Las reglas de la unidad de potencia de la Fórmula 1 de 2027 se decidirán en los próximos 15 días, con cambios significativos en discusión, incluido un reparto de potencia de 60/40 entre el motor de combustión interna y el sistema eléctrico.
Tras una recepción desigual de las nuevas regulaciones de unidades de potencia, se han intensificado las conversaciones sobre cambios tanto a corto como a largo plazo para apaciguar a pilotos y aficionados.
Una idea ha sido un reparto 60/40 entre potencia térmica y eléctrica, pero el tiempo se agota porque esto también requeriría un depósito de combustible más grande y, por lo tanto, una revisión importante de los diseños y dimensiones de los coches.
Para implementar un cambio de este tipo para el próximo año, se requiere una super mayoría, con al menos cuatro de los cinco fabricantes de motores necesitando votar a favor del cambio.
Aún no ha tenido lugar una reunión formal, pero el plazo para impulsar la idea se está cerrando. Si la F1 opta por mantener las unidades de potencia en su especificación actual, limitando los cambios a los realizados en la víspera del Gran Premio de Miami, todavía habrá margen para discutir, debatir y potencialmente introducir medidas correctivas con el hardware existente.
La F1 estudia más cambios para 2027
Photo by: Andrew Caballero-Reynolds / AFP via Getty Images
Para quienes impulsan un cambio técnico hacia el 60/40, el principal obstáculo sigue siendo el factor tiempo. Según varios equipos, la ventana de oportunidad para aprobar un cambio tan significativo se cerrará a mediados de mayo. Esto se debe a que un aumento de la potencia de combustión interna desde los actuales 530 caballos de fuerza hasta aproximadamente 600 caballos de fuerza daría como resultado un mayor consumo de combustible, lo que requeriría un depósito de combustible más grande que tendría un impacto significativo en las dimensiones del coche.
«Si se toma una decisión dentro de dos semanas, hay tiempo para hacerlo todo», explicó un director de equipo que deseaba permanecer en el anonimato, señalando que, en lo relativo al combustible, en el peor de los casos, la distancia de carrera podría acortarse en tres vueltas.
El objetivo de este cambio es permitir que los pilotos compitan como podían hacerlo con la generación anterior de coches de F1, que terminó en 2025, restaurando la sensación ‘natural’ para los pilotos que ha sido cuestionada en esta primera parte de la temporada.
De momento reina la máxima discreción respecto a la posición de cada equipo, sin que se hayan hecho declaraciones oficiales.
Es plausible que Mercedes no esté a favor de los cambios, pero frente a un frente unido de sus rivales, puede verse obligado a ceder. La batalla es, por tanto, entre Honda, Audi, Red Bull Powertrains y Ferrari: según los rumores del paddock, Honda y Red Bull están a favor del cambio, mientras que las posiciones de Ferrari y Audi siguen por aclararse.

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