30 años después: Damon Hill recuerda el día en que fue campeón de Fórmula 1

El 13 de octubre de 1996, Damon Hill se aseguró el campeonato mundial de Fórmula 1 en Suzuka por nueve puntos sobre su compañero de equipo, Jacques Villeneuve, después de una campaña dominante para Williams.

El británico se tomó así revancha de lo cerca que había estado en 1994 para conseguir el que sería su único título de F1 y, 30 años después, Hill regresó a su antigua casa como embajador.

Así, en el Gran Premio de Japón de marzo de este año, Williams aprovechó la oportunidad para celebrar la consagración de Hill en lo que fue un momento realmente emotivo.

«Hay un par de cosas que sobresalen», dijo Hill entonces a un grupo selecto de medios, entre ellos Autosport. «Una es la noche anterior, intentando dormir un poco con mosquitos en la cama. Simplemente no podía dormir, así que llegás al día más importante de tu vida deseando haber dormido apenas un poco más.

«Otra es estar parado en la parrilla antes de la salida. Simplemente me di cuenta de que no podría haber hecho nada más para determinar el resultado».

La espera de tres semanas entre la penúltima ronda en Estoril y Suzuka fue agónica, pero Hill la utilizó para ponerse en el estado mental adecuado, ya haciendo las paces con el resultado final, fuera para bien o para mal.

Damon Hill es entrevistado por Murray Walker

Damon Hill es entrevistado por Murray Walker

Photo by: Motorsport Images

«Fue simplemente una sensación increíble de liberación, de estar en paz con uno mismo antes de que se determinara cualquier resultado», reflexionó. «Lo que será, será. Es simplemente genial haber llegado a ese punto, porque hubo muchísima espera. Fueron tres semanas entre la carrera anterior y la última, así que hubo mucho tiempo dando vueltas».

Hill estuvo al mando de la lucha por el título durante toda la temporada, pero se complicó la vida con un abandono temprano en Monza, la antepenúltima carrera, al llevarse puestos los neumáticos en la primera chicana. Villeneuve tampoco logró sumar en la carrera, lo que le dio un respiro a Hill.

Terminar segundo detrás de Villeneuve en Portugal significó entonces que Hill viajara a la definición del título en Japón en una posición relativamente cómoda, con el canadiense obligado a ganar y Hill a no sumar.

A los 35 años, y tras haber perdido ya su asiento en Williams para 1997, año en que correría con Arrows, un equipo de mitad de parrilla para abajo, Suzuka 1996 se sintió como la última oportunidad de Hill de conseguir un título. Y, como se vio después, lo fue. Pero la situación de puntos hizo que viajara a Japón sintiéndose en control de su propio destino.

«No creo que hubiera mucha presión», dijo. «Jacques, si estás escuchando, no lo tomes a mal, creo que lo tenía bajo control. Es como cuando ves a un perro que quiere salir a pasear. Se ponen inquietos porque están emocionados. Así que te pasa eso.

«Yo no lo llamaría nerviosismo. Lo llamaría estar preparado. Pero después tienes que usar tus poderes zen para dominar eso. De lo contrario, no puedes controlarte. No quieres tener los dedos temblorosos en el embrague y cosas así. Creo que estaba bastante tranquilo. Pero listo».

Hill aprendió de experiencias pasadas, como el GP de Australia de 1994, para conquistar el título de 1996.

Hill aprendió de experiencias pasadas, como el GP de Australia de 1994, para conquistar el título de 1996.

Photo by: Motorsport Images

Mientras Villeneuve disputaba la lucha por el título como novato, tras llegar desde IndyCar -o CART, como se llamaba entonces-, Hill podía apoyarse en su experiencia peleando contra Michael Schumacher en 1994, algo que terminó célebremente con acritud en Adelaida.

«Creo que me apoyé en la experiencia de todos esos años. Esa era mi cuarta temporada en Fórmula 1 en la parte alta. Tuve esta oportunidad increíble con Williams en 1993. Pero tuvimos 1994, que fue complicado, emocional e intenso por múltiples razones», dijo Hill, en referencia a la batalla con Schumacher y a la pérdida de su compañero de equipo en Williams, Ayrton Senna, en Imola.

«Después empiezas a unir qué estado mental y qué enfoque necesitas para convertirte en campeón, y tuve que aprender esas habilidades desde el 93 en adelante. Pensaba que sabía cómo hacerlo, pero no. Vas aprendiendo con los golpes y el camino recorrido».

Villeneuve logró la pole, pero una mala salida le entregó la ventaja a Hill, quien finalmente ganó la carrera para hacer historia. Eso fue pese a una situación incómoda dentro de su propio equipo y a cualquier intento inútil de juegos mentales por parte de su compañero, mucho más joven.


«Sí, lo intentó», sonrió Hill cuando se le preguntó por las maniobras psicológicas de Villeneuve durante la temporada. «Creo que entendí por dónde venía. Pero era entretenido. Tiene algunas ideas muy extrañas sobre las puestas a punto y esas cosas. Y sobre la física en general…

«Es un deportista realmente correcto. No lo digo con ironía. De verdad lo es. Quería correr contra mí. Quería ganarme. Pero fue muy generoso. Se sumó a cenar conmigo después de la carrera y me felicitó. Todo se hizo con buen espíritu. Buenos recuerdos».

Jacques Villeneuve, antiguo rival de Hill en la lucha por el título, también es embajador de Williams. Ambos incluso han trabajado como comentaristas de televisión.

Jacques Villeneuve, antiguo rival de Hill en la lucha por el título, también es embajador de Williams. Ambos incluso han trabajado como comentaristas de televisión.

Photo by: Marco Bertorello / AFP via Getty Images

Villeneuve, quien consiguió el título la temporada siguiente tras otro duelo épico con Schumacher, también se ha unido desde entonces a su excompañero como embajador de Williams.

«Vino a desayunar esta mañana», dijo Hill. «Estaba pensando: acá estamos. Si alguien hubiera dicho que 30 años después ibas a estar de vuelta en Williams con el mismo tipo, ¡no lo habrías creído!»

A través de su trabajo como comentarista, Hill ha regresado con frecuencia a Suzuka a lo largo de los años. Y, como uno de los verdaderos circuitos de pilotos que quedan en el calendario, y uno de los que menos ha cambiado, Hill mantiene una fuerte conexión con el escenario.

«Todo el circuito es simplemente una locura», sonrió Hill. «La curva Dunlop es muy intensa. Cada vez que pasábamos por esa curva, simplemente pensaba: ‘Si esto se va acá, estamos en serios problemas’. No hay escapatoria en absoluto.

«Degner 1 y 2 probablemente sean de las curvas más complicadas que vas a encontrar en la Fórmula 1. La curva 1 también. Quiero decir, ¿dónde termina? Es simplemente incesante. Incluso la chicana, por tonto que suene, es en realidad una de las partes más difíciles e interesantes del circuito también porque tiene ondulaciones, no es una superficie pareja.

«Sigue teniendo la misma sensación, la misma vibra y la misma gran pista, y también el apoyo. No se puede subestimar la devoción de los aficionados japoneses al automovilismo. Realmente son increíbles».

Williams no volvió a ganar un campeonato de F1 en este siglo, pero su nombre permanece en la parrilla.

Williams no volvió a ganar un campeonato de F1 en este siglo, pero su nombre permanece en la parrilla.

Photo by: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images

La F1 ha cambiado mucho en las últimas tres décadas, pero el legado de Williams sigue intacto, con el ex Mercedes James Vowles llevando ahora la antorcha del equipo bajo nuevos daños. Al contratar a Hill y Villeneuve, Williams mantiene esa conexión con su rica herencia, mientras intenta avanzar como un equipo moderno de F1.

«Es una sensación realmente linda estar de vuelta con el equipo y ver cómo James está abordando el nuevo desafío del deporte tal como es hoy», agregó Hill. «Es un nombre enorme en el deporte, pero no puedes ganar con la historia. Tienes que estar innovando y resolviendo problemas constantemente.

«Creo que hay ciertas personas que dieron su vida a este deporte porque lo amaban tanto, porque significaba todo para ellas. Podrías empezar con Enzo Ferrari, Ron Dennis y también tendrías que poner a Bernie Ecclestone ahí, y gente como Frank [Williams]. Los tipos que construyeron sus propios equipos y dejaron su huella en los campeonatos de constructores y de pilotos a lo largo de los años.

«Esa es la historia, pero creo que la responsabilidad ha crecido más allá del poder de una sola persona. Pero sigo pensando que existe un efecto de filtración desde el líder del equipo para dar forma a las cosas».


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