de hasta medio segundo, la combinación del rebufo y el hecho de que tienes un coche detrás y empiezas a usar el boost para defenderte [de él], y luego pierdes mucho ritmo.

    «Monza 2026, creo, será recordada como la carrera más relevante con el nuevo reglamento. Requirió una gran calidad desde el punto de vista de la ejecución. Creo que la tuvimos, pero en general no estuvimos en la pelea por la victoria porque Mercedes tenía una ventaja de un paso sobre todos los demás».

    De hecho, el ganador final, Antonelli, fue el único piloto que rompió esa tendencia de carreras en grupo, al avanzar en el orden desde el 19º puesto en la parrilla. Antonelli hizo gran parte del trabajo duro al principio al avanzar del 12° al sexto puesto tras la resalida de la vuelta 6, lo que le dio la oportunidad de una improbable victoria remontando.

    Pero aunque parte del asombroso progreso de Antonelli puede atribuirse al despliegue de energía superior de Mercedes, el hecho de que fuera el único piloto en avanzar de grupo en grupo mientras su compañero Russell no podía despegarse de Verstappen en cabeza también demuestra que el piloto merece mucho crédito, con el italiano de 20 años mostrando habilidades de adelantamiento y colocación del coche agresivas pero meticulosas.

    «El factor diferencial hoy fue la capacidad de atravesar el tráfico», dijo el jefe de equipo de Antonelli, Toto Wolff. «Y lo hemos visto con otros grandes en el pasado. Lewis, que lo hizo en algunas carreras, y eso es lo que Kimi ha mostrado hoy. Simplemente no hay forma de detenerlo. Cuando un piloto y un coche son uno, entonces no hay nada que pueda detenerlos».


  • El misterio detrás del incidente entre Hamilton y Leclerc en Monza

    El misterio detrás del incidente entre Hamilton y Leclerc en Monza

    No hay nada particularmente nuevo en la forma en que Charles Leclerc y Lewis Hamilton se comportaron dentro y fuera de la pista el domingo, ni en la historia de la Fórmula 1 ni en el automovilismo en general.

    Los roces entre compañeros de equipo han alcanzado, en algunos casos, niveles de tensión que hacen que lo ocurrido entre los dos pilotos de Ferrari en Monza parezca relativamente menor. Pero en este caso particular, algo no termina de cuadrar. Quizá hay algo que se nos escapa, porque de lo contrario sigue siendo difícil de entender.

    Los grandes incidentes del pasado entre compañeros de equipo considerados «pilotos de élite» siempre han tenido un objetivo claro.

    Ayrton Senna y Alain Prost, Nigel Mansell y Nelson Piquet, Mark Webber y Sebastian Vettel, Nico Rosberg y Hamilton: todas estas parejas se convirtieron en rivales feroces cuando tenían un coche capaz de luchar por el campeonato del mundo; cuando, en otras palabras, el éxito dependía casi por completo de su capacidad para batir al piloto al otro lado del garaje.

    Tomemos el ejemplo más reciente. En 2013, el primer año de Hamilton en Mercedes, el coche permitió a Lewis ganar una carrera, mientras que Rosberg terminó la temporada con dos victorias. El W04 no era un coche ganador del campeonato, y la relación entre los dos pilotos de Mercedes siguió siendo excelente. La temporada siguiente, con la llegada de la formidable primera unidad de potencia híbrida de Mercedes, las cosas cambiaron drásticamente.

    De repente, el mayor premio estaba en juego, y la pareja pasó de comer pizza juntos en Mónaco a una intensa rivalidad deportiva que se extendió mucho más allá de la pista.

    Con Leclerc y Hamilton, el motivo es un misterio.

    Charles Leclerc, Ferrari, Lewis Hamilton, Ferrari

    Charles Leclerc, Ferrari, Lewis Hamilton, Ferrari

    Foto di: Sam Bloxham / LAT Images via Getty Images

    Vale la pena subrayar que lo que ha ocurrido entre los pilotos de Ferrari no es comparable con los ejemplos anteriores. Diga lo que diga Ferrari públicamente sobre sus ambiciones —entre otras cosas para mantener alta la motivación tanto en la pista como en la fábrica—, es difícil creer seriamente que sus pilotos estén luchando actualmente por el título mundial. Los números lo dicen, al igual que la historia de esta temporada.

    Tampoco hay un futuro que asegurar ni un estatus contractual por el que luchar. Ambos tienen las mismas oportunidades, y ambos tienen sus planes para 2027 resueltos desde hace tiempo. Y ambos, al fin y al cabo, están lo bastante bien pagados como para que resulte bastante inapropiada una broma escuchada ayer en el paddock de Monza: no, esto definitivamente no es un caso de dos personas peleándose por migajas.


    Y ese último punto es importante: en última instancia, a ambos les paga Ferrari para rendir para Ferrari. Son pilotos consagrados, de quienes cabría esperar un enfoque que siempre tenga en cuenta los intereses del equipo, especialmente cuando no tienen un coche capaz de hacer que una lucha por el campeonato del mundo sea una perspectiva realista.

    Hamilton pasó todo 2025 tragándose su frustración, incapaz de producir el nivel de rendimiento que su compañero de equipo entregaba de forma constante. Tras haber recuperado su ritmo, probablemente esté disfrutando de la oportunidad de demostrar algunas cosas, a todos, Leclerc incluido.

    Leclerc, mientras tanto, vio cómo su estatus crecía considerablemente el año pasado después de superar de forma constante al siete veces campeón del mundo. Apenas 12 meses después, la situación ha cambiado, con Hamilton ahora cómodamente por delante de él en la clasificación del campeonato.

    Pero la necesidad de demostrar tu valía frente a tu compañero de equipo suele ser más acuciante ante los medios, donde un podio puede definir toda una temporada y el futuro de un piloto rara vez está garantizado. Batir a tu compañero de equipo a cualquier precio puede ser una prioridad para alguien que lucha por conservar su asiento, no para dos estrellas consagradas cuyos futuros ya están asegurados.

    Frédéric Vasseur, Ferrari

    Frédéric Vasseur, Ferrari

    Photo by: Eric Le Galliot

    Ahora la pelota está en el tejado de Fred Vasseur. El jefe de equipo de Ferrari se reunió con ambos pilotos en su oficina en Monza antes de la carrera, pero parece que podría ser necesaria una segunda reunión.

    El principio es simple: los intereses del equipo deben estar por encima de las ambiciones individuales. Especialmente cuando el premio por el que luchan no es un campeonato del mundo.

    Una rivalidad puede ser un activo cuando empuja a un equipo hacia el éxito. Pero cuando no hay un campeonato del mundo en juego y empieza a ir en contra de los intereses del equipo, no se convierte en nada más que otro problema, y Ferrari ya tiene suficientes de esos.


  • ¿Quién durmió peor anoche tras el Gran Premio de Italia? George Russell

    ¿Quién durmió peor anoche tras el Gran Premio de Italia? George Russell

    Intento elegir los temas para esta columna con un poco más de imaginación que simplemente preguntarme quién lo pasó peor en el gran premio más reciente. Al fin y al cabo, no quiero aburrir a nuestros lectores escribiendo sobre Lance Stroll y compañía cada semana.

    Por eso no tenía realmente intención de escribir sobre George Russell. Después de Suzuka y Barcelona, colegas míos ya le han hecho dormir mal dos veces este año. Y, sin embargo, esta vez simplemente no puedo pasarlo por alto. Aunque, por un momento, estuve tentado de ocuparme de Flavio Briatore en su lugar, tras su extraña aparición en la rueda de prensa de jefes de equipo del viernes.

    Si Briatore cree de verdad que uno de los jueces de apelación estaba parcializado, muy bien. Pero lanzar una acusación de esa magnitud al ámbito público de una rueda de prensa de la FIA, maximizando en el proceso el posible daño reputacional tanto para la FIA como para McLaren —con el espíritu de «algo quedará»—, es una forma de hacer negocios que, incluso en la pecera de tiburones de la Fórmula 1, ya no encaja con los estándares éticos de 2026.

    Estoy bastante seguro de que, si los papeles se hubieran invertido, un caballero como Andrea Stella habría planteado teorías conspirativas de ese tipo primero en un entorno más privado, antes de buscar el máximo nivel posible de publicidad.

    Pero da igual. Flavio es Flavio, la obra de su vida está fuera de discusión, y guerreros insignificantes del teclado como yo probablemente deberíamos estar agradecidos de que, en una Fórmula 1 cada vez más homogeneizada, aún existan personajes como él. Para bien o para mal. Y recalco: lo digo completamente sin ironía. De verdad.

    Así que, George Russell. Otra vez.

    Si imaginan un universo paralelo sin Kimi Antonelli, la vida sería perfectamente buena para el piloto de 28 años. Fue el piloto más destacado de una generación excepcionalmente fuerte de Fórmula 2 en la que también figuraba un tal Lando Norris, que resulta ser el vigente campeón del mundo de Fórmula 1. Mercedes, como se predijo, ha desarrollado el paquete global más fuerte bajo el nuevo reglamento, Russell estaría liderando el campeonato cómodamente y estaría bien encaminado hacia convertirse por fin en campeón del mundo.

    Si tan solo Antonelli no estuviera ahí.

    Porque la extraordinaria remontada por el pelotón del italiano, ahora de 20 años, en Monza fue un punto de inflexión para Russell, y creo que apenas está empezando a darse cuenta de ello.

    Hubo un momento en la rueda de prensa de la FIA después de la carrera que ofreció un vistazo de eso. Antonelli ni siquiera había llegado todavía, aún abriéndose paso entre una triunfal entrevista de ganador tras otra para las televisiones, mientras Russell y el tercer clasificado Max Verstappen ya estaban sentados dentro de la sala con aire acondicionado en la parte trasera del paddock de Monza que suele servir de escenario para las sesiones oficiales de medios postcarrera de la FIA.

    El moderador Tom Clarkson señaló la desventaja actual de 66 puntos de Russell y preguntó al piloto de Mercedes cómo evaluaba sus opciones de convertirse de algún modo todavía en Campeón del Mundo de Fórmula 1 en 2026. Russell se puso reflexivo. Dijo cosas como: «Definitivamente Kimi lo tiene bajo control», «ni siquiera estoy pensando en una remontada», y que darle la vuelta a la situación sería «excepcionalmente difícil».

    George Russell terminó segundo detrás de su compañero de equipo Kimi Antonelli, quien había largado 19º.

    George Russell terminó segundo detrás de su compañero de equipo Kimi Antonelli, quien había largado 19º.

    Photo by: Andy Hone/ LAT Images via Getty Images

    Y, por encima de todo: «Simplemente estoy aceptando que las cosas son como son y voy a disfrutarlo de aquí en adelante e intentar ganar tantas carreras como sea posible».

    Bum.

    Está profundamente incrustado en el ADN de casi todos los pilotos de carreras creer que él es el más grande y el mejor. Incluso cuando el mundo exterior llega a una conclusión completamente distinta, los pilotos de carreras tienen la costumbre de encontrar explicaciones para la derrota que preservan su propia versión de la realidad.

    «Sí, ganó el otro. Pero si esto, aquello y lo de más allá me hubieran salido solo un poco diferente, todo habría sido completamente distinto».

    El problema de Russell es este: en Monza, hizo un trabajo casi óptimo de principio a fin. No cometió errores significativos, su equipo no lo saboteó y no fue víctima de ninguna circunstancia externa. Incluso la decisión de no parar bajo el VSC, que inyectó brevemente un nuevo impulso a la carrera mientras Russell logró, al menos durante un tiempo, mantenerse en su batalla de yo-yo con Antonelli, fue objetivamente lógica.

    Lo que queda, cuando se despoja todo lo demás, es esto: nada ni nadie podría haber detenido a Antonelli en aquel domingo histórico en el Parco di Monza.

    Fue uno de esos días especiales en los que se separa el trigo de la paja y algo genuinamente grande empieza a crecer. Como Montecarlo 1984 con Ayrton Senna, Spa 1992 con Michael Schumacher, o Interlagos 2016 con Verstappen.

    La actuación de Antonelli fue tan excepcional que ni siquiera el ADN de piloto de carreras de Russell, funcionando en pleno modo de autodefensa, pudo ya dar con una explicación plausible de cómo el tipo del otro coche podría haber sido batible de algún modo en circunstancias diferentes.

    Kimi Antonelli ha sido comparado con Ayrton Senna por más de un experto de la F1.

    Kimi Antonelli ha sido comparado con Ayrton Senna por más de un experto de la F1.

    Photo by: Simon Galloway / LAT Images via Getty Images

    Este puede ser el punto en el que Russell tiene que enfrentarse a la posibilidad de que cumplir el sueño de toda su vida de levantar el trofeo del Campeonato del Mundo en la cima del automovilismo vaya a ser muy, muy difícil mientras comparta equipo con este italiano despreocupado, cuyo talento natural Nico Rosberg ya no es el único en comparar con el de Senna.

    Y, sin embargo, es precisamente la historia de Rosberg la que quizá ofrece a Russell el último rayo de esperanza en el horizonte.

    A finales de 2015, quedaban muy pocas personas que creyeran que el alemán aún podía romper la supremacía de Lewis Hamilton con la misma maquinaria. Yo mismo escribí entonces que Rosberg probablemente nunca sería campeón del mundo. Me equivoqué.


    Hay muy pocos expertos que, en el contexto histórico, describirían a Rosberg como un talento mayor que Hamilton. Siete títulos mundiales cuentan su propia historia. Pero a finales de 2015, Rosberg se apartó, miró hacia dentro, de algún modo logró desplazar un poco más los límites de su propia capacidad y, en 2016, mediante una memorable muestra de determinación y con un poco de la suerte que tiende a favorecer a quienes la merecen, se convirtió después de todo en campeón del mundo de Fórmula 1.

    Quizá Russell debería invitar a Rosberg a una copa de Lambrusco y preguntarle exactamente cómo lo consiguió.

    Porque los logros extraordinarios requieren actuaciones extraordinarias, y Rosberg logró producir una al menos una vez en su carrera. Contra todo pronóstico.

    No puede haber duda de que Russell es uno de los mejores pilotos de su generación. Durante el próximo año o dos, averiguaremos si eso basta.

    La historia de la Fórmula 1 está llena de talentos excepcionales que nunca llegaron a ser campeones del mundo. Stirling Moss, por ejemplo. Ronnie Peterson. Stefan Bellof. O, en tiempos más recientes, Jean Alesi y Juan Pablo Montoya.

    ¿Podría la carrera de George Russell reflejar la de Giancarlo Fisichella?

    ¿Podría la carrera de George Russell reflejar la de Giancarlo Fisichella?

    Photo by: Motorsport Images

    Giancarlo Fisichella, otro italiano, también fue considerado durante muchos años un talento sobresaliente. En el invierno de 2004/05, cuando su equipo Renault por fin le había dado un coche capaz de ganar, escribí el reportaje de portada para una revista impresa: una previa de la temporada con los principales aspirantes al campeonato del mundo.

    Después de que saliera la revista, me llamó el entonces mánager de Fisichella, Enrico Zanarini. Estaba furioso porque, de entre todos, el compañero de equipo de Fisichella, Fernando Alonso, todavía en gran medida una incógnita en aquel momento, había aparecido en la portada. Tampoco, por cierto, había entrado Fisichella en las imágenes más pequeñas con los otros candidatos al campeonato, donde en su lugar habíamos elegido a pilotos como Schumacher y Kimi Raikkonen.

    Al final, Alonso realmente se convirtió en Campeón del Mundo. Y Fisichella pasó a la historia de los grandes premios no como campeón, sino como un talento eterno e incumplido.

    Russell se encuentra ahora en una posición similar.

    Cuando miremos atrás dentro de 20 años, ¿veremos una carrera como la de Fisichella: talento sobresaliente, pero finalmente ningún título? ¿O encontrará Russell un camino y se convertirá después de todo en un Rosberg?

    Si no, puede que uno de mis colegas en la redacción acabe teniendo razón cuando bromeó ayer: «Pronto será Russell quien haga las entrevistas en lugar de David Coulthard. La misma trayectoria profesional».

    Hay una cosa, sin embargo, que nadie puede arrebatarle a Russell.

    En lo deportivo, puede que haya sido uno de los perdedores del Gran Premio de Italia de 2026. En el plano humano, fue uno de los grandes ganadores de la tarde del domingo.

    George Russell admitió que Kimi Antonelli está rindiendo

    George Russell admitió que Kimi Antonelli está rindiendo «increíblemente bien».

    Photo by: Simon Galloway / LAT Images via Getty Images

    Nadie se lo habría reprochado si hubiera estado algo contenido durante los aplausos obligatorios a Antonelli en el podio. Al fin y al cabo, acababa de experimentar una de las humillaciones más dolorosas de su carrera en el automovilismo.

    Pero Russell soportó los abucheos y silbidos —de los que el público italiano realmente podría haber prescindido— como un caballero, y demostró qué gran deportista es.

    Antonelli merecía tener este campeonato bajo control, dijo. «Está rindiendo increíblemente bien».

    E incluso cuando Russell se permitió brevemente preguntarse cómo podría haberse desarrollado la carrera sin el VSC, añadió de inmediato: «Pero, ya sabes, eso no le quita absolutamente nada a la carrera de Kimi».

    Quizá no fue el que sostenía el trofeo mayor el domingo. Pero fue, sin duda, un deportista que sabe afrontar derrotas dolorosas como debe hacerlo un deportista.

    Flavio Briatore podría tomar ejemplo de él.


  • Hamilton reclama cambios en Ferrari tras el incidente con Leclerc en Monza: "Aquí no hay reglas"

    Hamilton reclama cambios en Ferrari tras el incidente con Leclerc en Monza: "Aquí no hay reglas"

    El Gran Premio de Italia es probablemente el peor escenario para que se geste una disputa entre compañeros de equipo, pero eso es lo que ocurrió en Monza cuando Lewis Hamilton terminó en un distante sexto puesto después de que Charles Leclerc lo empujara a la grava en la primera vuelta.

    Leclerc luego se salió de pista y golpeó contra las defensas de la curva Parabolica a alta velocidad al final de la segunda vuelta, provocando una bandera roja. El resultado del fin de semana fue que Hamilton perdió más terreno frente a los compañeros de equipo en Mercedes, Kimi Antonelli y George Russell, en la lucha por el título, mientras Ferrari cayó a 122 puntos de Mercedes en la clasificación de constructores.

    Antonelli está ahora 66 puntos por delante de Russell y 76 por delante de Hamilton, mientras Leclerc ocupa el quinto lugar, a 112 puntos de Antonelli.

    Hamilton ha sido crítico con la ejecución de Ferrari en varias ocasiones este año, especialmente al gestionar órdenes de equipo en escenarios en los que los pilotos llevan estrategias diferentes. En el GP de Países Bajos, sintió que se dejó escapar un podio cuando el equipo pareció vacilar sobre cómo hacer que Leclerc le dejara paso en un momento en que Hamilton rodaba más rápido con neumáticos más frescos.

    Hamilton claramente siente que debería haber tenido prioridad, dado que está más cerca de los pilotos de Mercedes que Leclerc en el campeonato de pilotos, pero la oportunidad se ha escapado.

    Hamilton habló con franqueza sobre sus posibilidades en el campeonato después de terminar sexto en Monza.

    Hamilton habló con franqueza sobre sus posibilidades en el campeonato después de terminar sexto en Monza.

    Photo by: Getty Images

    «Creo que desde hoy hemos perdido muchísimo terreno con ellos [Mercedes] en puntos», dijo a los medios, incluido Motorsport.com, en Monza.

    «Es demasiado tarde para que lleguen esas decisiones. Llegan muchas, muchas semanas tarde.

    «Todo lo que puedo hacer es intentar presentarme. Mañana por la mañana me levantaré y daré lo mejor de mí. En última instancia, hoy me siento enormemente destrozado por los tifosi, que vinieron a apoyarnos hoy.

    «Los chicos de la fábrica, que de verdad, de verdad lo están dando todo. Sabes, ayer realmente no ejecutamos tan bien. Creo que hoy pasó lo mismo.

    «Es duro. Estoy dando todo lo que puedo, pero a veces simplemente no es suficiente. Necesitas que todas las demás cosas encajen.

    Puede que Ferrari no haya tenido un coche lo bastante rápido para luchar por la victoria absoluta en Monza, pero hizo innecesariamente difícil la tarea de maximizar su potencial. Durante toda la clasificación tuvo dificultades para organizar a sus pilotos para que se dieran rebufo mutuamente – esencial en este circuito, dado el número de rectas – hasta el punto de que Hamilton estuvo a punto de quedar eliminado en la Q2.

    En su primera salida de la Q3, Hamilton fue enviado tarde desde boxes, por lo que le costó tomar rebufo de los coches de delante. Sí obtuvo un rebufo de Leclerc en su segunda salida y se alineó justo detrás de su compañero en la parrilla, al ser ascendidos al tercer y cuarto puesto por la sanción a Oscar Piastri por obstaculizar a Liam a Lawson.

    En el inicio de la carrera, Hamilton pareció poner el morro por delante en la línea interior hacia la curva 1, y luego seguía por delante en la curva 2, pero Leclerc lo empujó hacia afuera, sobre la grava. Leclerc mantuvo el tercer puesto mientras Hamilton cayó al 10º.

    Después de la carrera, Leclerc enmarcó el incidente en términos de responsabilidad mutua, diciendo: «fuimos demasiado lejos». Pero Hamilton lo vio de otra manera, aunque tomar la línea interior en la primera parte de esta chicana tiende a colocar al piloto en la línea exterior para la curva a izquierdas que sigue, invitando a colisiones como esta.


    Lewis Hamilton cayó al décimo lugar tras el incidente con Charles Leclerc en Monza.

    Lewis Hamilton cayó al décimo lugar tras el incidente con Charles Leclerc en Monza.

    Photo by: Getty Images

    «Yo iba por delante en la curva 2. En el vértice, iba por delante. No hubo ningún ‘nosotros’ en eso.

    «Mira, yo no corro sucio. Siempre he corrido de forma limpia y justa y siempre he dejado espacio.

    «He llegado al equipo e intentado ser respetuoso con el espacio y, desde luego, no poner al equipo en peligro. Me mantengo en eso y todo lo que puedo decir es de mi parte. Tienes que hablar con Fred [Vasseur, jefe de equipo] sobre la otra parte y las decisiones que se toman ahí.

    «En última instancia viene de arriba. Las decisiones se van filtrando hacia abajo. Empieza con Fred.

    «Solo puedes decir hasta cierto punto, empujar hasta cierto punto y gritar desde la cima de la montaña hasta cierto punto. Ayer dije que tenemos que mirar cómo nos comunicamos. Si seguimos viajando por el mismo camino, obtenemos el mismo resultado.

    «Seguimos obteniendo el mismo resultado. Tenemos que cambiar cosas porque no nos está ayudando a avanzar. Creo que son receptivos a ello y lo trataremos en privado durante los próximos, probablemente no la próxima semana, pero en particular después de la próxima carrera, para intentar ver cómo podemos hacer que las cosas sean diferentes a nivel procedimental, de modo que no pueda volver a ocurrir lo mismo.

    «Creo que los chicos de la fábrica están haciendo un trabajo realmente estupendo. No estamos ejecutando de forma tan limpia como podríamos. Desde luego, no tan bien como lo hacen ahora los otros equipos. Pero en algunos momentos de la temporada sí lo estábamos.»

    Ejecutar órdenes de equipo es una propuesta complicada para Ferrari, dado el estatus de Leclerc dentro de la organización. Se entiende que su entorno fue clave en el nombramiento de Vasseur, tras convencer a la alta dirección de que era necesario un cambio de régimen cuando Mattia Binotto era jefe de equipo.

    Pero si los compañeros de equipo se quitan puntos entre sí, el daño puede ir más allá de la carrera por el título de pilotos. El trofeo de constructores puede ser menos importante para los aficionados, pero el orden de ese campeonato determina la parte de los ingresos comerciales que corresponde al equipo. Por tanto, la indisciplina puede tener un efecto directo en el balance.

    «Creo que se reduce a las reglas de enfrentamiento», dijo Hamilton.

    «Cuando estaba en Mercedes, teníamos una regla de enfrentamiento por escrito. En realidad nunca lo tuvimos demasiado mal. Quizá momentos conmigo y Nico [Rosberg] un par de veces. Pero la mayoría de las veces fue bien.

    «Aquí no hay reglas.»


  • Por qué Toto Wolff ya sabía que Antonelli "caminaría sobre el agua" en el GP de Italia de F1

    Por qué Toto Wolff ya sabía que Antonelli "caminaría sobre el agua" en el GP de Italia de F1

    Al igual que hace seis años – cuando Pierre Gasly logró la victoria para AlphaTauri – el 6 de septiembre ha demostrado ser una fecha especial en el Autodromo Nazionale de Monza.

    En 2026, el héroe local Kimi Antonelli hizo estallar de júbilo al público italiano, después de que hubiera lágrimas entre los tifosi más temprano el domingo por la tarde tras el fuerte accidente de Charles Leclerc en la Parabolica.

    Antonelli protagonizó una remontada notable. Tras el cambio de su unidad de potencia y salir 19º en la parrilla, nadie esperaba que ganara – lo que en realidad formaba parte de la lógica detrás del cambio de unidad de potencia, quitarle toda la presión – pero Antonelli aun así logró hacer lo imposible.

    El líder del campeonato ya había ascendido hasta la 12° posición cuando apareció la bandera roja y, tras la resalida, continuó abriéndose paso por el pelotón como cuchillo caliente en mantequilla, camino de lo que Antonelli califica como su mejor victoria en Fórmula 1 hasta ahora.

    Fernando Alonso fue considerado muy optimista con su predicción de que Antonelli terminaría en el podio, pero Wolff sabía – aunque no quería decirlo en voz alta antes de la carrera – que el joven italiano era capaz de algo especial ante su público.

    «Pensé que uno de nuestros dos pilotos iba a ganar. O George, porque estaba en la pole [Russell salió segundo detrás de Gasly en la carrera], o Kimi, porque aquí en Monza va a caminar sobre el agua. Y también lo sentí ayer.»

    Wolff dijo que, al igual que el padre de Antonelli, ya podía sentir el domingo en Monza que algo especial estaba en el aire.

    Wolff dijo que, al igual que el padre de Antonelli, ya podía sentir el domingo en Monza que algo especial estaba en el aire.

    Photo by: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images

    Cuando se le preguntó por qué ya intuía después de la clasificación que Antonelli haría un milagro, Wolff continuó:

    «Hace tiempo que observo los niveles de energía, la actitud, la mentalidad o los patrones de comportamiento de los pilotos, y sabía que esa era su misión hoy: ganar la carrera.

    «Ayer charlé con su padre y su padre también lo veía venir.

    «Estos son esos momentos en los que puedes ver cómo se va desarrollando un fin de semana a través de las sesiones, sintiendo que podría llegar un momento especial. Pero sigue siendo un deporte mecánico, así que puede cambiar rápidamente.»


    De un fuerte accidente en la Parabolica al ‘momento de mayor gloria’

    Solo un piloto ha ganado alguna vez una carrera desde más atrás en la parrilla: John Watson en Long Beach en 1983.

    Significa que todos los presentes en Monza presenciaron algo especial, aunque Wolff se ríe cuando se le pregunta dónde se sitúa esta victoria entre las más especiales que ha vivido en la F1.

    «Esto suena muy poco romántico ahora, pero me olvido de las victorias», dijo. «Hay algunas que recuerdo. Quizá la primera, pero no es tan glamurosa como les gustaría. Es Pastor Maldonado en Barcelona. O Nico Rosberg con Mercedes-Benz, la primera en Mónaco. Y Lewis Hamilton ganando en Singapur.

    «Así que hay algunas de esas grandes. Y sin duda esta es una que recordaré.»

    Además de la espectacular remontada a través del pelotón, Wolff considera especial la victoria por otra razón: hace dos años, Antonelli sufrió un fuerte accidente en el mismo circuito cuando Mercedes le dio su debut en unos entrenamientos de F1 en Monza.

    Según Wolff, muestra hasta qué punto Antonelli ha evolucionado en un corto período de tiempo.

    «Es cómo se cerró el círculo», dijo. «Hace dos años, en FP1, probablemente fue el momento más difícil de su carrera para él y su familia. Un momento en el que todos dudaron, incluido él mismo.

    «Y luego, dos años después, es la mayor gloria, el momento más grande de su carrera, que probablemente vaya a ser uno de sus mayores momentos en general en el futuro.

    «Incluso si gana otros 200 grandes premios, ese siempre seguirá siendo especial. Y creo que esa es la perspectiva desde la que quiero verlo.»


  • El "bonito" momento de Verstappen en Monza con el padre de Antonelli se hace viral

    El "bonito" momento de Verstappen en Monza con el padre de Antonelli se hace viral

    Un momento tras la carrera entre Max Verstappen, de Red Bull, y el padre de Kimi Antonelli, Marco Antonelli, se ha vuelto viral en las redes sociales.

    Las imágenes del paddock de Monza mostraban a Verstappen acercándose a Antonelli padre después de que su hijo lograra su primera victoria en un Gran Premio en casa tras salir desde la 19.ª posición de la parrilla. El cuatro veces campeón se aseguró de dar un abrazo al italiano antes de que su hijo pudiera ir a celebrarlo con él. 

    Verstappen recibió elogios de los aficionados a medida que las fotos de ese momento se compartían en las redes sociales.

    «Muy tierno, muy bonito», comentó un aficionado en Reddit, mientras que otro escribió: «Max es y siempre será un tipo con clase».

    «Max es realmente el que tiene más clase… Yo todavía estaría enfadado porque Kimi me hizo perder la oportunidad de conseguir mi quinto título mundial la temporada pasada, jajaja», publicó otro aficionado.


    Otra persona publicó: «Creo que, en el fondo, simplemente se alegra de que Antonelli esté arrasando con Russell y le esté negando a este la mejor oportunidad que ha tenido de ganar un campeonato».

     

    Otros comentarios incluyeron: «¡Un gesto con clase, felicitar al padre por la victoria de su hijo en el GP de Italia!» y «Max no es un campeón de su generación, sino un campeón histórico. Tanto en la pista como en lo personal».

    Antonelli se hizo con el primer puesto en el famoso podio de Monza, acompañado por su compañero de equipo en Mercedes, George Russell, en segunda posición, y por Verstappen en tercera. 

    «Creo que este es el podio más especial de la temporada», explicó Antonelli durante la rueda de prensa. «Ver a todos los aficionados en la recta es sencillamente increíble. Y además, estar en casa le da ese toque extra. Estoy súper, súper contento con ello».

    La victoria del piloto de 20 años en Monza ha ampliado su ventaja en la clasificación de pilotos. Ahora cuenta con una ventaja de 66 puntos sobre Russell, que ocupa el segundo puesto. El siete veces campeón Lewis Hamilton le sigue en tercera posición, a 76 puntos de Antonelli y a 10 puntos de Russell.


  • Ganadores y perdedores de un memorable Gran Premio de Italia de F1

    Ganadores y perdedores de un memorable Gran Premio de Italia de F1

    Tanto si eres fan adoptivo de las divisivas carreras yo-yo de la Formula 1 2026 como si no, no se puede decir que al Gran Premio de Italia le faltaran cosas a las que prestar atención. El campeón electo —listo lo dijimos— Kimi Antonelli brindó una remontada para la historia con la aprobación de los tifosi de Ferrari, mientras que la propia Scuderia tropezó en el primer obstáculo en su carrera de casa.

    Ganador: Kimi Antonelli

    El domingo parecía destinado a ser un día de emociones encontradas para los tifosi. Acudiendo en masa y estableciendo un nuevo récord de asistencia en el proceso, los aficionados se congregaron en el Templo de la Velocidad para venerar a Ferrari, solo para quedar decepcionados por lo que les ofreció su equipo nacional.

    Pero las posibles lágrimas tras el violento accidente de Charles Leclerc en la vuelta 2 pronto dieron paso a una alegría y un orgullo absolutos cuando Antonelli protagonizó una remontada para la historia, logrando la primera victoria italiana en la carrera de casa del país desde 1966.

    Después de la llegada, las retransmisiones mostraron una imagen de aficionados de Ferrari sosteniendo una bandera italiana adornada con el nombre de Kimi, lo que sugiere que muchos de los asistentes, con todas las entradas agotadas, pudieron pasar rápidamente de venerar a su institución nacional a celebrar a su nuevo héroe nacional.

    La clase magistral de Antonelli le dio la recompensa definitiva. Ser recibido por un mar de aficionados en la recta principal de Monza mientras subía al escalón más alto del podio más glorioso de la F1. Sin embargo, a diferencia de los años de Michael Schumacher, aquel famoso doble golpe de los himnos nacionales alemán e italiano sonó en orden inverso.

    Con la casilla de Monza marcada, ¿seguro que la del campeonato mundial es la siguiente?

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes, George Russell, Mercedes

    Photo by: Clive Rose / Formula 1 via Getty Images

    Perdedor: George Russell

    La remontada de Antonelli fue tan espectacular para él como aleccionadora para Russell, quien prácticamente agitó la bandera blanca al final de la carrera cuando se mencionaron las probabilidades del campeonato.

    No hubo mucho que Russell hiciera mal, y de no haber sido por las artimañas de clasificación de Max Verstappen, habría estado en la pole el sábado. Simplemente da la sensación de que ha encontrado la horma de su zapato en su compañero de equipo más joven, y simplemente igualar a Antonelli ya no será suficiente.

    «Kimi merece tener el control de esto», dijo Russell. «Ni siquiera estoy pensando en una lucha, una remontada ni nada. Va a ser excepcionalmente difícil superar esa brecha, así que simplemente estoy aceptando que las cosas son como son».

    Pueden pasar muchas cosas en 10 carreras, pero si Antonelli no estaba ya con el control de crucero puesto, entonces asestó un golpe psicológico en Monza.

    Ganador: Max Verstappen

    Déjaselo a Verstappen para rescatar un podio en una carrera en la que tenía pocas razones para lograrlo, luchando con una mano atada a la espalda contra el despliegue de energía superior de los coches de Mercedes. Cómo pudo Verstappen pelear con Russell durante tanto tiempo, no tenemos ni idea.


    Pero lograr el tercer puesto, por delante de los dos McLaren y pese a claros problemas con el eje trasero del RB22, fue el mejor resultado posible al que podía aspirar. Para un hombre que detesta este tipo de carreras yo-yo dominadas por la batería, seguramente una parte de él también debió de disfrutar del duelo.

    Charles Leclerc, Ferrari, Lewis Hamilton, Ferrari

    Photo by: Andy Hone/ LAT Images via Getty Images

    Perdedor: Ferrari

    Ferrari llegó a su carrera de casa armada con su última tanda de mejoras aerodinámicas para hacer su coche más eficiente en la veloz explosión de Monza, así como con su segunda mejora permitida de la unidad de potencia, que se cree que recortó su déficit de caballos en un 30-40%.

    Pese a un inicio alentador el viernes, no fue suficiente cuando todos los mandos se subieron al máximo, aunque el déficit de dos décimas de Ferrari en clasificación en un circuito hambriento de potencia sugería que su progreso era al menos genuino.

    Pero para un equipo que quería dar pasos adelante en la ejecución de su fin de semana de carrera, la carrera fue otra experiencia dura, con Leclerc en el centro de todo. Tras ser atacado por su compañero de equipo Lewis Hamilton por el interior de la curva 1 en la salida, que se convirtió en el exterior para la curva 2, Leclerc se fue hacia fuera mientras obligaba a Hamilton a salirse.

    Leclerc dijo que intentó «hacer la curva 2 lo más cerrada posible», pero no lo bastante cerrada como para dejarle espacio a Hamilton, mientras el británico caía al décimo puesto. ¿Un simple incidente de carrera o una cuestión de que Leclerc compitió contra su compañero más duro que contra nadie? Es una pregunta que solo él puede responder. Pero su carrera pronto terminó con un golpe seco al perder el control de su coche en la salida de Parabolica y estrellarse con fuerza contra las barreras en la vuelta 2.

    Ferrari probablemente nunca iba a derrotar a los coches con motor Mercedes en casa, como demostró el hecho de que Hamilton no pudiera seguir el ritmo de los líderes, pero los tifosi seguramente esperaban algo mejor que un sexto puesto y un abandono.

    Ganador: Alpine

    Tras su sensacional primera pole el sábado, Pierre Gasly no pudo seguir el ritmo de los líderes el domingo pese a sus mejores esfuerzos por complicarle la vida a Russell en la salida, como debía.

    Pasar de primero a séptimo no suena demasiado impresionante de forma aislada, pero Alpine sí terminó al frente de la zona media de la F1, que era el resultado que habría firmado antes del fin de semana.

    Franco Colapinto estaba llorando al hablar con los medios sobre su extraño error en la primera Lesmo, que le robó la oportunidad de estar ahí arriba con Gasly, pero probablemente no habría terminado más arriba del octavo puesto en lugar del noveno de todos modos.

    En cualquier caso, Alpine sacará mucha moral de este fin de semana mientras busca recuperar el control de la lucha por el quinto puesto en medio de los avances de RB.

    Lance Stroll, Aston Martin Racing

    Lance Stroll, Aston Martin Racing

    Photo by: Andy Hone/ LAT Images via Getty Images

    Perdedor: Aston Martin – Honda

    Aston Martin puede haber mejorado significativamente su coche en Hungría, pero las mejoras de Honda durante la temporada han sido moderadas en el mejor de los casos y dejaron al equipo completamente expuesto en Monza, desapareciendo de nuevo por detrás de Cadillac.

    Ni Fernando Alonso ni Lance Stroll llegaron a la meta, debido a «aparentes daños en el coche» para el español y a un problema hidráulico en la máquina del canadiense.

    2027 no puede llegar lo bastante pronto para el equipo de Silverstone.


  • Alpine "volvió a la realidad" el domingo en Monza, dice Gasly

    Alpine "volvió a la realidad" el domingo en Monza, dice Gasly

    Pierre Gasly y Alpine tenían toda la intención de jugar sus cartas a fondo en el Gran Premio de Italia 2026 de F1 tras la sorprendente pole position de la víspera. A pesar de buenas salidas, el francés no pudo, sin embargo, creer en ello durante mucho tiempo, ya que a su monoplaza aún le faltó claramente rendimiento frente a las escuderías de punta.

    Lógicamente, después de la inmensa alegría al término de la clasificación, la caída progresiva de Gasly en la jerarquía del inicio de carrera y la séptima posición final dejan un regusto algo amargo. Pero al salir de la prueba de Monza, aun así prevalece lo positivo, ante un resultado finalmente mucho más «lógico» que la hazaña del sábado.

    «Creo que hay que estar muy satisfechos con todo el fin de semana», declaró Gasly en Canal+. «Está claro que después de [un día como] ayer, te dan ganas de soñar y de decirte que quizá sea posible durante toda una carrera.»

    «Pero creo que hoy hemos vuelto más a la realidad. Hicimos algo mágico ayer, esperábamos que nos costara mantener detrás a los McLaren, los Ferrari, los Mercedes, así que al final estoy contento.»

    Una buena salida pero sin rebufo

    Pierre Gasly resistió bien a George Russell en la primera largada en Monza.

    Pierre Gasly resistió bien a George Russell en la primera largada en Monza.

    Photo by: Sam Bloxham / LAT Images via Getty Images

    Gasly había empezado muy bien la carrera de su primera pole en F1, con una salida limpia en la que mantuvo a raya a George Russell… durante una vuelta, antes de que el piloto de Mercedes tomara el mando al inicio de la segunda vuelta.


    «Hacemos una muy buena primera salida», cuenta Gasly, quien añadiría más tarde que rápidamente quiso «cerrar la puerta» a Russell. «Me adelantan enseguida, ya en la primera recta, porque al quedarme delante, estaba claro que era difícil sin el rebufo.»

    Finalmente, la bandera roja retrasó lo inevitable, ya que Gasly, entonces segundo, fue superado después por Verstappen en la séptima vuelta, antes de una décima vuelta especialmente difícil en la que Lewis Hamilton, Oscar Piastri y Kimi Antonelli lo adelantaron para relegarlo al sexto puesto, una posición que ocuparía durante mucho tiempo antes de ser superado también por Lando Norris en la vuelta 21.

    «Y luego, la segunda salida es buena. Después, consigo mantenerme un poco – las primeras 10-12 vueltas – en el grupo bueno. Y en cuanto me descolgué un poco más, a 3-4 segundos, fue demasiado complicado, ya no lograba seguir.»

    «Hay muchas cosas positivas que sacar», repite. «Está claro que todos habríamos querido soñar con algo mejor, pero sigue siendo una muy buena carrera cuando vemos que nos peleamos un poco con Norris – que ganó las dos últimas carreras – y que terminamos a tres segundos de Hamilton.»

    «En conjunto hay muchas cosas positivas que sacar, espero que podamos mantener este rendimiento en los próximos GP», concluyó, mientras que su compañero Franco Colapinto, que salió séptimo y luego tuvo una salida de pista cuando era cuarto, también terminó en los puntos, en novena posición.


  • Tras la victoria de Antonelli en Italia, ¿ha terminado la lucha por el título mundial de F1?

    Tras la victoria de Antonelli en Italia, ¿ha terminado la lucha por el título mundial de F1?

    La victoriade Kimi Antonelli en el Gran Premio de Italia, tras salir desde la 19.ª posición de la parrilla, fue una actuación contundente que amplía su ventaja en el campeonato mundial de Fórmula 1 a 66 puntos.

    A falta de un máximo de 10 pruebas —siempre que se celebren los Grandes Premios de Catar y Abu Dabi y dependiendo de la situación en Oriente Medio—, el piloto italiano se encuentra en una posición muy sólida para hacerse con el título mundial de 2026.

    Entonces, ¿se ha acabado la lucha por el título mundial de F1 de 2026? Nuestros redactores dan su opinión.

    Tendría que darse un colapso para que Antonelli lo perdiera a partir de ahora

    No quiero decir que ya esté todo decidido antes de que termine la fase europea de la temporada, pero esto me ha parecido algo monumental. Pasar de la 19.ª posición en la parrilla a la victoria, frente a pilotos de la talla de George Russell y Max Verstappen al frente del pelotón, pasará a la historia como el primer momento en el que Antonelli demostró sus credenciales de campeón del mundo de F1.

    Una diferencia de 66 puntos a falta de unas diez carreras no es imposible de remontar —basta con dos abandonos para que la presión se cebe sobre este piloto de 20 años—, pero no parece que nada de esto le afecte y, si acaso, ahora está pilotando mejor que en cualquier otro momento de su floreciente carrera en la F1.

    Antonelli ya ha demostrado que puede sumar resultados sólidos cuando hace falta y también ir a por la victoria cuando está al alcance de la mano; de hecho, hizo ambas cosas, una tras otra, este fin de semana en el « » de Monza.

    Sí, quedar segundo por detrás de Russell en todas las carreras aún no es suficiente para asegurarse matemáticamente el título, pero dado que se espera que su compañero de equipo cumpla una penalización de salida desde el fondo de la parrilla por un cambio de motor en Azerbaiyán, tiene una gran oportunidad de hacer realidad ese escenario.

    – Haydn Cobb

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes, George Russell, Mercedes

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes; George Russell, Mercedes

    Foto de: Clive Rose / Fórmula 1 vía Getty Images

    Aún no está todo decidido, pero Russell necesitará suerte

    Antonelli asestó sin duda un duro golpe a las esperanzas de Russell de conseguir el título en Monza, pero, a día de hoy, quedan 10 pruebas por disputar y 258 puntos en juego.

    La diferencia de Russell asciende ya a 66 puntos, y la situación no le es favorable, ya que es comprensible que la frustración vaya en aumento, aunque el domingo se mostró muy elegante en la derrota.

    Para recuperar una diferencia tan considerable, Russell necesitará que los astros se alineen. Antonelli no tiene muchos días malos; en los 13 Grandes Premios disputados hasta ahora esta temporada, ha subido al podio 11 veces, frente a las siete de Russell.

    Esa notable regularidad suele conducir a un título mundial, con pocos ejemplos que indiquen lo contrario. Casualmente, ocurrió precisamente el año pasado. Oscar Piastri también sumó 11 podios en las primeras 13 pruebas, momento en el que aventajaba en 16 puntos a su compañero de equipo Lando Norris y en 81 a Max Verstappen, pero acabó siendo superado en la clasificación por ambos.

    Aparte de eso, el caso más reciente fue el de Nico Rosberg en 2014. El alemán había logrado 11 podios en las primeras 13 carreras, pero su compañero de equipo, Lewis Hamilton, también había conseguido 10 podios y se encontraba a solo 22 puntos en la clasificación. Es decir, tres veces menos que la diferencia actual.

    Así pues, una remontada de este tipo no sería algo sin precedentes, como ha demostrado Verstappen, pero no era comparable, ya que Russell y Antonelli tienen el mismo coche, a diferencia del piloto de Red Bull y los pilotos de McLaren del año pasado. Por lo tanto, aunque hay esperanza, las posibilidades del británico son realmente remotas a estas alturas.

    – Ben Vinel

    Los rivales de Antonelli tienen mucho por delante

    Realmente hay muy pocos indicios de que algo pueda impedir aún que Antonelli se haga con el título este año tras su victoria en Monza. Si alguien tenía dudas antes, este fin de semana probablemente ha disipado los últimos argumentos para predecir cualquier otro resultado, salvo que algo salga completamente mal para el italiano fuera de la pista.


    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes

    Foto de: Simon Galloway / LAT Images vía Getty Images

    Al fin y al cabo, Isack Hadjar no tenía precisamente previsto perderse un par de carreras. Así que, siempre y cuando Antonelli se mantenga alejado de los guantes de boxeo durante los próximos meses, debería estar a salvo. Si se presenta en la parrilla —independientemente de dónde salga, al parecer—, parece que se convertirá en campeón del mundo a los 20 años.

    Y no se trata solo de Antonelli. Russell, que sigue siendo su rival más cercano, no solo tiene que recortar una enorme diferencia de puntos, sino que debe hacer algo aún más difícil: mantener la convicción de que todavía puede vencer a Antonelli cualquier fin de semana.

    Teniendo en cuenta cómo se ha desarrollado esta temporada y la rapidez con la que progresa el italiano, debe de ser desalentador para el británico ver lo brillante que se ha vuelto su joven compañero de equipo.

    Monza también ha confirmado que Ferrari probablemente ya está fuera de la lucha. Charles Leclerc nunca llegó a estar realmente en ella, y ahora se encuentra simplemente demasiado rezagado como para plantearse seriamente el título. Y Hamilton no parece disponer de un coche capaz de plantar cara a los pilotos de Mercedes de forma constante. Lo mismo ocurre con Norris y McLaren, cuyas debilidades han quedado al descubierto de nuevo este fin de semana.

    – Oleg Karpov

    Voy a darlo por zanjado 

    Simplemente no veo cómo Russell podría remontar. De verdad que no. Sí, quedan muchos puntos en juego, se han visto cosas más extrañas en la F1 y esos formidables motores de Mercedes han sido unos «cañones de cristal». Todo eso lo entiendo.

    Pero la forma en que Antonelli ha ido acumulando victorias y sumando cualquier resultado posible cuando Mercedes no disfruta de su habitual supremacía es toda una maravilla para un joven de 20 años.

    Russell está dando la vuelta a la situación, pero ni siquiera eso parece bastar para vencer a Antonelli de forma habitual, y eso es precisamente lo que tendría que hacer. No limitarse a seguirle el ritmo, como viene haciendo más o menos ahora, sino arrollar a Antonelli.

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes

    Foto de: Clive Rose / Fórmula 1 vía Getty Images

    Simplemente no lo veo posible, porque me temo que Russell ha encontrado a su rival ideal en el joven italiano.

    Es más, se suponía que el Gran Premio de Italia iba a ser la segunda oportunidad de Antonelli, su carrera comodín en la que utilizar su quinta unidad de potencia suponía un ejercicio de limitación de daños. En lugar de sufrir daños, le ha asestado a Russell un duro golpe psicológico. Mientras tanto, Russell aún tiene que cumplir su penalización por el motor más adelante, y ya no queda ningún circuito en el que adelantar vaya a ser tan fácil.

    El desenlace de la lucha por el título del año pasado demostró que diez carreras son una eternidad, pero eso fue cuando el mejor piloto de su generación era el que iba a la caza. Ahora, el mejor piloto de la próxima generación va en cabeza y parece imbatible. Voy a darlo por zanjado aquí.

    – Filip Cleeren