Tras el Gran Premio de México, al margen del primer título mundial de Kimi Antonelli, hay otro tema que ha dominado la conversación en el paddock de la Fórmula 1: el enfrentamiento en Ferrari.
Luego del incidente en la vuelta de apertura en el Autódromo Hermanos Rodríguez, Hamilton indicó que Ferrari tenía «grandes, grandísimos problemas» por resolver, antes de pedir discusiones a fondo.
Durante el día de medios, el heptacampeón del mundo añadió que esas conversaciones aún no se habían llevado a cabo, debido a que Leclerc se había convertido en padre en el ínterin y el jefe de equipo de Ferrari, Frédéric Vasseur, también había volado de regreso a Europa.
Sin embargo, este último aclaró durante la conferencia de prensa de jefes de equipo que esas conversaciones finalmente tuvieron lugar la noche del jueves en São Paulo.
Como era de esperarse, Vasseur enfrentó por mucho la mayor cantidad de preguntas por parte de la prensa durante la rueda del viernes, lo que motivó a Wolff a tomar el micrófono en un momento dado para respaldar a su amigo y homólogo. Wolff subrayó que él había atravesado por un proceso similar con Hamilton y Rosberg.
«Fred no necesita ningún consejo de mi parte, pero esto es como un déjà vu», comentó el director del equipo Mercedes.
«¿Durante cuántos años me hicieron exactamente las mismas preguntas? 2013, 2014, 2015 y 2016. Eso fue todo, y luego Nico decidió retirarse. Cuatro años, exactamente la misma situación».
Cabe señalar, no obstante, que Wolff tuvo que gestionar tensiones considerablemente más graves de las que afronta Vasseur en este momento. El jefe de Ferrari señaló con razón el viernes que el incidente en México no derivó en una colisión entre ambos autos rojos, sino que simplemente le costó al equipo un potencial doblete.
«A veces, cuando pones a dos pilotos fuertes ahí, los mejores tienen sus roces y quieren ganar», continuó Wolff. «Y esa es una situación que siempre resulta muy difícil de gestionar, además de estar bajo la lupa de los medios si esos autos pelean al frente».
Charles Leclerc, Ferrari, Lewis Hamilton, Ferrari
Photo by: Yuri Cortez / AFP via Getty Images
Aunque en su momento ambos pilotos de Mercedes luchaban directamente por un campeonato mundial —algo que actualmente no ocurre en Ferrari—, Wolff identifica múltiples paralelismos.
«Todavía me puedo identificar con lo que Fred está pasando en este momento, y creo que a veces se necesitan esos momentos realmente duros, como el último, para dejar un punto en claro».
Con esto, Wolff se refiere a que cierto nivel de escalada a veces resulta necesario para dejarle claro a todos en la escudería que se deben tomar medidas.
«Cuando yo estaba ahí con Nico y Lewis, cuando ocurrió el accidente, se entendió que ese era el límite y que las cosas no continuarían así. Por eso tal vez hacía falta escalar hasta ese punto, porque todo se reduce al respeto por el equipo y por las miles de personas en la marca que trabajan juntas. Eso es lo que deben tener presente en la cabeza».
Ese último punto es precisamente lo que Vasseur les dejó claro a Hamilton y Leclerc tras la carrera en México: sus ambiciones personales jamás deben estar por encima de los intereses del equipo ni del trabajo de casi 2,000 personas en Maranello.
Años después del infame choque en Barcelona, Rosberg reveló que Wolff había quedado tan harto de la situación en aquel entonces que incluso amenazó con modificar la alineación de pilotos, además de advertir que ambos tendrían que pagar (al menos una parte de) los daños en caso de futuras colisiones.
Lewis Hamilton, al volante del Mercedes AMG F1 W07 Hybrid, y Nico Rosberg, con el Mercedes AMG F1 W07 Hybrid, colisionan en la vuelta inicial de la carrera.
Photo by: Motorsport Images
Cuando esa anécdota salió a relucir en São Paulo, Vasseur prefirió no revelar si él había recurrido a medidas tan drásticas.
«No estoy seguro de que hace 10 años Toto les haya contado exactamente el contenido de la charla con Nico y Lewis, y yo haré exactamente lo mismo ahora. Tuvimos una conversación, pero debe mantenerse en privado. Es una cuestión de respeto también para ellos y para el equipo.
Pero una vez más, lo más importante es que el mensaje quede claro. El mensaje es que trabajamos para una marca, trabajamos para patrocinadores, pero yo diría que trabajamos principalmente para los empleados del equipo».

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