El pesar de Leclerc: "Estoy feliz por Lewis y el equipo, pero me voy a casa decepcionado"

Después de Canadá y Mónaco hacía falta un fin de semana de redención, y a Charles Leclerc le hacía falta sin duda un fin de semana en el que intentar volver a encarrilarse. Hasta la Q2 del sábado por la tarde parecía de verdad que este podía ser el fin de semana adecuado para volver a soñar. Sin embargo, el error en el primer intento de la Q3, que le llevó a acabar contra las barreras, cambió la cara del fin de semana, transformándolo todo en una cuesta arriba.

Partiendo desde la décima posición de la parrilla, la remontada se anunciaba inevitablemente compleja y, más allá de las posiciones recuperadas al apagarse los semáforos, también gracias a la lenta salida de Isack Hadjar, Leclerc se quedó pronto atrapado en el tráfico. El único adelantamiento realmente concretado fue el de Oscar Piastri, enseguida en dificultades con los neumáticos.

Aquí la carrera del monegasco se estancó sustancialmente porque, en un circuito donde incluso con estos coches el adelantamiento sigue siendo muy difícil sin un importante delta de rendimiento, a partir de ese momento se quedó constantemente por detrás de Max Verstappen, que mientras tanto también había optado por pasarse a una estrategia de tres paradas.

Charles Leclerc, Ferrari

Charles Leclerc, Ferrari

Foto di: Steven Tee / LAT Images via Getty Images

Pero ya se sabe, a veces llueve sobre mojado, y para Leclerc este fin de semana se transformó casi en una ley de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá mal. De hecho, a pocas vueltas del final el piloto de Ferrari se vio obligado a retirarse por un problema hidráulico que lo dejó sin marchas, sin dirección asistida y sin brake‑by‑wire, obligándolo a aparcar el coche en boxes sin ninguna posibilidad de continuar.

Por una parte, está la satisfacción porque Leclerc tuvo la confirmación de las sensaciones probadas ayer, es decir, que tenía entre las manos un coche capaz no solo de luchar por la pole position, sino también de pelear por la victoria. Por otra, está el pesar de no haber sido parte de esta fiesta Ferrari porque, más allá del retiro, todo se complicó con aquel error del que el monegasco asumió enseguida la culpa.

No es casualidad que en el momento en que sufrió el problema hidráulico todos los sistemas fallaran, porque todos los componentes están conectados: “Perdí la dirección asistida y con la VSC no sé si haya cambiado de manera significativa nuestra carrera; quizá para alguien las cosas podrían haber ido peor. Pero creo que las dos paradas fueron un pequeño error: la estrategia de tres paradas era mejor”, contó Leclerc después de la carrera.

Charles Leclerc, Ferrari

Charles Leclerc, Ferrari

Foto di: Sam Bloxham / LAT Images via Getty Images

También es cierto que Hamilton había salido con el soft, mientras Leclerc con el medio, así que había una diferenciación estratégica desde el principio. Pero, más allá de este aspecto, la elección de las paradas no habría cambiado de manera sustancial el escenario, porque el nudo principal habría seguido siendo ese: superar a Max Verstappen y luego ir a alcanzar a Lando Norris que, incluso sin un ritmo excepcional, siempre se quedó a pocos segundos de los Mercedes.

“No habría cambiado enormemente el resultado, el problema más grande fue salir décimo, y ese fue un error mío, y luego obviamente la avería técnica al final. Veremos qué ha pasado”, añadió después Charles.

La felicidad por la victoria de Hamilton refleja sobre todo el valor del trabajo realizado por el equipo, porque la Rossa fue la única en presentarse en Barcelona con un paquete de novedades realmente sustancioso, capaz de tocar cada área del coche, desde la parte delantera hasta la trasera. Cada zona del monoplaza recibió intervenciones específicas, para una ganancia que el Cavallino había estimado en unas tres décimas.

“Es fantástico para el equipo, es fantástico para Lewis: el equipo empujó muchísimo para traer actualizaciones y parece que están funcionando bien. Ahora tengo que estar ahí delante con él, cosa que hasta ahora no ha sucedido”, contó Charles, subrayando cómo ahora le toca a él volver al nivel de su compañero de equipo, no tanto solo en rendimiento, sino también en solidez.


Charles Leclerc, Ferrari

Charles Leclerc, Ferrari

Foto di: Simon Galloway / LAT Images via Getty Images

“Fred lo merece, al igual que todo el equipo que ha trabajado de manera increíble, y estoy muy feliz por ellos. Pero seguramente, una vez vuelva a casa, la sensación principal será la decepción, porque para mí ha sido un fin de semana realmente difícil. No he estado yo al nivel. Lewis desde Canadá siempre ha estado un paso por delante y ahora me toca a mí dar un paso adelante. Tengo que hacer un reset y volver a ponerlo todo junto”.

«He perdido puntos importantes por mi parte, así que de aquí al final tendré que hacer un trabajo realmente excepcional, también considerando las actualizaciones que llegarán por nuestra parte. Veremos», añadió después cuando le preguntaron por una eventual lucha por el mundial con esta Ferrari actualizada.

Más allá de la lectura personal del fin de semana, para Leclerc el verdadero paso adelante dado por el equipo no se refiere solamente al rendimiento puro, sino sobre todo a la gestión de los neumáticos. Varias veces en este campeonato habíamos visto a un Ferrari con mayores dificultades en la larga distancia, en particular en la parte trasera, y este límite había reaparecido también en Mónaco, donde de hecho Hamilton había sufrido mucho de sobreviraje.

“Creo que este fin de semana hemos dado un gran paso adelante con el coche, sobre todo en el desgaste de los neumáticos, así que es una buena señal para el futuro. También es cierto que en un fin de semana como este, con un desgaste tan elevado, la cosa está un poco amplificada”.


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